Rodrigo Orozco, ginecólogo, sobre qué implica actuar embarazada como Rigoberta Bandini: "No significa que no pueda cantar, sino que debe adaptar la técnica, los tiempos y la exigencia"


Tal y como explica el experto, una mujer embarazada puede seguir realizando actividad profesional si el embarazo evoluciona con normalidad


Rigoberta Bandini en la inauguración de la nueva tienda de Sephora© @sharonlopez
10 de junio de 2026 a las 15:14 CEST

Este va a ser un verano, sin duda, muy especial para la cantante Rigoberta Bandini, que está esperando su segundo hijo. Ella misma lo reconoció el pasado 4 de junio ante un público muy entregado en el primero de los tres conciertos que ha dado sobre el escenario de las Noches del Botánico en Madrid: “No sabía si lo iba a decir o no, pero tengo que decir que no estoy sola haciendo este show; y es muy difícil ya no explicároslo". La artista, a la que ya se le nota la tripita, reconocía que se ahogaba un poco. Muchos fans coincidieron en que había sido un concierto un poco más tranquilo que en otras ocasiones, pero sin perder ni una pizca de la energía y el buen ambiente que transmite la cantante con sus temas.

Sobre el escenario, entre focos, calor y un público entregado, su cuerpo le recordó algo esencial: que una gira no se vive igual cuando dentro late otra vida. Como ella, muchas artistas que trabajan con su voz y con su cuerpo descubren que el embarazo transforma cada respiración, cada movimiento y cada noche de concierto. Trabajar sobre un escenario cuando estás embarazada implica adaptar ritmos, esfuerzos y expectativas. Como ella, muchas artistas que dependen de su voz, su energía y su presencia física descubren que la gestación no impide seguir trabajando, pero sí obliga a escucharse más y cuidarse mejor. Sobre todo ello hemos hablado con el doctor Rodrigo Orozco, director Médico de Clínica Palacios Málaga.

Dr. Rodrigo Orozco, director Médico de Clínica Palacios Málaga© Cedida
Dr. Rodrigo Orozco, director Médico de Clínica Palacios Málaga

¿Cómo afecta el embarazo a aquellas mujeres que realizan un trabajo que requiere esfuerzo físico, como puede ser el de una cantante, durante un concierto?

El embarazo supone una adaptación enorme para el organismo de la mujer. Aumenta el volumen sanguíneo, el corazón trabaja con más intensidad, cambia la respiración, se modifica el centro de gravedad y aparece una mayor tendencia al cansancio. Por eso, una mujer embarazada puede seguir realizando actividad profesional si el embarazo evoluciona con normalidad, pero no debe vivirlo como si su cuerpo estuviera exactamente igual.

En el caso de una cantante, un concierto no es solo cantar. Implica estar de pie durante mucho tiempo, controlar la respiración, moverse, soportar calor, focos, viajes, cambios horarios y, a veces, una gran carga emocional. Todo eso hace que sea importante adaptar la actividad al momento del embarazo y a cómo se encuentre la mujer.

¿Qué síntomas puede sentir una cantante embarazada cuando actúa en directo?

Puede notar más fatiga de la habitual, sensación de falta de aire, palpitaciones, más sudoración, presión abdominal o pélvica, calambres, mareo, necesidad de hidratarse con más frecuencia o incluso dificultad para mantener frases largas al cantar. También puede tener más reflujo, congestión nasal o sequedad de mucosas, que en algunas mujeres influyen en la voz.

La clave está en diferenciar lo esperable de lo preocupante. Una cierta sensación de cansancio o de respiración más corta puede ser normal. Lo que no debe normalizarse es el ahogo intenso, el dolor torácico, el mareo persistente, el sangrado, la pérdida de líquido, las contracciones regulares o la disminución de movimientos fetales.

Una mujer embarazada puede seguir realizando actividad profesional si el embarazo evoluciona con normalidad, pero no debe vivirlo como si su cuerpo estuviera exactamente igual

Dr. Rodrigo Orozco, director Médico de Clínica Palacios Málaga

¿Es normal que pueda sentir ahogo o presión abdominal al cantar?

Sí, puede ser normal, sobre todo a medida que avanza el embarazo. El útero va creciendo y desplaza el diafragma hacia arriba. Además, la propia gestación hace que la mujer respire de forma diferente y tenga una mayor demanda de oxígeno. Por eso, actividades que antes no generaban esfuerzo pueden resultar más exigentes.

Al cantar, especialmente si se proyecta mucho la voz o se mantienen notas largas, se utiliza de forma muy intensa la musculatura respiratoria y abdominal. Esa combinación puede hacer que la mujer sienta más presión abdominal o sensación de falta de aire. Si es leve, cede con el descanso y no se acompaña de otros síntomas, suele formar parte de la adaptación fisiológica. Si es intensa o progresiva, conviene parar y valorar.

¿Cómo influye el crecimiento del útero en la respiración y en el control de la voz?

El crecimiento del útero reduce la movilidad del diafragma y cambia la mecánica respiratoria. La mujer embarazada suele respirar de una forma más torácica y puede notar que le cuesta más controlar el aire, sostener frases largas o mantener la misma potencia vocal que antes.

No significa que no pueda cantar, sino que debe adaptar la técnica, los tiempos y la exigencia. Es muy importante no forzar, hacer pausas, hidratarse bien y escuchar al cuerpo. En una cantante profesional, el trabajo coordinado entre obstetra, preparador vocal y equipo artístico puede ser de gran ayuda.

Rigoberta Bandini, presentadora de los Premios Goya 2026© GTRES
Rigoberta Bandini, presentadora de los Premios Goya 2026

¿Qué riesgos existen para una cantante embarazada en conciertos largos, con calor y movimiento constante?

Los principales riesgos son la deshidratación, el golpe de calor, la bajada de tensión, el mareo o síncope, el agotamiento físico, las contracciones uterinas por esfuerzo o deshidratación, y las caídas, sobre todo si hay mucho movimiento o cambios de equilibrio.

También hay que tener cuidado con conciertos muy largos, escenarios con mucho calor (sobre todo ahora en verano), ropa poco transpirable, falta de pausas o desplazamientos continuos. En general, el riesgo no está en cantar en sí, sino en la suma de factores: calor, cansancio, estrés, falta de descanso, deshidratación y esfuerzo mantenido.

 ¿Qué precauciones debe tomar una artista que pasa el verano de gira?

Lo primero es individualizar. No es lo mismo un primer trimestre con náuseas y cansancio que un tercer trimestre con más peso abdominal y menor tolerancia al esfuerzo. Debe tener seguimiento obstétrico, confirmar que el embarazo evoluciona bien y adaptar la agenda a cada etapa.

Recomendaría hidratarse de forma programada, evitar actuar en las horas de máximo calor siempre que sea posible, disponer de zonas frescas de descanso, hacer pausas, reducir coreografías o movimientos intensos, evitar estar de pie durante periodos muy prolongados, cuidar el sueño y no encadenar viajes sin recuperación.

En viajes largos, además, conviene levantarse y moverse, cuidar la hidratación y valorar medias de compresión si existe tendencia a edema o si el obstetra lo considera oportuno. Y algo muy importante: el equipo debe tener previsto un plan de descanso o de interrupción si ella no se encuentra bien.

También hay que tener cuidado con conciertos muy largos, escenarios con mucho calor (sobre todo ahora en verano), ropa poco transpirable, falta de pausas o desplazamientos continuos

Dr. Rodrigo Orozco, director Médico de Clínica Palacios Málaga

¿Cómo afecta el calor al bienestar de una mujer embarazada?

El calor afecta más a la mujer embarazada porque su organismo ya está trabajando más para regular la temperatura, mover más volumen sanguíneo y mantener el bienestar materno y fetal. Por eso, puede deshidratarse antes, tolerar peor el esfuerzo, tener más bajadas de tensión y sentir más fatiga.

La deshidratación también puede favorecer contracciones uterinas, cefalea, mareo o sensación de malestar general. En verano hay que insistir mucho en hidratación, descanso, evitar exposición prolongada al calor, usar ropa ligera y buscar ambientes ventilados o climatizados.

¿Qué señales de alarma indican que debería parar o reducir actividad?

Debe parar si aparece mareo intenso, sensación de desmayo, dolor en el pecho, falta de aire importante, palpitaciones mantenidas, dolor abdominal intenso, contracciones regulares, sangrado vaginal, pérdida de líquido, dolor de cabeza fuerte, visión borrosa, hinchazón brusca o disminución de movimientos fetales.

También debería reducir actividad si nota que necesita cada vez más tiempo para recuperarse, si el cansancio es desproporcionado, si no duerme bien, si pierde peso, si está comiendo o hidratándose mal, o si siente que cada actuación supone un sobreesfuerzo. El embarazo exige escuchar mucho al cuerpo.

¿Qué impacto puede tener el estrés de una gira en el bienestar materno y fetal?

El estrés puntual forma parte de la vida y no debemos transmitir miedo innecesario. Pero una gira intensa puede implicar poco sueño, viajes, presión mediática, horarios irregulares, alimentación desordenada y poca recuperación. Esa combinación sí puede afectar al bienestar materno.

El estrés mantenido puede aumentar la sensación de cansancio, empeorar el sueño, favorecer ansiedad, elevar la tensión arterial en mujeres predispuestas y hacer que la gestación se viva con más carga física y emocional. El bienestar fetal depende en gran medida del bienestar materno, por lo que cuidar a la madre también es cuidar al bebé.

Mi mensaje sería prudente, pero tranquilo: una cantante embarazada puede seguir trabajando si el embarazo es normal y se encuentra bien, pero debe adaptar la intensidad, protegerse del calor, hidratarse, descansar y parar ante cualquier señal de alarma. El objetivo no es prohibir, sino acompañar, cuidar y ajustar.