Hay tragedias que resultan imposibles de comprender. El dolor se mezcla este viernes con la incredulidad y con numerosas preguntas que todavía siguen sin respuesta en la comarca del Levante almeriense. Lo que comenzó durante la tarde del jueves como un incendio forestal declarado entre los municipios de Los Gallardos y Bédar, en la provincia de Almería, terminó convirtiéndose en una tragedia sin precedentes para Andalucía. El viento, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora, y la rapidez con la que avanzaron las llamas dejaron a varias personas atrapadas mientras intentaban escapar del fuego.
El balance provisional continúa agravándose con el paso de las horas. En su comparecencia ante los medios, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha confirmado que el incendio deja ya 12 personas fallecidas y otras 23 sin localizar, aunque ha precisado que esa cifra incluye a personas con las que todavía no ha sido posible contactar y que podrían encontrarse entre los evacuados, los heridos o incluso entre las víctimas mortales ya contabilizadas. Mientras tanto, el operativo continúa trabajando contrarreloj para esclarecer el paradero de todos ellos.
La Guardia Civil mantiene activado un amplio dispositivo de búsqueda e identificación de las víctimas, al tiempo que continúa recibiendo denuncias de familiares y recabando muestras de ADN para facilitar la identificación oficial de los fallecidos y esclarecer el paradero de las personas que todavía no han podido ser localizadas.
A los fallecidos y desaparecidos se suman cuatro heridos graves, que están siendo trasladados al Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, para recibir atención especializada. El resto de los afectados permanece atendido en distintos centros sanitarios, mientras continúa la valoración de su evolución.
Moreno ha explicado que muchas de las víctimas residían en cortijos y viviendas dispersas por la zona y trataron de escapar utilizando los caminos que conocían desde siempre. "No pensaron en ningún momento que pudiera producirse una ratonera como se ha producido en alguno de los caminos por donde ellos querían huir", lamentó el presidente andaluz, insistiendo en la enorme dificultad que presenta un incendio de estas características en un entorno con viviendas aisladas.
El presidente andaluz explicó además que el alcalde de Bédar, junto a agentes de la Guardia Civil y miembros de la corporación municipal, fueron avisando "de manera personal" a los vecinos de las viviendas dispersas. A algunos se les recomendó abandonar la zona y a otros permanecer confinados, dependiendo de la evolución del incendio. Moreno lamentó que "algunos no hicieron caso a la petición que se les hizo" y señaló que "la no atención a las recomendaciones, probablemente, haya causado el triste suceso de tener este número de fallecidos".
¿Cómo pudo convertirse la evacuación en una trampa mortal?
Las primeras informaciones apuntan a que los fallecidos trataron de abandonar la zona por una ruta distinta a la establecida durante la evacuación. Según explicó el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, todo indica que "buscaron una salida alternativa a la indicada" y terminaron cayendo en "una trampa", atrapados por un incendio que avanzaba a una velocidad extraordinaria.
Las primeras investigaciones apuntan a que el fuego se originó en una cuneta, posiblemente a consecuencia de la rotura de un cable del tendido eléctrico, aunque las causas continúan investigándose. En su comparecencia ante los medios, Juanma Moreno insistió en que esa sigue siendo la principal hipótesis, si bien la compañía Endesa sostiene que el cable señalado llevaba años sin tensión.
El presidente andaluz explicó además que el incendio recorrió alrededor de 15 kilómetros en apenas dos horas, impulsado por las fuertes rachas de viento, lo que favoreció una propagación extremadamente rápida hacia el noreste y sorprendió tanto a los vecinos como a los propios equipos de emergencia.
Aunque la investigación sigue abierta y todavía quedan numerosas incógnitas por resolver, las autoridades insisten en que el viento y la extrema sequedad de la vegetación fueron determinantes en la rápida expansión de las llamas, complicando tanto la evacuación como las labores de extinción. Precisamente esa velocidad es una de las claves que ahora tratan de reconstruir los investigadores para esclarecer cómo pudo producirse una tragedia de semejante magnitud.
El director del centro operativo del Plan Infoca, David Rodríguez, ha explicado además que las condiciones meteorológicas continúan dificultando las labores de extinción. Según ha señalado, desde el primer momento la prioridad fue proteger las zonas habitadas y garantizar la seguridad de la población, incluso por delante de las tareas de control del perímetro del incendio.
¿Quiénes eran las víctimas?
Las autoridades sospechan además que buena parte de las víctimas podrían ser turistas extranjeros. Según explicó la Junta de Andalucía, los primeros indicios apuntan a que la mayoría de los fallecidos serían de nacionalidad británica, una circunstancia deducida inicialmente por la disposición del volante de algunos de los vehículos localizados. No obstante, la identificación definitiva dependerá de las pruebas de ADN que ya coordina la Guardia Civil.
Posteriormente, Antonio Sanz confirmó que entre las víctimas mortales habría ciudadanos británicos, belgas y, al menos, un español, aunque insistió en que la identificación oficial continúa abierta.
Según fuentes de la Guardia Civil, nueve de las once víctimas mortales fueron localizadas en el interior de sus vehículos, y ocho de ellas tenían más de 60 años. Un dato que refleja la vulnerabilidad de quienes intentaron escapar por carretera cuando el incendio ya avanzaba sin control.
El incendio de mayores consecuencias en Andalucía
La dimensión del desastre ha obligado incluso a alterar la agenda institucional. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, suspendió la toma de posesión del nuevo Gobierno autonómico prevista para este viernes, mientras el consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, calificó lo ocurrido de "tragedia sin precedentes" y aseguró que se trata del incendio de mayores consecuencias registrado hasta la fecha en Andalucía. Además, se activó el nivel 2 del Plan Infoca y se solicitó la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de extinción.
La conmoción ha llegado también a la Casa Real. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, los Reyes Felipe VI y Letizia se han mostrado "profundamente consternados por la tragedia del incendio de Los Gallardos" y han trasladado su "tristeza y pesar a las familias y seres queridos de las personas fallecidas y hacia todos los afectados". Don Felipe y doña Letizia también han querido reconocer la labor de los equipos desplegados sobre el terreno, expresando su "reconocimiento y apoyo a los servicios de emergencias y a todos los efectivos que, con profesionalidad y compromiso, continúan trabajando para hacer frente a esta situación".
La tragedia también ha obligado a modificar la agenda oficial de la Familia Real. Zarzuela ha anunciado la cancelación del tradicional brindis previsto tras la entrega de los Reales Despachos en la Academia General del Ejército del Aire y del Espacio, en Murcia, y el regreso inmediato de los Reyes a Madrid en señal de duelo por lo ocurrido.
Poco después, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, desveló que había mantenido una conversación con Felipe VI, quien siguió muy de cerca la evolución del incendio desde los primeros momentos. En declaraciones a los medios, Moreno explicó que el monarca estaba "muy preocupado y muy desolado por la cifra de fallecidos confirmados, muy alarmado por el incendio, como suele ser habitual". Según relató el presidente andaluz, el Rey le pidió además que trasladara personalmente "su pesar a los familiares cuando tenga contacto con ellos" y le aseguró que ambos permanecerán "en contacto a lo largo del fin de semana para ver la evolución del incendio".
Durante el acto celebrado en Murcia, Felipe VI quiso dedicar unas palabras a las víctimas del incendio. "A pocos kilómetros de aquí se ha producido una tragedia y queremos transmitir nuestro pésame, nuestro cariño y nuestro apoyo a todos aquellos que han perdido seres queridos", afirmó el monarca. También mostró su preocupación por "la incertidumbre de saber dónde están aquellos que todavía no se han localizado" y trasladó su reconocimiento a los equipos de extinción, la UME y el resto de efectivos desplegados por su "profesionalidad y entrega".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también trasladó su "enorme tristeza y desolación" por la tragedia y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas, al tiempo que pidió extremar la precaución mientras continúan las labores para controlar un incendio que permanece activo.
El éxodo de más de mil vecinos
El avance incontrolable de las llamas obligó a desalojar por completo el municipio de Bédar, además de varias barriadas y pedanías cercanas. Más de un millar de personas tuvieron que abandonar sus viviendas de manera preventiva en una evacuación que se complicó cuando el fuego cruzó la carretera principal de salida, inutilizando la ruta prevista y obligando a modificar sobre la marcha el dispositivo organizado por los servicios de emergencia.
Numerosos vecinos fueron trasladados a localidades cercanas como Lubrín, Garrucha o Mojácar, donde teatros, pabellones y centros culturales se transformaron durante la noche en refugios improvisados para acoger a los evacuados.
La solidaridad frente a la tragedia
En medio del drama también han aparecido gestos de enorme solidaridad. Vecinos de los municipios cercanos abrieron comercios fuera del horario habitual para repartir agua, alimentos y otros productos básicos a quienes habían tenido que abandonar sus casas precipitadamente. Cruz Roja, los ayuntamientos y decenas de voluntarios continúan atendiendo a los afectados mientras prosiguen las labores de emergencia.
Mientras bomberos forestales, efectivos del Plan Infoca, la UME y el resto de los equipos desplegados siguen luchando contra un incendio que aún no está controlado, las autoridades insisten en un mensaje que consideran fundamental, seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y no intentar abandonar las zonas afectadas por rutas alternativas, ya que hacerlo puede convertir una evacuación en una auténtica trampa mortal.
Atención a los afectados
Mientras la Guardia Civil continúa recibiendo denuncias de familiares de personas desaparecidas en el puesto de Garrucha, Emergencias 112 Andalucía mantiene habilitado el teléfono 677 904 624, atendido por el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), para ofrecer apoyo psicológico, atención continuada e información actualizada a los familiares y personas afectadas por el incendio.
¿Es el incendio más mortífero del siglo?
La tragedia de Los Gallardos ya ocupa un lugar entre los incendios forestales más graves de la historia reciente de España. Con el balance provisional de víctimas, este fuego iguala o supera el registrado en el incendio de Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005, donde murieron 11 integrantes del operativo de extinción, una catástrofe que marcó un antes y un después en la gestión de los incendios forestales y que impulsó importantes cambios en los sistemas de prevención y respuesta.
Sin embargo, si se amplía la mirada a las últimas décadas, existen precedentes todavía más trágicos. En 1979, un incendio en Lloret de Mar (Girona) provocó la muerte de 21 personas que quedaron atrapadas por las llamas en una urbanización. Cinco años más tarde, en 1984, otro gran incendio en La Gomera se saldó con 20 fallecidos. La mayoría eran jóvenes de San Sebastián de La Gomera, capital de la isla, que fueron como voluntarios a sofocar el incendio, de ahí que todavía hoy se los recuerde como 'los héroes de Agando' ya que fue ahí donde sucedió la terrible desgracia.
Por ello, al comparar grandes incendios forestales, se distingue entre los más mortíferos de la historia reciente de España y los registrados en el siglo XXI. En cualquier caso, el de Los Gallardos ya ha sido calificado por la Junta de Andalucía como el incendio de mayores consecuencias registrado hasta la fecha en la comunidad autónoma, una tragedia sin precedentes para la región.
La vinculación del incendio con el partido España-Bélgica
Mientras España y Bélgica se enfrentan esta noche sobre el terreno de juego, la tragedia de Los Gallardos también ha golpeado muy de cerca al seleccionador belga, Rudi García. Aunque nació en Francia, el técnico tiene profundas raíces españolas: tres de sus cuatro abuelos eran españoles y dos de ellos nacieron en Garrucha (Almería), localidad situada a apenas unos kilómetros de la zona arrasada por el incendio. Su familia emigró a Francia tras la Guerra Civil y García nunca ha ocultado el vínculo que mantiene con la provincia almeriense, donde todavía reside parte de su familia y donde acostumbra a pasar temporadas. "Soy un emigrante; si mis abuelos no hubieran huido de la Guerra Civil para buscar trabajo en las Ardenas, yo sería español", llegó a afirmar en una entrevista.
La tragedia también ha tenido eco en Bélgica. El ministro de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot, trasladó sus condolencias a las víctimas y mostró la solidaridad del país con España. "Esta noche, Bélgica y España se enfrentan sobre el terreno de juego. Pero nuestros pensamientos están con Andalucía, devastada por unos incendios de una violencia terrible", señaló. El ministro explicó además que los servicios consulares belgas permanecen movilizados para localizar a los ciudadanos con los que todavía no ha sido posible establecer contacto y asistir a las familias que siguen sin noticias de sus seres queridos. Asimismo, aseguró que Bélgica estudia la forma de colaborar con España en las labores derivadas de esta emergencia.









