Quienes crecieron en los años noventa difícilmente han podido olvidar a Esther Arroyo. Tras conquistar el título de Miss España en 1990, la gaditana se convirtió en uno de los rostros más populares de la televisión gracias a su trabajo como modelo, actriz y presentadora. Participó en series como 'Periodistas', 'Más que amigos', 'Un paso adelante' o 'Los Serrano', consolidándose como una de las grandes figuras de la pequeña pantalla.
Ahora, a sus 58 años, la exmodelo ha reaparecido en 'Pasapalabra', donde volvió a demostrar la simpatía y el sentido del humor que siempre la caracterizaron. Durante una de las pruebas, protagonizó uno de los momentos más comentados al confesar, entre risas, que todavía hay quien la confunde con Esther Cañadas. "No me ofende porque las dos llevamos agua", bromeó, arrancando las carcajadas del plató.
Su regreso ha despertado la nostalgia de aquella generación, que ha recordado tanto su inolvidable trayectoria como el gravísimo accidente de tráfico que cambió su vida para siempre. Pero también ha servido para descubrir que, lejos de alejarse de los escenarios, Esther ha encontrado una nueva forma de seguir disfrutando de ellos.
El gravísimo accidente que marcó un antes y un después
El 10 de octubre de 2008, Esther Arroyo viajaba por la N-340, a la altura de Vejer de la Frontera (Cádiz), junto a su marido, Antonio Navajas; la cantante Ana Torroja y varios amigos, cuando una furgoneta invadió su carril y colisionó frontalmente contra el vehículo en el que viajaban.
El impacto fue brutal. Uno de los ocupantes, Ulises de Assas, perdió la vida, mientras que el resto sufrió heridas de diversa consideración.
Esther fue una de las más afectadas. Sufrió una fractura abierta de tibia y peroné que obligó a someterla a numerosas operaciones. Durante mucho tiempo llegó a pensar que nunca volvería a caminar con normalidad.
Años después recordaría aquel momento con enorme crudeza: "Me explotaron los huesos porque la rueda del coche impactó contra mi pierna", llegó a confesar durante su entrevista en el programa 'Mi casa es la tuya', presentado por Bertín Osborne en Telecinco, en mayo de 2021, donde también reconoció que el accidente la había "destrozado por completo", tanto física como psicológicamente.
¿Cómo logró recuperarse del accidente?
La recuperación fue mucho más larga de lo que nadie imaginaba.
Esther necesitó cientos de sesiones de rehabilitación, tratamiento psicológico y numerosas intervenciones quirúrgicas. El proceso se prolongó durante más de un año y medio y las secuelas acabaron condicionando por completo su futuro profesional.
En 2012 solicitó la incapacidad permanente total para su profesión habitual, una situación que supuso un enorme golpe tanto económico como emocional.
La actriz llegó a explicar públicamente que tuvo que vender propiedades y pertenencias para poder afrontar los gastos de la rehabilitación mientras esperaba la resolución del largo proceso judicial derivado del accidente.
La indemnización no llegó hasta años después. Aunque inicialmente reclamó una cantidad muy superior, la Justicia terminó fijando una compensación económica que le permitió recuperar parte de la estabilidad perdida.
Su marido y sus dos hijos
Si algo ha ayudado a Esther Arroyo a salir adelante durante todos estos años, ha sido su familia. Desde 2003 está casada con el empresario Antonio Navajas, quien, además, vivió en primera persona el accidente de tráfico de 2008, en el que, como hemos señalado anteriormente, también viajaba en el vehículo siniestrado.
La pareja ha formado una sólida familia con sus dos hijos, Frank, de 31 años, y Ainoa, de 17, a quienes la actriz siempre ha intentado mantener alejados de la exposición mediática. Aunque Esther nunca ha ocultado el enorme papel que desempeñaron durante los años más difíciles de su recuperación, ha procurado preservar su intimidad y mantener su vida familiar al margen de los focos.
Junto a Antonio Navajas, también emprendió nuevos proyectos lejos de la televisión, entre ellos la gestión de un establecimiento en Tarifa, una etapa que le permitió recuperar poco a poco la estabilidad después de años marcados por las operaciones, la rehabilitación y los problemas económicos derivados del accidente.
La faceta más desconocida de Esther Arroyo
Aunque muchos la siguen identificando con la televisión, lo cierto es que Esther Arroyo nunca ha dejado de lado su vena artística. En los últimos años ha encontrado en la música una nueva forma de subirse a un escenario gracias a 'Con Cierto Gusto', la banda con la que actúa habitualmente.
Junto a este grupo interpreta un repertorio que recorre estilos tan variados como la bossa nova, el jazz, el soul, los boleros o el pop, en conciertos donde sorprende a quienes desconocían esta faceta de la que fuera Miss España.
Sobre el escenario demuestra una voz elegante, cálida y con personalidad propia, muy alejada de la imagen que durante años proyectó en televisión. Para Esther, la música se ha convertido en mucho más que un hobby; es una terapia y su particular forma de seguir conectando con el público después de superar una de las etapas más difíciles de su vida.








