Luna Serrat no duda en compartir con sus seguidores cómo está viviendo su embarazo gemelar tan ilusionante como exigente, y en los últimos días ha querido mostrar la cara menos amable de esta etapa. La creadora de contenido, que espera dos niñas junto al futbolista Dani Ceballos, ha relatado cómo ha sufrido mareos, caídas y semanas de agotamiento que la han obligado incluso a volver al hospital.
Así está viviendo su embarazo Luna Serrat
"Qué mareo me da todo. Es que no puedo salir de casa para nada", decía recientemente tras una escapada a cenar que no salió como ella esperaba. "Os juro que nunca me imaginé tener un embarazo tan agotador. Las niñas están estupendamente y eso es lo importante, pero ya llevo seis meses y medio sintiéndome hecha polvo. Y creo, que también es importante visibilizarlo porque la frase de 'disfruta del embarazo' es la que más he escuchado últimamente durante esta etapa, pero no todas tenemos la suerte de vivirlo como lo habíamos soñado", ha apuntado en otra ocasión reciente.
Su testimonio pone el foco en la realidad de los embarazos múltiples, como el suyo, en los que los riesgos y las molestias suelen intensificarse, desde el cansancio extremo hasta los episodios de inestabilidad o bajadas de tensión, algo que los especialistas, como la doctora Marta Sánchez-Dehesa, ginecóloga y jefe del equipo de Ginecología y Obstetricia del HM IMI Toledo y directora de la Unidad de Reproducción del HM Fertility Center de Toledo (reproduccionasistidatoledo.es), consideran frecuente en gestaciones de gemelos. Visibilizarlo, como hace Luna, ayuda a desmontar la presión del “disfruta del embarazo” y a recordar que no todas las maternidades se viven igual.
¿Qué riesgos específicos presenta un embarazo gemelar en comparación con un embarazo único?
El embarazo gemelar presenta más riesgos que un embarazo único, tanto para la madre como para los fetos.
- Entre las complicaciones maternas podemos destacar una mayor incidencia de hipertensión, preeclampsia, diabetes gestacional, anemia, parto prematuro y cesárea.
- Desde el punto de vista fetal, aumenta el riesgo de prematuridad, bajo peso al nacer, crecimiento intrauterino retardado y complicaciones específicas como el síndrome de transfusión feto-fetal en gemelos monocoriales, es decir que se nutren de la misma placenta.
Por ello, estos embarazos requieren un seguimiento obstétrico mucho más estrecho y especializado.
¿Por qué los embarazos gemelares se consideran de mayor riesgo desde el punto de vista médico?
Los embarazos gemelares se consideran de mayor riesgo porque implican una mayor sobrecarga fisiológica para la futura madre y una mayor probabilidad de complicaciones obstétricas y para los fetos. Médicamente, como ya hemos comentado, existe un incremento significativo de prematuridad, que ambos fetos crezcan menos (restricción del crecimiento fetal), preeclampsia, es decir aumento de la tensión que puede ocurrir desde el segundo trimestre, diabetes gestacional y aumento de cesáreas. Además, en gestaciones monocoriales pueden aparecer complicaciones más graves y más riesgo de muerte fetal.
Entre las complicaciones para la madre podemos destacar una mayor incidencia de hipertensión, preeclampsia, diabetes gestacional, anemia, parto prematuro y cesárea
¿Qué complicaciones son más frecuentes en el segundo y tercer trimestre?
En el segundo y tercer trimestre, las complicaciones más frecuentes en los embarazos gemelares suelen estar relacionadas con el crecimiento fetal y la adaptación de la madre al tener más demanda del embarazo. Entre las más habituales destacan el parto prematuro, que continúa siendo la principal causa de problemas y muerte antes del nacimiento en gestaciones múltiples, las alteraciones del crecimiento, especialmente cuando uno o ambos fetos no alcanzan el desarrollo esperado. También es frecuente observar anemia materna, mayor incidencia de hipertensión arterial y aparición de diabetes gestacional debido al incremento de requerimientos metabólicos y cardiovasculares.
A medida que avanza la gestación, aumenta además la probabilidad de hospitalización por amenaza de parto pretérmino, rotura prematura de membranas o contracciones uterinas precoces. En los embarazos monocoriales, el seguimiento debe ser aún más estrecho por el riesgo de complicaciones derivadas de la placenta compartida, como el síndrome de transfusión feto-fetal o las discordancias severas de crecimiento, es decir muchas diferencias de tamaño entre ambos bebés. Por este motivo, el control ecográfico y obstétrico periódico resulta fundamental para detectar precozmente cualquier alteración y optimizar el pronóstico materno-fetal.
¿Qué señales de alarma deben llevar a una mujer a urgencias durante un embarazo múltiple?
Durante un embarazo múltiple, existen señales de alarma que requieren valoración médica urgente porque pueden indicar complicaciones maternas o fetales graves. Una de las más importantes es la aparición de contracciones antes de tiempo, especialmente si se acompañan de presión a nivel de la pelvis, dolor lumbar intenso o sensación de endurecimiento abdominal frecuente, ya que podrían indicar una amenaza de parto prematuro, es decir el nacimiento de ambos bebés antes de tiempo, algo que es mucho más frecuente en gestaciones gemelares.
También es motivo de consulta en urgencias la pérdida de líquido por vagina, aunque sea escasa, debido al aumento de riesgo de rotura prematura de membranas. También cualquier sangrado vaginal, dolor abdominal intenso o disminución de los movimientos fetales debe ser evaluado sin demora.
En embarazos múltiples, además, síntomas como hinchazón brusca de la cara, manos o piernas, dolor de cabeza persistente, alteraciones en la visión o dificultad respiratoria pueden relacionarse con hipertensión gestacional o preeclampsia. Ante cualquiera de estos síntomas, acudir a urgencias permite realizar una valoración precoz y actuar rápidamente para proteger tanto la salud materna como la de los bebés.
¿Qué molestias son normales en un embarazo gemelar y cuáles no lo son?
Es habitual que las molestias aparezcan antes y sean más intensas que en un embarazo simple. Son habituales las siguientes:
- Cansancio.
- Sensación de falta de aire con esfuerzos moderados.
- Dolor lumbar.
- Pesadez a nivel de la pelvis.
- Aumento del perímetro abdominal.
- Molestias a nivel de las costillas.
- Reflujo.
- Mayor hinchazón de piernas o pies al final del día.
- También pueden presentarse contracciones irregulares y no dolorosas en fases avanzadas de la gestación.
Sin embargo, existen síntomas que no deben considerarse normales y requieren valoración médica urgente como las contracciones regulares, la pérdida de líquido amniótico, sangrado vaginal, dolor abdominal intenso, disminución de movimientos fetales, dificultad respiratoria importante o una inflamación brusca de manos y cara acompañada de cefalea o alteraciones visuales, por el riesgo de preeclampsia como ya he comentado. En estos embarazos es especialmente importante diferenciar molestias habituales de signos de alarma, ya que las complicaciones obstétricas son más frecuentes y pueden evolucionar rápidamente.
¿Son habituales los mareos en estos casos de embarazo gemelar?
Sí, los mareos pueden ser relativamente frecuentes en un embarazo gemelar debido al mayor esfuerzo cardiovascular, los cambios hormonales, la tendencia a la anemia y las variaciones de tensión arterial. No obstante, si son intensos, persistentes o se acompañan de visión borrosa, dolor de cabeza, palpitaciones o dificultad respiratoria, deben ser valorados médicamente.
Habitualmente se realizan controles y ecografías más frecuentes para vigilar el crecimiento de ambos fetos
¿Qué tipo de seguimiento necesita un embarazo gemelar y por qué es más estrecho?
El embarazo gemelar requiere un seguimiento obstétrico más continuado porque presenta un mayor riesgo de complicaciones tanto para la madre como para los fetos. Habitualmente se realizan controles y ecografías más frecuentes para vigilar el crecimiento de ambos fetos, la cantidad de líquido amniótico, la función placentaria y la aparición de signos de parto prematuro. Además, se controla de forma más estricta la tensión arterial y posibles complicaciones. En los embarazos monocoriales, el seguimiento es todavía más intensivo por el riesgo de complicaciones específicas.
¿Qué situaciones pueden obligar a una embarazada de gemelos a retirarse de una actividad antes de tiempo?
En un embarazo gemelar puede ser necesario reducir o suspender determinadas actividades antes de tiempo. Situaciones como contracciones frecuentes, amenaza de parto prematuro, acortamiento del cuello del útero, hipertensión, sangrado, fatiga intensa o dificultad respiratoria pueden obligar a limitar la actividad física o laboral. Además, el mayor riesgo de complicaciones en este tipo de gestaciones hace que, en muchos casos, se recomiende disminuir el esfuerzo y aumentar el reposo conforme avanza el embarazo.
¿Cuándo se recomienda reposo relativo o absoluto en un embarazo múltiple?
En los embarazos múltiples, además del seguimiento médico más frecuente, suelen recomendarse medidas orientadas a reducir el esfuerzo físico excesivo y favorecer el bienestar materno. En algunos casos se aconseja disminuir las actividades laborales, evitar permanecer muchas horas de pie y priorizar momentos de descanso durante el día. También es habitual reforzar el control de síntomas como presión pélvica, dolor abdominal o aumento de contracciones, ya que pueden indicar la necesidad de limitar aún más la actividad. Cada embarazo evoluciona de manera distinta, por lo que las recomendaciones se ajustan según las necesidades específicas de la madre y los bebés, pero en general estos embarazos van a necesitar reposo y vida tranquila en la mayoría de los casos.
¿Cómo puede una mujer gestionar la ansiedad cuando surgen sustos o síntomas inesperados?
La ansiedad es relativamente frecuente en un embarazo gemelar porque la percepción de riesgo y la aparición de síntomas o cambios físicos suelen ser mayores que en una gestación única. Lo más importante es contar con información clara, un seguimiento médico estrecho y saber identificar qué síntomas son esperables y cuáles requieren valoración. Mantener una buena comunicación con el equipo médico, evitar la sobreinformación en fuentes poco fiables y apoyarse en el entorno familiar puede ayudar mucho a reducir la incertidumbre. Ante cualquier síntoma inesperado, consultar precozmente suele aportar tranquilidad y permite actuar rápidamente si realmente existe alguna complicación.







