Estas semanas han sido, quizá, unas de las más complicadas para la princesa Mette-Marit de Noruega. Una situación que la ha llevado a refugiarse en Palacio y a sobrellevar las diferentes disputas familiares en la más estricta intimidad. Sin embargo, ha vuelto a reaparecer públicamente, demostrando una vez más su incondicional apoyo a su hijo, Marius Borg.
La visita de la futura reina
Desde que se hiciera pública la detención del hijo de la princesa heredera, la vida de Mette-Marit ha dado un giro inesperado. Una situación que, unida a los lazos que en el pasado la relacionaron con el magnate Jeffrey Epstein, llevó a muchos ciudadanos noruegos a preguntarse dónde se encontraba su princesa. Sin embargo, la esposa del príncipe Haakon ha despejado ahora cualquier duda con su última reaparición pública, en la que se la ha podido ver ligeramente cambiada y con un semblante más entristecido de lo habitual.
Ha sido este domingo 15 de marzo cuando la princesa se ha dejado ver en la prisión de Oslo, donde permanece su hijo, Marius Borg, desde el inicio del juicio y mientras continúa en prisión preventiva. Paralelamente, en el Tribunal de Distrito de Oslo se está celebrando el proceso judicial en el que el hijo de la princesa se enfrenta a un total de 38 cargos, diez de ellos relacionados con delitos sexuales y uno por tráfico de drogas. Con esta visita, la princesa vuelve a mostrar públicamente su apoyo a su hijo en mitad de un escándalo que sacude los cimientos de la Corona noruega, acompañándolo en un proceso judicial que podría desembocar en una condena de prisión firme tras su actual situación de prisión provisional.
La situación más difícil de Mette-Marit
La situación de la futura reina de Noruega parece complicarse día tras día y es que, ahora, sumado a la desclasificación de los documentos por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y al juicio que enfrenta su hijo, se unen los problemas de salud que Mette-Marit lleva arrastrando desde hace años. Esta nueva reaparición adquiere además otra simbología al tratarse de la primera desde que se desvelase que se está preparando para un trasplante de pulmón. Un portavoz de la Casa Real noruega confirmó hace apenas unos días que, debido a sus problemas de salud, la princesa heredera ha estado apartada de la agenda oficial a causa de este mismo motivo, señalándose además que tampoco existe una fecha prevista para su vuelta en relación con los compromisos oficiales. "Como es sabido, la Princesa Heredera padece fibrosis pulmonar crónica. Como comunicamos en diciembre, recientemente ha habido un claro desarrollo negativo en su salud, y se han iniciado los preparativos para evaluar un trasplante de pulmón", dijo el director de comunicaciones del Palacio, Guri Varpe, al canal de televisión noruego TV2.
"La Princesa Heredera tiene una necesidad cada vez mayor de entrenamiento personalizado, descanso y recuperación, y su programa oficial está adaptado a su estado de salud", desveló Varpe, aunque sin señalar detalle alguno sobre cuándo tendrá fecha este procedimiento quirúrgico. Y es que la presencia de la princesa en la vida pública se ha visto reducida drásticamente. Desde el pasado 28 de enero, la futura reina no ejerce un papel activo dentro de la Familia Real, coincidiendo además con que dos días después se desvelase su amistad con Jeffrey Epstein. Motivo que causó la "reaparición" de la princesa para distribuir un comunicado que trataba de desvincularla de los delitos cometidos por el magnate. Es por ello que el príncipe Haakon ha tenido que asumir un mayor número de compromisos, incluso la propia regencia del Reino tras el ingreso del rey Harald en Tenerife, que estuvo provocado a causa de una "infección y deshidratación". No obstante, su posterior alta y su regreso a Noruega han permitido también a Haakon tomarse un pequeño respiro institucional.
La enfermedad de Mette-Marit
Tras ser diagnosticada con fibrosis pulmonar crónica en 2018, la princesa Mette-Marit, de 52 años, ha tenido que limitar el número de compromisos públicos que asume. Fue en el mes de octubre cuando tomó una decisión –temporal– de tomarse un mes de descanso para someterse a rehabilitación pulmonar. Sin embargo, todo parece apuntar que esto no ha surgido efecto, cumpliéndose la premonición que el propio Palacio advertía hace apenas unos meses, momento en el que se hizo pública la posibilidad de que Mette-Marit se sometiese a un trasplante de pulmón.
Por el momento no han trascendido más detalles, aunque todo apunta a que la princesa continuará mostrando su apoyo a su hijo en uno de los momentos más delicados de su vida personal, visitándolo y arropándolo en una etapa marcada por profundos cambios.









