La visita del príncipe Harry al Reino Unido sigue dejando abiertas muchas incógnitas . Según publica Mirror, el rey Carlos III habría dado instrucciones a su equipo para intentar encontrar un hueco en su agenda con el objetivo de reunirse con los duques de Sussex si finalmente Meghan Markle y sus hijos viajan al país , una nueva posibilidad vuelve a cobrar fuerza. Según asegura el medio británico, el duque de Sussex no habría perdido la esperanza de reunirse a su familia en Inglaterra durante los próximos días, aprovechando el inicio de los Juegos Invictus.
La duda no está tanto en Londres como en Birmingham. Después de confirmarse que Meghan, de 44 años, no acompañaría a Harry a sus compromisos en la capital británica por las preocupaciones relacionadas con la seguridad, diferentes medios coinciden en que esa decisión nunca se cerró por completo la puerta a un desplazamiento posterior al lugar donde se desarrollan los actos relacionados con los Invictus.
La decisión de Meghan que todavía mantiene la incógnita
Inicialmente estaba previsto que la duquesa de Sussex acompañara a su marido durante la visita al Royal Hospital Chelsea, uno de los actos incluidos en la agenda de Harry para promocionar los Juegos Invictus de Birmingham 2027 . Sin embargo, pocos días antes del viaje se comunicó que Meghan, Archie y Lilibet no viajarían a Londres debido a las dudas existentes sobre el dispositivo de seguridad que rodea a la familia cuando se encuentra en Reino Unido.
Aquella decisión fue interpretada como un nuevo obstáculo para un posible reencuentro familiar con el rey Carlos III, que no ve a sus dos nietos pequeños desde 2022. Sin embargo, nunca se descartó que Meghan pudiera incorporarse más adelante al viaje si las circunstancias lo permitieran, especialmente para asistir a un acontecimiento tan significativo para los Sussex como los Juegos Invictus.
Los Juegos Invictus ocupan un lugar único en la historia de Harry y Meghan
No se trata de una cita cualquiera. Los Invictus representan mucho más que el principal proyecto solidario del príncipe Harry. También forman parte de la historia sentimental del matrimonio. Fue durante los Juegos Invictus celebrados en Toronto en 2017 cuando Harry y Meghan realizaron su primera aparición oficial como pareja . Aquellas imágenes, caminando de la mano mientras seguían las competiciones, dieron la vuelta al mundo y confirmaron una relación que hasta entonces habían intentado mantener con la máxima discreción.
Desde entonces, Meghan ha acompañado siempre que ha podido al fundador de los Invictus, convirtiéndose en uno de los grandes apoyos del proyecto. Su implicación ha sido constante en las distintas ediciones y en numerosos actos organizados por la fundación.
Los Juegos Invictus, una cita ineludible
El propio Harry ha reconocido en varias ocasiones el significado emocional que tienen estos juegos para ambos. "No hay lugar donde uno pueda sentirse más acogido y apoyado que con la familia Invictus ", confesó a People en 2022. En aquella misma entrevista recordaba con emoción la edición de Toronto: "Siempre había querido compartir estos momentos increíbles con alguien especial, y tener a Meg a mi lado lo significa todo".
Archie y Lilibet, los grandes protagonistas, ¿ausentes?
Si finalmente Meghan decidiera desplazarse hasta Birmingham, la gran incógnita sería la presencia de Archie y Lilibet. Harry nunca ha ocultado su deseo de que sus hijos conozcan de cerca el espíritu de superación que caracteriza a los Juegos Invictus.
En declaraciones concedidas también a People hace unos años, explicó que ya había enseñado a Archie imágenes de las competiciones de baloncesto y rugby en silla de ruedas celebradas en Sídney. "Le encantó", aseguró entonces. El duque explicó que aprovechó aquel momento para hablar con su hijo sobre las lesiones visibles e invisibles que sufren muchos de los participantes, una conversación que, según confesó, le emocionó profundamente por la naturalidad con la que los niños entienden este tipo de realidades.









