A pesar de su discreción, Bárbara Mirjan consigue generar gran expectación en cada evento al que asiste, ya sean citas familiares, bodas o actos en los que acompaña a su marido, Cayetano Martínez de Irujo. La joven aristócrata, casada desde el pasado octubre con el hijo de la recordada duquesa de Alba, ha conquistado con su imagen sofisticada, contemporánea y muy personal, capaz de impulsar el interés por las firmas en las que confía.
Prueba de ello es la historia de Carla y Andrea, fundadoras de Santa Bato, una de sus marcas de referencia para las grandes ocasiones. Su apoyo continuado ha dado lugar a lo que podría definirse como el "efecto Bárbara Mirjan". Cada una de sus apariciones despierta el interés de nuevas clientas, impulsa la visibilidad de la firma y confirma el poder que puede tener un simple conjunto para el rumbo de una marca española. Hablamos con sus creadoras sobre el origen de esa amistad, el proceso de diseñar para una persona cercana en un momento tan especial y el impacto que ha tenido, meses después, una colaboración que sigue marcando el presente de la marca.
Para empezar, ¿cómo nace Santa Bato y qué necesidad o inspiración había detrás de crear la marca?
Nace a partir de una experiencia muy personal. La idea surgió con unas prendas que heredamos de nuestra abuela y que, con el tiempo, se convirtieron en parte de nuestro propio armario. Eran prendas de gran calidad, pensadas originalmente para ocasiones especiales, pero que nosotras empezamos a llevar también en nuestro día a día. Y ahí nos dimos cuenta de que muchas veces tenemos en el armario prendas muy especiales que asociamos únicamente a un evento concreto, cuando en realidad pueden tener mucha más vida. A partir de esa reflexión nació la idea de crear una marca de invitada diferente, basada en prendas de calidad, bien diseñadas y pensadas para perdurar. Queríamos alejarnos de esa idea de que una prenda de fiesta tiene que utilizarse una sola vez y después quedar olvidada en el armario.
¿Qué queríais transmitir cuando lanzasteis la firma? ¿Cuál es la historia tras el nombre?
Cuando lanzamos Santa Bato, queríamos transmitir precisamente esa forma de entender la moda: prendas especiales, pero no necesariamente destinadas a un único momento. También hay una parte muy emocional en la identidad de la marca, que está muy vinculada a nuestra familia y a las personas que nos han acompañado en este proyecto. El propio nombre, Santa Bato, nace de un juego con nuestros apellidos, Barbato y Santamarina. Queríamos hacer un homenaje a nuestra familia, que está muy presente en nuestra historia y en nuestro día a día. Ese vínculo también se refleja en la colección: las prendas llevan los nombres de familiares y amigos cercanos que nos inspiran y nos acompañan.
¿Qué elementos nunca faltan en una pieza de la firma?
La atemporalidad, la calidad de los tejidos y unos patrones elegantes que se adapten bien al cuerpo. También es muy importante que todas las prendas sean combinables entre sí y que puedan convivir con otras piezas que ya forman parte de nuestro armario. A medida que seguimos creciendo, queremos incorporar nuevas referencias sin perder esa esencia. También intentamos aplicar esta forma de entender la moda a otros aspectos del proceso, apostando por el buen uso de las prendas y por dar una segunda vida a materiales de calidad.
Bárbara Mirjan y vosotras os conocéis desde hace muchos años, desde la infancia. ¿Cuáles la relación que teníais con ella antes de la boda? ¿Y ahora?
Conocemos a Bárbara desde que éramos pequeñas, y ha sido una persona muy cercana a nuestra familia. Por eso, cuando surgió la posibilidad de que llevase Santa Bato, todo se dio de una forma muy natural. Al conocernos desde hace tantos años y tener ya una relación de confianza, también fue fácil entender su estilo y saber qué prendas podían encajar con ella. Para su preboda eligió el top Martina y la falda Ana, que fueron creados por primera vez en blanco para adaptarlos perfectamente a la ocasión. Desde entonces, nuestra relación se ha seguido estrechando tanto a nivel personal como a través de Santa Bato, y nos hace mucha ilusión que haya vuelto a confiar en la marca para acompañarla en otros momentos importantes.
¿Qué significó que confiara en Santa Bato para un momento tan especial como su preboda?
Tuvo un significado muy especial por la historia que hay detrás de nuestras familias. Nuestras madres se hicieron amigas cuando nuestros hermanos mayores iban al colegio con Bárbara y, durante muchos años, la ropa que a ella ya no le servía pasaba a nosotras. Recordamos con muchísimo cariño aquellas bolsas de ropa que llegaban a casa y que recibíamos con toda la ilusión del mundo. Por eso, años después, vivir el proceso inverso fue muy bonito: éramos nosotras quienes podíamos vestir a Bárbara para un momento tan importante de su vida. Cuando supimos que se casaba, quisimos tener un detalle con ella y le ofrecimos que eligiera un look de Santa Bato, sin ninguna expectativa más allá de que nos hacía ilusión regalarle algo de la marca. Que finalmente eligiera llevarlo en su preboda nos emocionó muchísimo. Santa Bato acababa de nacer y que alguien tan cercano a nuestra historia confiara en la marca para una ocasión así supuso un impulso enorme. Pero, más allá de la repercusión que tuvo, lo que más valoramos es precisamente la parte personal: que una historia que empezó hace tantos años haya acabado conectándonos también a través de nuestra propia marca.
¿Cómo fue trabajar juntas en ese look?
La elección fue muy natural. Bárbara pudo probarse distintos modelos y, cuando se vio con el conjunto de la preboda, se sintió muy cómoda y favorecida. Creemos que el look encajaba muy bien con su forma de vestir y con su personalidad: era elegante y especial, pero al mismo tiempo natural y muy ella. Tenía claro qué tipo de prendas le hacían sentirse cómoda y nosotras fuimos acompañándola en el proceso para encontrar la combinación que mejor encajaba con lo que buscaba. De hecho, se sintió tan bien con el conjunto que volvió a confiar en Santa Bato para una boda en Sevilla el pasado mes de junio. Para esa ocasión volvió a elegir la falda Ana, esta vez en azul petróleo, y la combinó con el top Emma, de corte asimétrico. Para nosotras fue muy bonito ver cómo una prenda que le había funcionado tan bien en su preboda podía tener una vida completamente diferente en otra ocasión.
Después de que el look apareciera en medios como ¡HOLA!, ¿cómo vivisteis la repercusión que tuvo? ¿Os sorprendió la respuesta de las lectoras y de las clientas?
Lo vivimos con muchísima ilusión porque Santa Bato estaba dando sus primeros pasos. Que dos prendas que ya formaban parte de nuestra colección aparecieran en medios como ¡HOLA! y que tantas personas conocieran la marca a partir de ese momento fue algo que agradecimos muchísimo. No podemos decir que nos sorprendiera que el look funcionase, pero sí fue muy especial ver la dimensión que alcanzó y la cantidad de mujeres que se sintieron identificadas con ella y con el look. A partir de entonces empezamos a recibir muchos mensajes que nos preguntaban por las prendas o que nos contaban que habían descubierto Santa Bato gracias a Bárbara. Nos hizo especial ilusión ver que muchas de ellas elegían después ese mismo conjunto para sus propias bodas y eventos.
¿A raíz de aquel hito empezasteis a recibir más consultas sobre ese diseño? ¿Notasteis un aumento de visitas, encargos o ventas?
Sí, la repercusión se notó prácticamente desde el primer momento. Recibimos muchas más consultas sobre las prendas que había llevado Bárbara y también aumentó mucho la visibilidad de la marca. Muchas mujeres llegaron a Santa Bato a través de aquel look y empezaron a interesarse tanto por esas piezas como por el resto de la colección. Los modelos Ana y Martina siguen siendo, de hecho, algunos de los más demandados de la marca. Muchas se han sentido identificadas con una silueta elegante y favorecedora, pero al mismo tiempo natural y cómoda de llevar.
Ese conjunto se ha convertido en uno de los diseños más reconocibles de Santa Bato y ahora lo tenéis disponible en varios colores. ¿Cuándo decidisteis darle continuidad y convertirlo en una pieza permanente dentro de la firma?
Tanto la falda Ana como el top Martina ya formaban parte de nuestra colección antes de la preboda de Bárbara. En ese momento, estaban disponibles únicamente en rojo y azul petróleo. A raíz de la repercusión que tuvo el look de Bárbara, decidimos incorporar también la opción en blanco y tuvo una acogida muy bonita, especialmente entre mujeres que buscaban un look para su preboda, una boda civil o incluso para una graduación. A día de hoy seguimos recibiendo muchas consultas y pedidos de novias y de invitadas que eligen precisamente esta combinación. Al principio, el conjunto se ofrecía como una combinación cerrada, pero ambas prendas tenían muchas posibilidades también por separado. Todos nuestros conjuntos tienen continuidad.
¿Qué tiene ese diseño para que haya conectado tanto con las clientas? ¿Qué creéis que buscan las mujeres cuando lo eligen?
Creemos que una de las claves está en que combina una silueta muy favorecedora y elegante con una sensación de comodidad y naturalidad. La caída fluida de la falda ayuda a estilizar la figura y aporta movimiento al conjunto, pero sin que resulte rígido o excesivamente elaborado. También pensamos que conecta con muchas mujeres porque ofrece muchas posibilidades. Tanto la falda Ana como el top Martina pueden combinarse entre sí, con otras prendas de la colección o con piezas que ya tenemos en nuestro armario.
¿Os llegan clientas que os dicen que conocieron Santa Bato gracias a Bárbara?
Sí, muchas. Nos han llegado clientas que nos cuentan directamente que nos conocieron a través de Bárbara y del look que llevó, y también gracias a la repercusión que tuvo en medios como ¡HOLA! Para nosotras es muy bonito escuchar ese tipo de historias, porque significa que aquel momento no se quedó únicamente en la repercusión inicial, sino que hizo que muchas mujeres descubrieran la marca.
Más allá de las ventas, ¿qué ha supuesto para vosotras que una persona que conocéis de siempre haya sido la imagen de un diseño que hoy forma parte de la historia de la marca?
Ha sido un orgullo enorme, tanto a nivel personal como profesional. Lo hemos vivido con muchísimo cariño y emoción, y estaremos siempre muy agradecidas a Bárbara por haber confiado en nosotras desde el principio. Además, tiene un significado especial precisamente porque no es una relación que haya empezado con la marca. Nos conocemos desde hace muchos años y nuestras familias siempre han estado muy unidas, así que ver cómo nuestras historias se cruzaban de esta manera fue muy bonito. A nivel profesional, que aquel look se haya convertido en uno de los momentos más reconocibles de los comienzos de Santa Bato es algo que valoramos muchísimo. Pero, sobre todo, nos quedamos con la suerte de haber podido compartirlo con alguien tan cercana a nosotras.
Si pudierais volver a ese momento previo a la preboda, cuando todavía nadie sabía la repercusión que iba a tener ese look, ¿qué le diríais a esa versión de vosotras mismas?
Probablemente le diríamos que disfrutara mucho más del momento y que no intentara anticipar lo que iba a pasar. Cuando estás empezando un proyecto, estás tan centrada en sacar adelante cada pequeño paso que muchas veces no eres realmente consciente de lo que está ocurriendo. Nunca imaginamos que aquel look iba a tener la repercusión que tuvo ni que acabaría siendo tan importante para la historia de Santa Bato. Así que, seguramente, nos diríamos que lo disfrutáramos, que confiáramos en el proyecto y que estuviéramos muy agradecidas por todo lo que estaba por venir. Y también que no perdiéramos de vista lo más importante: que detrás de todo aquello había una persona muy cercana a nuestra familia que había confiado en nosotras y en una marca que acabábamos de lanzar.
Posteriormente, ha vuelto a elegiros, generando de nuevo numerosos comentarios y titulares con su look de invitada azul. ¿Por qué creéis que gusta tanto su estilo?
Bárbara tiene una forma de vestir muy natural y muy personal. Sus looks suelen ser elegantes y cuidados, manteniéndose fiel a sí misma. Hay una sensación de naturalidad y de comodidad que hace que muchas mujeres puedan sentirse identificadas. En el caso del look azul, además, era una combinación muy favorecedora y con mucha personalidad, pero seguía manteniendo esa naturalidad que tanto la caracteriza. Quizá por eso sus elecciones generan tanto interés: porque consigue llevar prendas especiales de una manera muy cercana y real, y muchas mujeres pueden imaginarse llevando algo parecido en sus propios eventos.
¿A qué otra royal o celebrity os gustaría vestir?
Nos haría muchísima ilusión vestir a muchas mujeres que admiramos por su estilo. Porsupuesto, sería un sueño poder ver algún día a la reina Letizia, a la princesa Leonor o a la infanta Sofía llevando Santa Bato. También nos parece muy interesante el estilo de Sofía Palazuelo, que es un gran referente tanto para nosotras a nivel personal como en la moda de invitada en España. Y, si pensamos en alguien de fuera de España, nos encantaría vestir a Kelly Rutherford. Nos parece que tiene un estilo muy elegante y atemporal y, además, es una persona que demuestra mucho interés y apoyo por la moda española. Pero también creemos que la ilusión no está únicamente en vestir a grandes nombres. Para nosotras es igual de especial ver a invitadas anónimas llevando nuestras prendas y haciendo que formen parte de momentos importantes de sus vidas.











