Los días de la Familia Real de Noruega continúan entrelazando el equilibrio institucional con los acontecimientos que sacuden a la Corona desde el inicio del proceso judicial de Marius Borg. Tras conocerse que el hijo de la princesa Mette-Marit había solicitado cumplir parte de su prisión preventiva en palacio, bajo vigilancia con tobillera electrónica —petición posteriormente denegada por la jueza—, la Corte ha desvelado los detalles con los que conmemorará el Día Nacional, respondiendo así a una tradición en la que los miembros de la Familia Real —casi al completo— saludarán desde el balcón del palacio. Una celebración marcada, sin embargo, por la gran ausencia de la princesa Ingrid.
El nuevo encuentro de los miembros reales
El próximo 17 de mayo, la Familia Real celebrará —como manda la tradición— uno de los días más esperados del año, respondiendo de esta forma al tradicional abrazo institucional con la sociedad noruega. Se trata de uno de los actos más representativos del Día Nacional, en el que la princesa Mette-Marit volverá a situarse como una de las grandes protagonistas al participar en uno de los eventos más solemnes que rodean a la Casa de Glücksburg. Una jornada de celebraciones que incluirá los tradicionales desfiles infantiles, de los que los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit, así como el príncipe Sverre Magnus, serán fieles testigos.
Un gesto que representa una de las imágenes más emblemáticas de las celebraciones nacionales noruegas y en el que, además, toda la Familia Real contará con una destacada representación institucional. Sin embargo, la princesa Ingrid no estará presente en estas celebraciones, marcando así cierta distancia física con las polémicas que rodean a la Casa Real durante las últimas semanas, aunque detrás de su ausencia existe un motivo mucho mayor.
La princesa Ingrid, ausente destacada
La princesa reside actualmente en Sídney desde el inicio de sus estudios en Relaciones Internacionales y Economía Política, motivo por el que ha permanecido alejada de los acontecimientos que han afectado a la monarquía noruega en los últimos meses. Aun así, diversas visitas y apariciones públicas también la han situado, indirectamente, en el eje mediático de la polémica.
No obstante, la princesa Ingrid vivirá estas celebraciones desde Australia, dado que la Casa Real ha diseñado una fórmula especial para que también forme parte de esta importante jornada, aunque sea desde la distancia. La heredera participará en varios actos organizados por la Cámara de Comercio Noruego-Australiana, la Iglesia de los Marineros Noruegos y distintas asociaciones estudiantiles que reúnen a jóvenes noruegos residentes en el extranjero. Una presencia que, combinada con su etapa universitaria, vuelve a poner de relieve la importancia de su papel dentro del futuro de la monarquía noruega. De esta manera, mientras la Familia Real noruega continúa afrontando uno de sus periodos más delicados a nivel mediático e institucional, la figura de la princesa Ingrid comienza a consolidarse desde la discreción y la distancia, a pesar de los escándalos que sacuden a la familia, como el proceso judicial de su hermanastro y los vínculos de su madre, la princesa heredera, con Jeffrey Epstein.







