A sus 57 años, Alejandro Sanz atraviesa uno de esos momentos en los que parece que todas las piezas encajan. Consolidado desde hace décadas como uno de los artistas españoles con mayor proyección internacional, acaba de cerrar la etapa española de su gira y, en el terreno personal, vuelve a estar enamorado. Su relación con Stephanie Cayo avanza a pasos firmes y este verano ha llegado una prueba importante: sus primeras vacaciones juntos acompañados por los cuatro hijos del cantante.
Mallorca ha sido el destino elegido por Alejandro para disfrutar de unos días de descanso antes de retomar sus compromisos profesionales. Allí, el artista y la actriz peruana, de 37 años, han compartido una divertida jornada en alta mar con Manuela, de 25 años; Alexander, nacido en 2003; Dylan, de 15, y Alma, de 12, dejando unas imágenes que hablan por sí solas de la excelente sintonía que existe entre Stephanie y los hijos de su pareja.
La familia disfrutó el pasado viernes de las aguas mallorquinas a bordo de El Macann, una lujosa embarcación desde la que Alejandro y Stephanie dieron rienda suelta a su complicidad. Relajados, sonrientes y pendientes también de los más jóvenes del grupo, aprovecharon el día para navegar, bañarse, tomar el sol y practicar diferentes actividades acuáticas.
Stephanie Cayo, una más entre los cuatro hijos de Alejandro Sanz
Uno de los detalles más significativos de estas vacaciones es que Alejandro ha conseguido reunir en Mallorca a sus cuatro hijos, nacidos de tres relaciones diferentes y con edades muy distintas.
Manuela es fruto de su matrimonio con Jaydy Michel; Alexander nació de su relación con Valeria Rivera; mientras que Dylan y Alma son los dos hijos que tuvo durante su matrimonio con Raquel Perera. A pesar de sus diferentes edades, sus vidas y sus respectivas agendas, los cuatro han coincidido estos días junto a su padre.
Y Stephanie parece sentirse completamente cómoda entre ellos. Las imágenes de esta jornada familiar muestran a la actriz integrada en los planes y compartiendo diferentes momentos con los hijos del cantante, algo especialmente significativo teniendo en cuenta que su relación sentimental con Alejandro comenzó hace apenas unos meses, concretamente a principios de este año.
Uno de los momentos más divertidos tuvo lugar sobre una moto de agua. Alejandro, Stephanie y Alma se subieron juntos, equipados con sus correspondientes chalecos salvavidas, para disfrutar de una pequeña aventura sobre el Mediterráneo.
También utilizaron una lancha auxiliar para desplazarse desde el yate hasta una de las playas de la costa mallorquina. Allí cambiaron durante un rato la cubierta del barco por la arena para bañarse y tomar el sol antes de regresar a la embarcación.
De los rumores de 2023 a una historia de amor
La naturalidad con la que ahora viven su romance choca mucho con la discreción con la que comenzó su historia. Alejandro y Stephanie se conocen desde hace años y, de hecho, los primeros rumores sobre una posible relación entre ellos se remontan a 2023.
Entonces la actriz fue tajante y aseguró que únicamente eran amigos. "No, para nada, en absoluto. Somos amigos", explicó cuando le preguntaron por las especulaciones. En aquel momento, Alejandro acababa de terminar su relación con Rachel Valdés y Stephanie atravesaba una etapa de idas y venidas con el actor Maxi Iglesias.
Hubo que esperar hasta comienzos de 2026 para que aquella amistad adquiriese una dimensión diferente. Las primeras pistas llegaron durante la gira latinoamericana del cantante, cuando Stephanie comenzó a ser vista entre bambalinas en algunos de sus conciertos.
A finales de febrero, durante el segundo espectáculo de Alejandro en el Estadio Nacional de Lima, protagonizaron una escena que terminó de disparar los rumores. La actriz salió del backstage al finalizar el concierto y ambos se fundieron en un enorme abrazo ante el público.
Poco después, la propia Stephanie habló por primera vez sobre el momento personal que estaba viviendo. "Estoy muy bien, tranquila. Es algo que quiero cuidar muchísimo. Es algo que quiero cuidar por lo bonito que es", confesó entonces.
¿Cuántos años de diferencia hay entre Alejandro Sanz y Stephanie Cayo?
Alejandro tiene 57 años y Stephanie, 37, por lo que entre ellos existen dos décadas de diferencia. Una circunstancia que no parece haber supuesto ningún obstáculo para una pareja que, después de unos primeros meses marcados por la prudencia, cada vez se muestra más espontánea a la hora de compartir su relación.
En abril llegó otra importante confirmación. Alejandro publicó la primera fotografía de ambos desde que su historia había salido a la luz. No eligió una alfombra roja ni una imagen especialmente preparada, sino una captura de una videollamada en la que aparecían sonrientes pese a encontrarse separados por la distancia.
"Hay lugares donde todo pesa menos y hasta uno se escucha mejor. Donde no hace falta mucho pero todo se entiende", escribió entonces el cantante junto a la imagen, unas palabras que muchos interpretaron como una declaración hacia Stephanie.
Ella tampoco ha escondido lo que siente. Mientras bailaba y cantaba Cuéntame, uno de los temas de Alejandro, escribió: "¿Qué sería de mí sin su arte, sin su risa, sin sus locuras? Perfectamente imperfectos". Y añadía: "Mi amor se queda habitando estos instantes, los estiro en silencio… hasta que vuelvan a encontrarse con nosotros"
Por parte de Alejandro tampoco han faltado los piropos públicos. "No te puedo amar más" o "Espectacular, gordita bella" son algunos de los comentarios que ha dedicado a la actriz en sus publicaciones.
De cantar ‘Corazón partío’ en Las Vegas a las vacaciones familiares en Mallorca
La integración de Stephanie en la vida del cantante no ha comenzado en Mallorca. Antes de estas vacaciones familiares, la actriz ya había compartido tiempo con su círculo más cercano. Tras finalizar la etapa española de su gira, acompañó a Alejandro y a varios de sus amigos durante una jornada en barco por la Bahía de Algeciras, donde se mostró como una más del grupo mientras navegaban rodeados de delfines.
Stephanie también ha acompañado al artista en algunos de los momentos más importantes de su gira. Uno de los más especiales tuvo lugar en Las Vegas, cuando subió al escenario junto a él para cantar Corazón partío ante miles de espectadores, protagonizando una de las imágenes más románticas de su relación.
Ahora, sus vacaciones en Mallorca junto a los cuatro hijos de Alejandro suponen un paso más en una historia que ambos viven cada día con mayor naturalidad. Para Sanz, estos días llegan también en un momento de descanso especialmente esperado. Después de casi dos meses recorriendo España con su gira, tiene por delante unas semanas para disfrutar de los suyos antes de volver a hacer las maletas y retomar sus compromisos profesionales.
Será el próximo 3 de octubre cuando continúe su tour latinoamericano en Guadalajara, México. Hasta entonces, el cantante está aprovechando el verano para disfrutar de su faceta más familiar y de este gran momento personal junto a Stephanie, que en apenas unos meses ha pasado de acompañarle en algunos de sus conciertos y compartir planes con sus amigos a disfrutar de sus primeras vacaciones junto a sus cuatro hijos. Una muestra más de que la actriz ocupa ya un lugar importante en la vida de Alejandro.











