Más que una actriz, Anne Hathaway se ha convertido en el símbolo de toda una generación que ha crecido con ella y con cada una de sus diferentes —e icónicas— interpretaciones en el cine. Así, verla vivir y disfrutar de uno de sus años más álgidos es todo un hito para sus grandes admiradoras. Y es que la actriz neoyorquina ha tenido una temporada de estrenos y noticias que no han hecho más que confirmar el gran momento personal y profesional que atraviesa, especialmente ahora que espera su tercer hijo junto a su esposo, el productor Adam Shulman.
Lejos de bajar el ritmo, sus proyectos y compromisos no se detienen; de hecho, continúan in crescendo, sobre todo ahora que se encuentra en plena gira promocional de The Odyssey, la nueva superproducción de Christopher Nolan, que se estrena el 17 de julio de este año y en la que comparte pantalla con Matt Damon, Zendaya, Tom Holland y Robert Pattinson, entre otros. Una cita que, por supuesto, emociona a los fans de la actriz y que, además, se presenta como la oportunidad perfecta para encontrar inspiración —y, por qué no, fichar alguna que otra idea— entre sus looks premamá.
Una elección marcada por el marrón chocolate
Y entre sus últimas apariciones, ayer, durante su paso por París, Anne nos sorprendió con un estilismo que la dejaba ver especialmente radiante. Para la ocasión, apostó por un vestido largo en color chocolate, una de las tonalidades más elegantes de las últimas temporadas. El diseño, firmado por Louis Vuitton, combinaba un cuerpo de efecto piel, escote amplio y detalle de volantes, con una falda plisada de caída fluida que nacía bajo el pecho y acompañaba con naturalidad su tripita de embarazada. Además, la prenda guardaba un detalle especial en la parte trasera, donde el tejido se prolongaba en una especie de capa ligera que caía hasta el suelo.
Las joyas que añadían luminosidad al rostro
Como no podía ser de otra manera, las joyas también jugaron un papel clave dentro del estilismo. Anne Hathaway, embajadora global de Bvlgari, completó el look con una selección de piezas de Alta Joyería de la firma italiana, entre ellas un impresionante collar Tubogas en oro amarillo con tanzanita y diamantes pavé. A él sumó dos anillos —uno con lapislázuli, zafiro y diamantes; y otro en oro blanco también con diamantes—, además de unos pendientes de platino con diamantes en talla escalonada. Un sueño para cualquier amante de las joyas que, además, conseguía iluminarle (aún más) el rostro.
En azul, con un delicado detalle floral y un diseño plisado
Otro de los estilismos que más ha llamado la atención fue el que lució hace solo unos días en Londres, donde volvió a confiar en Dior y en su estilista, Erin Walsh. Para esta aparición, apostó por un romántico vestido azul de aire etéreo, con los hombros al descubierto y una silueta que caía con suavidad sobre su figura. El diseño, completamente plisado, ganaba fuerza gracias al movimiento del tejido, ligero y vaporoso, mientras que el detalle floral situado bajo el escote aportaba volumen y un punto casi escultórico que terminaba de hacerlo todavía más especial.
Un vestido romántico que acompañaba la apuesta bohemia
En un registro completamente distinto, la protagonista de El diablo viste de Prada también nos dejó una apuesta mucho más bohemia durante el arranque londinense de la gira promocional de The Odyssey. Para la ocasión, eligió un vestido blanco de Blumarine, de la colección Resort 2027, con escote Bardot, mangas amplias y una cascada de volantes que reforzaba su aire romántico. El giro inesperado llegó con las maxibotas de ante marrón que rompían con la delicadeza del diseño. Lo completó con gafas de sol blancas y un bolso acolchado en forma de corazón.
Con el color más aclamado de la temporada estival
Al igual que algunas de las españolas más estilosas, la actriz tiene claro que el amarillo es una de las tonalidades de la temporada. Así, durante su paso por las distintas citas que tuvieron lugar en Nueva York, la ciudad de los rascacielos, la vimos luciendo un vestido fluido en un precioso tono amarillo mostaza. Un diseño largo, de escote palabra de honor y caída relajada, que acompañaba su silueta con naturalidad y ganaba fuerza gracias a su acabado ligeramente brillante y a los motivos florales que recorrían el tejido. Lo completó con gafas de sol oscuras, joyas doradas y sandalias discretas, dejando que el vestido hablara por sí solo.
En rojo, apostando por el volumen
Entre sus primeras apariciones, nos encontramos con este look monocromático que llevó en Nueva York y con el que volvió a demostrar que el rojo también puede ser una fórmula premamá ganadora. Anne apostó por un total look en esta tonalidad, con una parte superior de manga larga y escote redondeado que se ajustaba al cuerpo, combinada con una pieza fluida de cintura baja y caída tipo pantalón bombacho. El resultado, cómodo pero nada previsible, se remataba con sandalias de tacón al tono, unas gafas de sol oscuras y un collar dorado que aportaba el contraste justo.











