Dr. Carlos Millán, ginecólogo: "La embarazada puede bañarse hasta el último día, pues se relaja ella y relaja al bebé"


El embarazo en verano puede plantear desafíos extra que, sin embargo, pueden combatirse con baños en el mar o la piscina, siempre que las condiciones sean las adecuadas.


Dr. Carlos Millán, ginecólogo© Vithas
Actualizado 9 de julio de 2026 a las 13:21 CEST

El calor veraniego, sobre todo cuando es extremo, puede ser un inconveniente más en el bienestar de la embarazada, especialmente si sufre mareos, insomnio, hinchazón de piernas o cualquier otra molestia de las que pueden acompañar a la gestación dependiendo del periodo en el que se esté.

Los baños refrescantes pueden ser un gran aliado para buscar el confort en estos casos, pero ¿hasta cuándo se puede bañar la mujer en el embarazo? ¿Hay alguna precaución adicional que convenga tener en cuenta? Le hemos preguntado sobre ello al Dr. Carlos Millán, especialista en Ginecología y Obstetricia de Vithas Internacional y del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria.

Los cambios drásticos de temperatura en el agua del mar pueden provocar contracciones

Dr. Carlos Millán, ginecólogo y obstetra

¿Qué cuidados debe tener la mujer embarazada en el mar o la piscina?

Bañarse en la playa o en una piscina puede ser un gran alivio para la mujer embarazada. En primer lugar, porque siempre se va a sentir más ligera en el medio acuático y también porque puede compensar la sensación de calor que se agrava en el embarazo al tener un peso extra.

Sin embargo, la condición imprescindible y de partida es que el agua esté en buenas condiciones de salubridad, que no esté contaminada. Además, el especialista cita una más con respecto al mar: "Si estas embarazada, debes tener precaución en cuanto a los baños en mar con los cambios drásticos de temperatura que pueden provocar contracciones". 

Durante estos nueve meses, la mujer tiene más tendencia a sufrir infecciones de orina, "y la humedad y la falta de higiene pueden incrementar esta infección", alerta el Dr. Millán. Por eso, aporta estas recomendaciones: "Cambiarse de ropa para reducir la humedad e hidratarse bien para reducir las infecciones urinarias. La vitamina C también puede reducir estas infecciones". Es bueno no permanecer con el traje de baño mojado al salir del agua e insistir en la hidratación, que evitará tanto este cuadro como mareos y protegerá frente a eventuales deshidrataciones por temperaturas altas.

Embarazada buceando en el mar© Getty Images

¿Hasta qué momento del embarazo está permitido el baño?

"En general, los baños se recomiendan en embarazadas y es una práctica muy saludable durante todo el embarazo, si no hay síntomas que lo contraindiquen como riesgo de aborto en el primer trimestre", aclara el experto.

De hecho, es muy aconsejable seguir bañándose hasta final del embarazo, "porque relaja tanto a la madre como al feto durante toda la gestación, incluso hasta el día del parto. De hecho, un baño en agua caliente reduce las contracciones uterinas y ayuda a tolerar los primeros dolores prodrómicos", señala.

En el caso de que se haya perdido ya el tapón mucoso, cuya función es la de 'sellar' el cuello uterino para evitar la entrada de gérmenes, estas son las pautas a seguir: "Si se ha perdido el tapón mucoso, significa que estás ya en un periodo prodrómico, de parto e, incluso, comenzando la dilatación. En estos casos, es mejor evitar los baños y consultar con el médico o en urgencias para valorar la situación y decidir los siguientes pasos".

Embarazada bañándose en el mar© Getty Images

¿Cuáles son los beneficios extra de bañarse en el mar o la piscina en el embarazo?

"El contacto con el mar (si el agua está limpia) es muy saludable durante cualquier periodo de la vida y también en el embarazo. Reduce el estrés, mejora el estado de ánimo e, incluso, ayuda en la cicatrización de heridas", destaca el ginecólogo de Vithas. Eso sí, "es importante que el agua no este contaminada y evitar las horas de exposición al sol". Hay que recordar que la gestante tiene riesgo de cloasma o 'paño del embarazo', que implica manchas oscuras en el rostro, por lo que la protección ante el sol debe ser máxima, con cremas protectoras, gorros y permaneciendo bajo la sombrilla en los periodos en que no está dentro del agua.

Con respecto a la natación, es un ejercicio muy beneficioso durante todo el embarazo. "Nadar de forma suave al estilo crol o espalda es lo más aconsejado. Se reduce la presión en las articulaciones, te permite moverte sin tanto peso y puede aliviar la sensación de pesadez, los dolores de espalda y ciática tan frecuentes en el tercer trimestre", apunta el Dr. Carlos Millán.

Embarazada en la piscina© Getty Images

Las actividades acuáticas no aconsejadas en el embarazo

Sin embargo, durante estos nueve meses debes tener máxima precaución con lo siguiente, tal como advierte el ginecólogo y obstetra: "Las actividades acuáticas que puedan suponer un impacto en el abdomen (como la moto de agua o bañarse en un río que pueda tener impacto con rocas o con difícil acceso) es mejor evitarlas si estas embarazada y, sobre todo, en el tercer trimestre que la gestante esta menos ágil".

Además, "el buceo también está desaconsejado por los cambios de presión. El snorkel es una actividad que sí se puede realizar, siempre tomando las precauciones adecuadas para no encontrarse sola en el mar o la piscina", añade.