La Familia Real de Noruega atraviesa una de las etapas más delicadas de su historia reciente, marcada por la detención de Marius Borg por una treintena de delitos —entre ellos, cuatro supuestas violaciones—, así como por la polémica en torno a los vínculos de la princesa Mette-Marit con Jeffrey Epstein. No obstante, los episodios de infortunio parecen seguir encadenándose en torno a la monarquía, tras el ingreso del rey Harald el pasado mes de febrero, mientras disfrutaba de unas agradables vacaciones en Tenerife. Cuando todo comenzaba a normalizarse, la situación vuelve a verse sacudida por la muerte de uno de los grandes amigos del monarca noruego.
El adiós a un íntimo del Rey
Ha sido en la tarde de este lunes cuando ha trascendido la noticia a través de los medios locales, comunicando la triste pérdida que sacude tanto al mundo empresarial como a los círculos más cercanos de la realeza noruega. El empresario Stein Erik Hagen ha fallecido de manera repentina a los 69 años tras sufrir un paro cardíaco en su domicilio, poniendo fin a una vida marcada por el éxito profesional y una intensa vida social en la que la familia real ocupaba un lugar destacado.
Según informó un comunicado oficial, los servicios de emergencia actuaron con rapidez tras recibir el aviso. "Se iniciaron de inmediato los primeros auxilios, y el personal sanitario llegó rápidamente al lugar y continuó con los tratamientos para salvarle la vida, pero no se pudo salvar", rezaba el comunicado. La noticia ha causado una profunda conmoción, no solo entre sus allegados más directos, sino también en amplios sectores de la sociedad noruega.
Una pérdida que, de forma directa, afecta a los miembros reales, especialmente al rey Harald, con quien compartía una gran relación de amistad. Y es que el vínculo que unía al empresario con los reyes de Noruega iba mucho más allá de lo institucional. Tanto el rey Harald como la reina Sonia mantenían una relación prolongada con el exitoso empresario, formándose esta amistad a través de un lazo consolidado durante décadas, llegando a protagonizar la pareja real viajes compartidos y encuentros privados lejos del foco mediático. Una noticia que supone un duro golpe para la pareja real, que pierde a uno de sus amigos más cercanos.
La cercanía entre ambos quedó patente en diferentes ocasiones a lo largo de los años que les unían. Una de las anécdotas más recurrentes —y que la prensa noruega ha puesto de relieve— se remonta a 1998, cuando realizó un gesto que generó gran repercusión pública tras financiar con una importante suma la adquisición de un caballo para la princesa Marta Luisa, asumiendo además los costes de mantenimiento. Aunque el episodio despertó debate en su momento, no dañó la relación entre ambas familias, que continuó fortaleciéndose con el paso del tiempo.
Entre los recuerdos que ahora cobran especial significado se encuentran los viajes que compartieron, como el que realizaron en enero del pasado año a Escocia, donde visitaron una finca de caza propiedad del empresario. Estas escapadas, en las que participaban otros amigos cercanos, reflejaban una faceta más distendida del monarca, alejada de sus obligaciones oficiales. Una noticia que, aunque triste, logra poner de relieve los lazos comunes entre el rey y su círculo más íntimo que, aunque desconocido, forma parte de su vida más próxima.









