Compartir el periodo de gestación con una persona cercana lo hace más especial si cabe, pero cuando, además, confluyen otras circunstancias poco habituales, la experiencia se vuelve excepcional. Es el caso de las hermanas Maite y Begoña, que están embarazadas a la vez y en muy poco se convertirán en familia numerosa.
Maite tiene 30 años y es responsable de Finanzas y Recursos Humanos de una start up. Casada desde 2024 con Jorge, en julio de 2025 nació su hijo Chema. Ahora está embarazada de 33 semanas de los mellizos Jorge y Teresa. Por su parte, Begoña, de 28 años, es médico y se casó en 2024 con Antonio. Su primer hijo, que se llama como el padre, nació en septiembre de 2025. Ahora está embarazada de 19 semanas de trillizos: Santiago, Pelayo y Gonzalo.
En apenas 15 meses, cada una formará una familia numerosa, una aventura que relatan en su cuenta de Instagram @unoyunosiete. Hemos charlado con ellas sobre cómo están viviendo una situación tan poco común y de cómo se preparan para ser madres nuevamente, por partida doble y triple.
Además de una alegría profunda tienes también tus momentos de agobio e incertidumbre y poder vivirlo juntas es una suerte absoluta
Según vuestros antecedentes familiares, ¿fue una sorpresa cuando os comunicaron los embarazos múltiples?
En nuestra familia solo teníamos unas tías gemelas hermanas de mi padre. Desde siempre decíamos, '¿te imaginas que tuviéramos gemelos?', por lo que se suele decir que salta una generación. Pero la realidad es que fue una auténtica sorpresa. Primero se enteró Maite en Navidad y no dábamos crédito, y ya cuando llegó la noticia de Begoña menos aún… El embarazo gemelar fue una sorpresa grande porque no teníamos a gente de nuestro entorno (que en ese momento supiéramos) que tuviera embarazo múltiple.
El hecho de un segundo embarazo gemelar que fue inicialmente el de Begoña casi nos lo tomamos a broma todos, pero la realidad es que la reacción más gorda vino porque fueran trillizos… Fue shock, alegría y un poco de agobio todo al mismo tiempo. Venimos de una familia numerosa, somos las mayores de una familia de siete hermanos, pero siempre hemos vivido el nacimiento de un hermano más como solo uno, así que ahora empieza un gran aprendizaje para todos.
¿Cómo se vive cuando tu hermana está compartiendo contigo la experiencia excepcional de una gestación con varios bebés?
La verdad es que lo hemos dicho muchas veces entre nosotras estos meses y es que es una suerte poder vivir esto a la vez. Además de una alegría profunda tienes también tus momentos de agobio e incertidumbre y poder vivirlo juntas es una suerte absoluta. Vas compartiendo inquietudes, avances del embarazo, cómo lo vive cada una… Ya nos unió mucho el año pasado vivir nuestro primer embarazo juntas, y ya en este caso que son embarazos mucho más especiales más aún.
¿Están siendo embarazos sin complicaciones, más allá del lógico cansancio y más controles por el hecho de ser múltiples?
En el primer trimestre, mucho más cansancio y síntomas que con el primero. Los controles se intensifican, en el caso de Begoña, con los trillizos, ha tenido desde el inicio controles cada dos semanas y con los mellizos, una vez al mes hasta el sexto mes, que hemos empezado cada dos semanas.
El embarazo de mellizos ha sido muy bueno, pero tuve amenaza de parto prematuro en la semana 29 y desde entonces he tenido que estar cuidándome más (contracciones antes de tiempo, reposo durante varios días para frenarlas, nada de ejercicio o peso....). El de Begoña, por ahora, va muy bien para ser de trillizos, estuvo todo el primer trimestre de reposo relativo para que los niños se implantaran bien. El segundo trimestre está siendo mejor, pero aún así tiene que llevar una vida mucho más tranquila que lo normal, está de baja desde que se vieron que eran tres, no le dejan hacer deporte ni ningún esfuerzo importante; pero, al margen de todo eso, la verdad es que está fenomenal para ser un embarazo de tan alto riesgo.
¿Cómo se preparan vuestros padres para recibir a cinco nietos en un espacio tan corto de tiempo, o a siete nietos en 15 meses?
Están más agobiados que si hubieran sido sus hijos [risas]. La verdad es que por ahora se están centrando en cuidarnos un montón, lo primero que nos dijeron a las dos es que no podíamos coger mucho a los mayores y al ser tan pequeños limita mucho, por eso, nuestros padres y nuestros hermanos se están turnando para que estemos siempre acompañadas y con ayuda.
Por la llegada de los nuevos, están muy emocionados; son conscientes de que va a ser un reto en muchos sentidos, pero desde el principio, tanto ellos como nuestros suegros, nos han dicho que somos un equipo y que vamos a cuidar a todos estos niños entre todos.
Ambas tenéis un bebé de apenas un año, ¿qué es lo que más os preocupa de la llegada de sus hermanos?
Al principio nos asustaba el poco tiempo que se iban a llevar, pero ahora que les vemos las dos pensamos que es incluso mejor, porque aún no tienen edad de tener celos. Sabemos que al principio les va a costar porque se les van a alterar las rutinas, no van a tener tanto tiempo ellos solos con sus padres.... Pero son niños muy fáciles, están muy acostumbrados a estar los dos juntos y a vernos a nosotras cuidar del otro o vernos con otros niños; así que creo que eso les impactará menos.
Aun así, queremos cuidar mucho que sigan teniendo sus ratos de calidad con nosotras y nuestros maridos, para que no se sientan desplazados en ningún momento; y aunque haya momentos más difíciles, sabemos por experiencia que tener hermanos es un regalazo y que algún día serán conscientes de la suerte que tienen.
¿Cómo estáis asimilando el hecho de que os convertiréis en familia numerosa en breve: buscáis recursos de ayuda, cómo pensáis que será el día a día cuando estéis todos: la logística de por sí es compleja con tantos bebés...?
Estamos solicitando ayudas autonómicas y estatales porque, a parte de logística, también supone un gran reto económico aumentar la familia a este ritmo; nuestro gran apoyo van a ser nuestras familias y, por supuesto, nuestros maridos, que cuidan de los niños mucho mejor que nosotras casi y son unos padrazos en ambos casos.
Algo que hemos aprendido con los mayores es que el día a día es muy cambiante porque las necesidades de los niños varían prácticamente cada semana; sí que hemos solicitado plaza en la misma guardería para los dos mayores a partir de septiembre para poder dedicarnos más durante el día a los pequeños y por las tardes poder dedicarles un tiempo más especial a ellos; y las noches... iremos sobreviviendo día a día [risas]!
En otros temas de logística, Maite ha reestructurado su casa para que quepan todos los niños en el mismo cuarto, aunque al principio los mellizos dormirán con ellos, pero para poder tener todas las cosas juntas; y Begoña está viendo si mudarse porque vive en una casa pequeña y no le caben cuatro cunas en ningún lado por ahora. Pero estamos planeando los cambios muy poco a poco y sabiendo que nos vamos a tener que ir adaptando a las necesidades de los niños semana a semana.
¿Teníais vocación por ser una familia numerosa al plantear vuestro futuro?
Al venir de familia numerosa, y nuestros maridos también, siempre había sido un sueño para ambas. Tenemos una relación muy cercana con nuestros hermanos y somos más un grupo de amigos que hermanos y las dos soñábamos lo mismo para nuestros hijos; ¡pero nunca habíamos pensado que la familia numerosa llegaría tan rápido y tan de golpe!
Aunque no haya sido de la forma que habíamos planteado y siendo conscientes de que nos vienen unos meses/años exigentes por delante, sabemos que el poder tener tantos hijos es un sueño hecho realidad. Sobre todo cuando vemos los problemas de infertilidad que hay cada vez más frecuentes, nos sentimos unas auténticas afortunadas.
¿Cuáles son los beneficios más destacados que para vosotros tiene vivir en una familia numerosa como la que vais a crear cada una?
A nosotras nos ha formado mucho como personas el ser las mayores de tantos hermanos; convivir con tantas personas te enseña a compartir, a ceder, a ser ordenado, a tener paciencia y a poner los intereses de otros por encima de los tuyos, entre muchas otras cosas, desde muy pequeños.
Tener tantos hijos tan seguidos va a ser la mejor escuela de valores para ellos, van a aprender a sociabilizar y relacionarse desde el principio y confiamos en que se van a ayudar a crecer los unos a los otros. Nuestro sueño es que un día nuestros hijos se apoyen los unos en los otros tanto como nos apoyamos nosotras en nuestros hermanos. Además, hacer del ambiente en casa un ambiente divertido a nosotras nos ha ayudado mucho a tener una relación muy cercana y de muchísima confianza con nuestros padres y esperamos que algún día nuestros hijos se sientan igual.










