El inminente viaje de Harry y Meghan con sus hijos a Reino Unido, rodeado de misterio y lleno de incógnitas


La duquesa de Sussex y los niños no acompañarán al príncipe en su paso por Londres, según informan nuestros compañeros de HELLO!, pero está por ver si lo harán en Birmingham


Meghan, durante la sesión fotográfica oficial para anunciar su compromiso con el príncipe Harry en 2017, sin llevar medias
© Getty Images
5 de julio de 2026 a las 10:21 CEST

Lo que prometía ser una de las semanas más significativas y esperadas para la familia real británica ha dado un giro de ciento ochenta grados en el último minuto. El esperado regreso de los duques de Sussex al completo a suelo británico se ha truncado de manera drástica. En una decisión de última hora que vuelve a poner de manifiesto las profundas tensiones con el Gobierno de su país natal, se ha confirmado que Meghan Markle no acompañará al príncipe Harry en su inminente viaje a Londres. Tampoco lo harán los pequeños de la casa, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, dejando en el aire el tan anhelado reencuentro con su abuelo, el rey Carlos III. 

El príncipe Guillermo, Kate Middleton, Meghan Markle y el príncipe Harry en la Abadía de Westminster en julio de 2018© Getty Images
Finalmente el esperado encuentro no ocurrirá

El motivo que ha dinamitado los planes iniciales de la pareja vuelve a ser el mismo que los mantiene alejados de Reino Unido desde hace años: la seguridad. Los duques de Sussex, que se encontraban disfrutando de unas vacaciones familiares en Europa previas a este desplazamiento, tenían la firme intención de que sus hijos regresaran a la tierra natal de su padre por primera vez desde 2022. Sin embargo, tras confirmarse que no se les proporcionará protección policial financiada por el contribuyente británico durante su estancia en la capital, el equipo de seguridad de la pareja ha decidido modificar la hoja de ruta de manera radical por cuestiones de protección. Según han confirmado nuestros compañeros de HELLO!, el príncipe de 41 años mantendrá su visita de cinco días prevista del 7 al 11 de julio, pero la capital británica ya no será el escenario de una reunión familiar.

El príncipe Guillermo y Kate Middleton con el príncipe Harry y Meghan Markle© Getty Images
El príncipe Guillermo y Kate Middleton con el príncipe Harry y Meghan Markle

Un viaje en solitario y el blindaje de Buckingham

Con este nuevo escenario, el príncipe Harry se verá obligado a afrontar la agenda oficial de la capital británica en estricta soledad. El Palacio de Buckingham, fiel a su línea de discreción, ha preferido mantenerse al margen. Mientras tanto, desde el Ministerio del Interior británico se limitan a recordar ante la BBC, su postura oficial ante la constante batalla legal del hijo menor de Diana de Gales: "Es nuestra política de larga data no proporcionar información detallada sobre los arreglos de seguridad de protección, ya que hacerlo podría comprometer su integridad y afectar la seguridad de las personas".

Meghan Markle ha elegido el blanco para esta visita© GTRES
Ya no será posible que ambos acudan a este viaje

Esta firmeza institucional implica que el duque de Sussex acudirá solo el próximo miércoles al Royal Hospital Chelsea para las reuniones de los Juegos Invictus, una cita con los veteranos en la que originalmente se esperaba que Meghan estuviera a su lado en lo que iba a suponer su regreso a la vida oficial británica tras seis años. El viaje comenzará con un acto de la Fundación de los Juegos Invictus en Chatham House, donde se anunciará la incorporación de Uganda como la 26 nación participante.

El príncipe Harry, duque de Sussex, recuperó sus medallas militares y depositó una corona durante la ceremonia del Last Post en el Monumento Conmemorativo de Guerra de Australia el 15 de abril de 2026, en Canberra. © Getty Images
Ahora, Harry irá en solitario a Londres y abre nuevas incógnitas

La gran incógnita ahora es si el rey Carlos III, que tiene previstos numerosos compromisos públicos la próxima semana, podrá ver a sus nietos, a quienes no abraza en persona desde las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II en 2022. De producirse este encuentro, la expectación al otro lado del Atlántico es máxima. Según desvelaba el medio estadounidense Page Six, el palacio activa un estricto protocolo de "gestión de riesgos" cuando el monarca se reúne con su hijo: los secretarios privados permanecen de guardia durante la conversación listos para intervenir si el diálogo entra en terrenos incómodos, apoyados por la estratégica presencia del personal doméstico sirviendo el té para que funcionen como testigos discretos. Una dinámica altamente coreografiada que el propio Harry ya describió en sus memorias, Spare: "No sabía muy bien cómo manejar la intimidad emocional", relató sobre su padre, confesando lo "complicado que era encontrar un espacio verdaderamente privado" en la maquinaria palaciega.

El príncipe Harry y el rey Carlos III, en una imagen de archivo© Getty Images
El príncipe Harry y el rey Carlos III, en una imagen de archivo

La sombra de la seguridad y el recuerdo a la princesa Diana en Althorp

A pesar del blindaje inicial en Londres, no todo está completamente perdido para el resto de la familia. Fuentes cercanas a los Sussex apuntan a que los planes podrían cambiar de cara a la segunda mitad de la semana, cuando el viaje se traslade a Birmingham para conmemorar la cuenta atrás de los Juegos Invictus 2027. "El problema es si se proporciona seguridad de protección adecuada y proporcionada durante la totalidad de la visita", explicaba recientemente un portavoz de Harry a People, argumentando que el príncipe sigue intentando "explorar todas las opciones disponibles para permitir que la visita se desarrolle de forma segura". La revista HELLO! confirma que Harry supo el pasado viernes que la revisión formal del Comité de Gestión de Riesgos (RMB) aún no se ha llevado a cabo, aunque sus guardaespaldas privados siguen trabajando sin descanso entre bastidores.

Harry con su esposa Meghan y sus dos hijos Archie y Lilibet© @meghan
Para la pareja la seguridad de sus dos hijos es lo más importante

Si el equipo de los duques da el visto bueno a los informes de riesgos, Meghan Markle podría volar directamente a Birmingham para unirse a Harry en el National Exhibition Centre. Allí, el príncipe también ejercerá como patrón de WellChild visitando el Hospital Infantil de Birmingham para celebrar el vigésimo aniversario de la primera enfermera de la organización, antes de concluir en el festival de verano de Scotty’s Little Soldiers en el castillo de Maxstoke. De flexibilizarse los planes, se podría mantener en pie uno de los deseos más íntimos de Harry en su tiempo privado: llevar a su esposa y a sus hijos a Althorp House, la finca de los Spencer.

Meghan Markle y el príncipe Harry posan con su hija Lilibet Diana en su 5º cumpleaños© meghan
Meghan Markle y el príncipe Harry ponen primero a su familia

La promesa de Harry: proteger a su familia a toda costa

Para el príncipe Harry, la seguridad de los suyos no es negociable, una postura que mantiene firme desde que decidiera dar un paso atrás en sus funciones reales en 2020. Sus amigos más cercanos aseguraban a People sus reticencias a exponer a Archie y Lilibet públicamente responden al único deseo de "proteger su privacidad y seguridad frente a posibles amenazas, buscando que lleven una vida lo más normal posible sin el temor a sufrir daños".  A esto se suman sus dolorosas palabras del año pasado, cuando admitió con evidente tristeza ante los micrófonos de la BBC: "No veo un mundo en el que traería a mi esposa y a mis hijos de regreso al Reino Unido en este momento. Las cosas que se van a perder son, bueno, todo. Extraño el Reino Unido, extraño partes, por supuesto que sí. Creo que es realmente triste no poder mostrarles a mis hijos mi patria".