"Cuando se copia la naturaleza, siempre se extrae alguna lección", aseguraba Jonathan Anderson tras debutar con su primera colección de Alta Costura para Dior en enero. Como otros diseñadores a lo largo de los siglos, el director creativo de la maison también utilizó las flores como fuente de inspiración —convirtió los ciclámenes que le regaló Galliano en auténticos protagonistas—. Pero antes de que las flores se convirtiesen en uno de los estampados más recurrentes en la moda, fueron también un símbolo de lujo.
En la moda europea de los siglos XVII y XVIII, llevar motivos florales denotaba cierto estatus y la capacidad de acceder a variedad de tejidos. Las flores aparecían en brocados, damascos, bordados y sedas pintadas o tejidas, muchas veces inspiradas por el creciente interés por la botánica, los jardines y la naturaleza idealizada.
Hoy en día, el estampado de flores es una microtendencia atemporal, aunque dado el auge del maximalismo este 2026, está más presente que nunca entre las nuevas propuestas de las firmas, especialmente si hablamos de vestidos. Ya sea en diseños de invitadas a boda o modelos más relajados para el verano, el caso es que los vestidos florales se han colado en el armario de las aristócratas. De Bárbara Mirjan a Inés Domecq, pasando por Sofía Palazuelo, este print sigue siendo uno de los comodines elegantes entre las mujeres con más estilo.
Los vestidos de flores más bonitos de las aristócratas españolas para el verano
A finales de junio veíamos a la esposa de Cayetano Martínez de Irujo acudir a la gala de entrega de los Premios Merca2 con un diseño que combinaba azul y negro. Se trataba de un vestido de la firma Rixo London, de corte midi y manga larga semitransparente, con estampado de flores en diferentes tamaños y confeccionado en seda, perfecto para los días calurosos.
La jerezana siempre destaca gracias a su audaz y elegante estilo, tanto, que todavía recordamos aquel diseño de Roberto Diz que lució en 2023 para acudir a una boda. Un vestido asimétrico en negro —color cada vez más presente en las bodas de tarde—, con un print en tonos muy vivos.
La duquesa de Huéscar se encarga de demostrarnos en cada uno de los eventos públicos a los que asiste su impecable gusto a la hora de elegir looks y su dominio en el juego de complementos. Catalogada como una de las mujeres más elegantes de la alta sociedad española, sorprende su capacidad para jugar con los estampados vistosos sin que nunca resulten excesivos. Esta vez recordamos este conjunto boho de dos piezas con top de manga abullonada y falda a juego, con flores geométricas, que lució en el Teatro Real de Madrid hace dos años y que estaba firmado por Leyre Doueil, aún disponible en Es Fasinante.
Para quienes quieren atreverse con el estampado floral, pero sin llamar demasiado la atención, la elección de la marquesa de Cubas nos parece ideal. Se trata de un vestido que se llevó en la maleta de vacaciones a Italia el verano pasado: un diseño azul con volantes y discretas flores blancas a contraste de Anthropologie Europe, cómodo e idóneo para combinar con sandalia plana o alpargata de cuña.
El minimalismo (con toque especial) de Tamara Falcó
La marquesa de Griñón viajó hace unos días a Ibiza, donde estrenó este vestido de corte minimalista —recto, blanco, de escote palabra de honor—, con un estampado en versión XL: dos grandes flores rojas que sin duda transforman por completo esta propuesta de Pedro del Hierro.
Belén Corsini: un vestido floral con escote Bardot
La consejera empresarial y esposa de Carlos Fitz-James Stuart lució en 2022 un look de invitada con flores en la boda de Marta Hernández-Gil y Álvaro Fidalgo que, cuatro años después, sigue inspirándonos. Se trataba de una creación Matelier, una de las firmas españolas de cabecera de la condesa de Osorno, con un favorecedor escote Bardot. ¿Su truco para otorgarle todo el protagonismo al diseño y no fallar con los accesorios? Apostar por sandalias y un bolso en tonos tierra (el nude nunca falla).
"Normalmente visto con muchos estampados y con color, porque resaltan la luz cuando uno se siente feliz. Me gusta vestirme cómoda, con colores y divertida", nos confesaba la esposa de Christian de Hannover cuando le preguntábamos por su estilo. Su gusto por los vestidos estampados, y especialmente de flores, constituye la esencia de Phlippa 1970, la firma de ropa que fundó junto a sus socios y que ha hecho de esta prenda uno de sus elementos más reconocibles. Nos encanta este modelo en amarillo mantequilla con falda efecto globo que estrenó en mayo, y aunque la empresaria es peruana, forma parte de la escena social madrileña desde hace más de una década y no podíamos dejarla fuera de este recopilatorio.