Cuando dentro de unos años se repase la relación entre el príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit de Noruega, la entrevista que la pareja ha concedido a la NRK este jueves 19 de marzo formará parte de esa historia. Desde que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó los archivos del Caso Epstein que vinculaban al magnate condenado por prostitución infantil con la princesa heredera, se esperaban unas explicaciones que han tardado siete semanas en llegar, justo lo que ha durado en el Tribunal del Distrito de Oslo el juicio contra Marius Borg, el otro gran escándalo que sacude a la monarquía noruega. Durante este tiempo de silencio prolongado se ha dudado del futuro de la Casa Real de Noruega y, en concreto, del papel que ocupará la princesa Mette-Marit cuando Haakon sea proclamado rey. Sin embargo, ha sido él mismo el que lo ha dejado claro: ella forma parte de su equipo ahora y siempre.
La corporación pública noruega se reunió con los príncipes herederos en su residencia oficial de Skaugum, en Asker, pocas horas después de que el juez de la sala 250 declarara visto para sentencia el caso contra Marius Borg. Aunque era la princesa Mette‑Marit quien debía ofrecer explicaciones —ya que, hasta donde se sabe, no existe ningún documento, archivo, correo o fotografía que vincule a Haakon con Epstein— el príncipe dejó claro que está al lado de su esposa. Exactamente igual que a finales del pasado milenio, cuando se cuestionaba la idoneidad de una mujer sin formación superior, que ya era madre y cuyo "pasado salvaje" (como ella misma lo describió) generaba dudas sobre su capacidad para ocupar la jefatura del Estado.
Sentado a su lado, sosteniéndole con la mano y la mirada, así ha estado el príncipe Haakon los veinte minutos que ha durado la entrevista, un tiempo máximo que la NRK no podía exceder por motivos de salud de la princesa, que tiene dificultades para respirar debido a la fibrosis pulmonar que padece y que se ha agravado en los últimos meses. El apoyo, tan histórico como fue el que su padre brindó a Sonia durante los diez años que le negaron el matrimonio por tener ella un origen real, no se limitó a su presencia, el príncipe Haakon habló y dejó claro que la institución cuenta con Mette-Marit, algo que se empezaba a dudar.
"Creo que es bonito pensar en los cimientos que la princesa heredera y yo hemos construido. Nos apoyamos en una sólida base. Llevamos juntos más de 25 años. Y, afortunadamente, hemos logrado construirla de tal manera que permanecemos unidos. Y cuando uno se casa, es para los buenos y los malos momentos", recuerda el príncipe Haakon.
Haakon de Noruega: "Mette es cariñosa, sabia y muy fuerte"
"Cuando hay días buenos, todo va bien. Sale el sol y todo va bien. Pero es en los momentos difíciles, cuando hay que luchar contra viento y marea, cuando es tan importante tener esa base sólida sobre la que apoyarnos juntos. Este es nuestro proyecto, que estamos llevando a cabo juntos. Y además, Mette es cariñosa, sabia y muy fuerte. Por eso siempre la tenemos en el equipo si surge algún problema", dice Haakon hablando como marido y padre pero también como futuro jefe de la casa real.
La apuesta por ella es evidente y es una muestra de que Haakon no teme a las encuestas, ya que desde que comenzó el caso Marius y después se dio a conocer el vínculo de Mette-Marit con Epstein, el apoyo que los noruegos brindan a la princesa heredera cayó hasta mínimos históricos. La parte positiva es que los reyes Harald y Sonia vieron su popularidad intacta al tiempo que surgía el temor por la próxima generación. En medio de una crisis de confianza sin precedentes se barajaron varios escenarios, desde que Mette-Marit intentara reconstruir su imagen, como ha sido, hasta que la Casa Real optara por comunicar que no formaría parte del futuro de la institución. Eso sin olvidar que durante estos meses algunos medios de comunicación aseguraron que esta tensión comenzaba a pasar factura a las relaciones personales entre los miembros de la familia real.
Mette-Marit de Noruega: "Quiero estar a su lado en ese proyecto, sí. Si mi salud me lo permite..."
Mette-Marit, por su parte, se muestra al corriente del daño que esto ha hecho a la Casa Real y aprovechó la entrevista para reiterar las disculpas que ya emitió en un comunicado a los reyes Harald y Sonia. "Principalmente porque les tengo un respeto enorme a ellos y a su trabajo. Por eso, para mí era importante disculparme con ellos", explicó. "Son los suegros más maravillosos del mundo y me han apoyado muchísimo durante todo este proceso. Les estoy muy agradecida", afirma.
El periodista de la NRK lanzó la pregunta que toda Noruega esperaba: ¿Tiene la princesa heredera la motivación necesaria para desempeñar su papel y, posteriormente, asumir lo que le depara el futuro? "Vivo con una enfermedad grave, y es lo que ahora caracteriza mi vida cotidiana. Es lo que determina si puedo o no desempeñar mi papel, pero tengo mucha fe en la importancia de la monarquía en Noruega y en que la confianza es uno de los valores más importantes de nuestra sociedad. Y realmente espero que con el tiempo esto no debilite la confianza en la institución. Eso sería muy triste para mí", afirma Mette-Marit antes de emitir una declaración de amor y de intenciones de sentarse en el trono.
"Haakon es la persona a la que más respeto en todo el mundo. Tengo mucha fe en él. Así que quiero estar a su lado en ese proyecto, sí. Si mi salud me lo permite", dice la princesa que en los últimos tiempos Noruega puso en duda. Con esta frase, Mette-Marit muestra su intención de reinar, pero también deja abierta a una retirada por motivos de salud o una apuesta por un plan intermedio, ya que todo apunta a que el peso de la institución de lleno recaerá sobre el príncipe Haakon y su heredera, la princesa Ingrid, dejando que Mette-Marit ocupe un segundo plano y tenga una agenda oficial reservada a los actos de la máxima relevancia institucional que es, más o menos, lo que han venido haciendo desde el 2024 y con el antecedente de la rueda de prensa que el neumólogo de la princesa dio el pasado diciembre para advertir del empeoramiento de su enfermedad y de la futura posibilidad de un trasplante de pulmón.











