Se acaba una era en la historia de 'Pasapalabra'. Después de años convertido en el gran símbolo del concurso, 'El Rosco' ha desaparecido para dar paso a AlaZ, una nueva prueba final que mantiene parte de la esencia del formato, pero cambia la forma de jugar.
La sustitución llega tras la sentencia que obligó a retirar El Rosco por los derechos de explotación de la prueba. Sin embargo, el relevo no ha puesto fin a la batalla judicial. Apenas unas horas después de su estreno, Mediaset anunció su intención de presentar una demanda al considerar que AlaZ mantiene "similitudes insalvables" con el formato cuyos derechos explota actualmente. Pero, más allá de la polémica legal, la pregunta que se hacen muchos espectadores es otra: ¿qué cambia realmente respecto a 'El Rosco'?
Lo que 'AlaZ' mantiene de 'El Rosco'
Aunque la imagen es completamente distinta, la esencia del duelo final sigue siendo la misma. Los concursantes continúan enfrentándose a una prueba contrarreloj basada en definiciones para intentar hacerse con el bote del programa.
También se mantiene la posibilidad de decir "pasapalabra" para dejar una respuesta pendiente y volver a ella más adelante, además de la importancia de gestionar bien el tiempo acumulado durante el resto del programa.
A partir de ahí, empiezan las diferencias.
Del círculo a una línea horizontal
La primera salta a la vista. Desaparece el tradicional círculo de letras que daba nombre a 'El Rosco' y es sustituido por una representación horizontal.
La prueba estrena además una nueva identidad visual, con grafismos, música, tipografía y realización renovadas, además de una cabina desde la que compiten los concursantes.
Ahora se ven los huecos de la palabra
En 'El Rosco', el concursante solo conocía la definición y la letra por la que empezaba o contenía la respuesta.
En 'AlaZ' también puede ver cuántas letras tiene la palabra gracias a los huecos que aparecen en pantalla. Un cambio que acerca la mecánica al clásico juego del ahorcado y que obliga a replantear la estrategia.
Solo existe una respuesta correcta
Esta es una de las grandes novedades.
Mientras que en 'El Rosco' una definición podía admitir varios sinónimos o respuestas válidas que empezaran por la misma letra, en 'AlaZ' solo existe una palabra correcta, que además debe encajar exactamente con el número de letras mostrado en pantalla.
Pedir ayuda tiene un precio
Otra de las novedades es la posibilidad de solicitar una pista.
Además de responder o decir "pasapalabra", los concursantes pueden pedir una letra pronunciando precisamente la palabra "Letra". La ayuda, eso sí, tiene un coste: cada pista resta cinco segundos del tiempo disponible.
Más tiempo... pero también más estrategia
Precisamente por esa nueva mecánica, el tiempo inicial aumenta.
Los concursantes pasan de comenzar la prueba con 85 segundos a hacerlo con 110, ya que ahora deben administrar también el tiempo que pueden perder si solicitan pistas.
Además, el hecho de ver la longitud de cada palabra hace que muchos participantes dediquen unos segundos a comprobar si la respuesta que tienen en mente encaja realmente, algo que no ocurría con 'El Rosco'.
Ahora se puede empezar por la Z
Otra diferencia importante afecta directamente a la estrategia.
El concursante que haya acumulado más tiempo durante el programa puede decidir si quiere comenzar las definiciones de la A a la Z o de la Z a la A, una posibilidad inédita hasta ahora y que puede resultar decisiva en el desenlace.
El espectador también juega de otra manera
Los cambios no afectan únicamente a quienes participan en el concurso.
'AlaZ' muestra en pantalla la definición, el tiempo restante, la letra que se está jugando y, una vez resuelta cada palabra, aparece también la solución correcta sobreimpresa.
En 'El Rosco' toda esa información solo podía seguirse escuchando al presentador.
Una prueba nueva... y una nueva batalla judicial
La llegada de 'AlaZ' no ha puesto fin al conflicto que rodea la prueba final de 'Pasapalabra'. Mediaset considera que el nuevo formato mantiene demasiadas similitudes con El Rosco y ha anunciado una nueva demanda.
La compañía sostiene que, pese a los cambios visuales y a las novedades introducidas, la mecánica sigue siendo demasiado parecida al formato cuyos derechos explota actualmente. Por el momento, habrá que esperar a que los tribunales determinen si 'AlaZ' constituye realmente una prueba distinta o si las semejanzas son suficientes para reabrir un conflicto que lleva décadas acompañando al concurso.








