Leticia Maya, ginecóloga: "Muchas mujeres pasan gran parte de los meses ocupándose del bebé y muy poco de cómo se sienten ellas"


La experta acaba de publicar el libro 'Mi agenda de embarazo', que nace con el objetivo de convertir esta etapa en un recuerdo vivo y duradero


Leticia Maya, ginecóloga y sexóloga© Imanol Camblor
23 de julio de 2026 a las 7:27 CEST

En un embarazo, parar y tomar conciencia del proceso es clave para el bienestar emocional de la madre. Vivir cada etapa con presencia ayuda a reducir el estrés, fortalecer el vínculo con el bebé y conservar recuerdos que acompañarán toda la vida. 

Mi agenda de embarazo, escrita por la ginecóloga y sexóloga sevillana Leticia Maya e ilustrada con la delicadeza luminosa de Mar San Segundo, nace justo de ahí: del deseo de acompañar a cada mujer con ciencia, calma y amor en uno de los procesos más transformadores de su vida, tanto a nivel físico como mental. Sobre este libro que invita a bajar el ritmo, conectar con el cuerpo y convertir el embarazo en un recuerdo vivo, íntimo y duradero, hemos hablado con su autora. 

El embarazo es un momento para guardar "recuerdos, emociones y amor". ¿Por qué cree que, en un mundo que va tan rápido, es más necesario que nunca parar y plasmar este proceso en papel?

El embarazo es uno de esos procesos que vivimos muy pocas veces a lo largo de la vida y, precisamente por eso, merece ser habitado con presencia. Vivimos tan deprisa que muchas veces no somos conscientes de que nuestro cuerpo está haciendo algo absolutamente extraordinario: crear una vida.

Un embarazo dura alrededor de nueve meses, pero cuando seguimos el ritmo del mundo, de repente un día tenemos a nuestro bebé en brazos y sentimos que todo ha pasado demasiado rápido. Parar, escribir y tomar conciencia de lo que estamos viviendo nos permite disfrutar mucho más del camino y conservar recuerdos que, de otro modo, se difuminan con el tiempo.

mujer embarazada en el campo, al aire libre en verano© Getty Images

Para muchas mujeres, el embarazo es una montaña rusa de ilusión, pero también de miedos e incertidumbres. ¿Cómo puede una agenda convertirse en un "ancla" o en un refugio de calma en mitad de todo ese torbellino?

La incertidumbre suele generar ansiedad, y muchas veces esa ansiedad nace simplemente de no saber qué es normal y qué no. Por eso quise acercar la información médica más importante de cada trimestre de una forma sencilla, clara y rigurosa. Cuando entendemos lo que está ocurriendo en nuestro cuerpo, sentimos más calma.

Pero la información, por sí sola, no basta. También necesitamos espacios donde poner nombre a lo que sentimos. Escribir nuestras emociones, ya sean de ilusión, miedo o dudas, tiene un efecto profundamente sanador. Hay incluso páginas para escribirte una carta a ti misma, por si algún día necesitas volver a encontrarte o recordar quién eres en medio de tantos cambios.

Además, quería que cualquier mujer pudiera sentirse acompañada, independientemente de cómo estuviera viviendo su embarazo. Por eso este libro incluye cartas escritas por madres que han vivido embarazos muy diferentes.

Y cuando llega el posparto, el tono cambia. Quería que esa parte se sintiera como una conversación con una amiga… que además es ginecóloga. Una voz que acompaña, sostiene y recuerda a las madres que también merecen ser cuidadas.

Por eso, más que una agenda, es una guía para vivir el embarazo con información, calma y conciencia que, como dices, en una auténtica ancla en muchos momentos del embarazo y del posparto.

Vivimos tan deprisa que muchas veces no somos conscientes de que nuestro cuerpo está haciendo algo absolutamente extraordinario: crear una vida

Leticia Maya, ginecóloga y sexóloga

Rellenar esta agenda será "un regalo para toda la vida". ¿Qué valor tiene este objeto de cara al futuro, no solo para la madre, sino también para ese bebé que está en camino?

Creo que hay algo muy emocionante en que un hijo pueda descubrir, años después, cómo vivió su madre el embarazo. Ver sus fotografías, leer sus pensamientos o conocer sus miedos y sus ilusiones nos conecta con esa mujer que estaba convirtiéndose en madre y también con nosotros mismos, cuando todavía no habíamos llegado.

Además, hoy sabemos que el bienestar emocional materno durante el embarazo influye en el desarrollo del bebé. El estrés o la calma de la madre pueden afectar a distintos procesos biológicos relacionados con el desarrollo fetal.

Más allá de la ciencia, esta agenda también deja un legado emocional. Es una forma de contar una historia de amor que empezó incluso antes del nacimiento.

Es ginecóloga, sexóloga y madre. ¿Cómo han dialogado esas tres facetas a la hora de dar forma a la agenda? ¿Hay algo que su propia maternidad le haya hecho entender que antes, solo como médica, no veía?

Durante mi embarazo hice un esfuerzo consciente por dejar a un lado, en muchos momentos, mi mente de ginecóloga para permitirme ser simplemente una mujer que estaba gestando a su hijo. Quería conectar con mi cuerpo y vivir el proceso desde la experiencia, no solo desde el conocimiento.

Eso no significaba renunciar a la ciencia. Cuando aparecía el miedo, volvía a mi parte racional y me apoyaba en la evidencia y en las estadísticas. Curiosamente, empecé el embarazo haciendo muchas cosas “de ginecóloga” y lo terminé viviendo, sobre todo, como madre.

Pero fue el posparto el que me transformó profundamente. Recuerdo tantas horas amamantando a mi hijo, en silencio, sintiéndome muy feliz y, al mismo tiempo, muy sola. Fue entonces cuando pensé: las mujeres necesitamos una forma distinta de ser acompañadas. La maternidad transformó mi manera de acompañar.

Hoy admiro todavía más a las madres. Me sigue fascinando la capacidad del cuerpo femenino para crear, parir, alimentar y cuidar una vida. Y sobre todo entiendo desde otro lugar muchas emociones que antes conocía desde la teoría o desde lo que me contaban mis pacientes. Creo que eso me ha hecho todavía más consciente de la importancia de escuchar, validar emociones y acompañar en las luces y en las sombras que acompañan a la maternidad.

Curiosamente, empecé el embarazo haciendo muchas cosas “de ginecóloga” y lo terminé viviendo, sobre todo, como madre.

Leticia Maya, ginecóloga y sexóloga

Como sexóloga y ginecóloga, habrá visto que el embarazo afecta mucho a la identidad de la mujer y a su relación con su cuerpo. ¿De qué manera ayuda esta agenda a que la mujer se mantenga conectada consigo misma y se sienta empoderada?

La maternidad transforma el cuerpo, pero también la identidad. Muchas mujeres pasan gran parte de esos meses ocupándose del bebé y muy poco de cómo se sienten ellas.

Creo que cualquier herramienta que nos ayude a mirar hacia dentro —ya sea escribir, meditar, bailar, caminar o tener una conversación sincera— favorece el autoconocimiento y la conexión con una misma.

Esta guía invita precisamente esos pequeños momentos de pausa. No busca que la mujer haga más cosas, sino que encuentre espacios para escucharse, comprender lo que está viviendo y recordar que, además de futura madre, sigue siendo ella.

Portada del libro 'Mi agenda de embarazo', de la ginecóloga Leticia Maya© Grijalbo

Menciona que detectó una falta de herramientas que fuesen "rigurosas y cercanas". ¿Cómo se logra el equilibrio entre la ciencia médica más actualizada y el abrazo emocional que necesita una embarazada?

Intenté crear la herramienta que a mí me habría gustado tener. Encontraba libros muy completos desde el punto de vista médico, agendas para organizar citas, álbumes para guardar recuerdos o diarios para escribir emociones, pero todo estaba separado. Echaba en falta una única herramienta que reuniera información rigurosa, organización, reflexión, recuerdos y bienestar emocional.

Creo que la ciencia aporta seguridad. El cariño aporta calma. Las mujeres no necesitamos tener que elegir entre una cosa u otra.

Podemos ofrecer información basada en la evidencia sin perder la humanidad. Esa combinación de ciencia y amor es, para mí, la mejor forma de cuidar.

¿Qué nos aporta realmente el hábito de completar una agenda durante estas semanas a nivel mental y de control del proceso?

A algunas mujeres les aporta organización. Hay espacio para anotar citas, preguntas para la consulta, síntomas o toda la parte práctica y burocrática del posparto. Tener toda esa información reunida evita la sensación de tener que recordarlo todo y aporta mucha tranquilidad.

Pero creo que el mayor regalo está en otro lugar. Completar la agenda invita a parar, bajar el ritmo, conectar con el cuerpo, con las emociones y con el bebé. Por ello, cuidamos mucho la parte visual. Las ilustraciones y el diseño buscan transmitir calma, belleza y hacer que abrir la agenda sea una experiencia agradable, casi un pequeño ritual.

En una etapa en la que todo cambia tan deprisa, esos pequeños momentos de presencia terminan convirtiéndose en uno de los recuerdos más bonitos.

Si tuviera delante a una mujer que acaba de ver su test de embarazo positivo y se siente abrumada, ¿qué primer consejo le daría y cómo le sugeriría empezar a rellenar estas páginas? 

Le diría: respira hondo. Acabas de comenzar uno de los viajes más transformadores de tu vida. Tendrá momentos de una felicidad inmensa y otros de dudas, miedo o cansancio. Y todo eso forma parte de un proceso profundamente humano, mamífero y real. Le diría también que abra esta agenda cuando le apetezca, que escriba sin reglas y sin exigencias. Porque cada embarazo es único. Y esta agenda también.