Cari Lapique y MiniCari, de abuela a nieta, la fuerza del cariño: "Es mi nueva mejor amiga"


Dos años después de aquel doloroso agosto, a veces suceden milagros luminosos como este: un reportaje único en el que, junto a Almudena Lapique, celebran la vida y la unión a través del amor y la moda


Cari Lapique con su nieta, MiniCari, posando para ¡HOLA!© CHESCO LÓPEZ
Luis NemolatoDirector especiales ¡HOLA!
19 de agosto de 2026 a las 6:01 CEST

Lo que tienen ahora mismo ante sus ojos es un instante en la vida. Un momento en el que todos los que estuvimos delante, y detrás de la cámara fuimos felices. Entre vasos de té helado y bandejas de blondas blancas con sándwiches multicolores; entre los vapores de la plancha y los flashes fotográficos, y, sobre todo, entre blusas estampadas, brochas, coloretes, paletas de maquillaje, pintalabios color pastel y flores de jardín. 

Una mañana de verano junto a Cari Lapique, MiniCari y Almudena. Una mañana más. Una mañana como cualquier otra, única y especial, solo que, entonces, como siempre, aún no lo sabíamos. Alegre. Y despreocupada. Y gozosa. De trabajo, sí, pero con planes de vacaciones en las conversaciones y con mares azules, dorados atardeceres y reuniones inagotables con los amigos revoloteando en la cabeza. Como antes.

Para que se hagan una idea, era como si de repente los vestidos de Inés Domecq, colgados en perchas y burras, se hubieran convertido en el escaparate de Tiffany’s, tal y como lo describía Truman Capote en su novela Desayuno con diamantes, para que, después, con la música de Henry Mancini en la pantalla y Audrey Hepburn, croissant y café en mano, sonara tal que así: "Se tiene un día gris cuando te deprimes porque engordas o cuando llueve mucho. Te pones triste y… eso es todo. Pero días rojos… Los días rojos son horribles. De repente, uno tiene miedo y no sabe por qué. Cuando me siento así, lo único que me ayuda es subir a un taxi e ir a Tiffany’s. Me calma los nervios enseguida. Es tan silencioso y soberbio. Allí no puede ocurrir nada malo. Si encontrara un lugar que me hiciera sentir como Tiffany’s, entonces compraría muebles y le daría un nombre al gato".

Abuela y nieta posan juntas© Chesco López

De repente, todo mudó de color

En esta familia, no hace falta que se lo recordemos, hubo muebles y hubo también perro —que no gato—, pero, de repente, todo mudó de color. Rojo, como el mar en guerra. Rojo, como la sangre que los une. Fue un agosto, hace dos años. De improviso, se abrió una herida profundísima y era imposible parar la hemorragia. Dos años después, el rastro de aquel torrente de tristeza sigue indeleble.

Porque la herida aún ni siquiera se ha cerrado. Difícilmente lo haga alguna vez, pero hay que seguir viviendo… Obligarse a seguir viviendo, corregimos. Y no es fácil, aunque la frase salga sola y sin esfuerzo. Pero cuesta. Que hay que levantarse cada mañana. Y no es fácil. Y hay que abordar los quehaceres y los trasiegos de los días para afrontar después la oscuridad y los silencios de las noches. Pero de repente, de manera fortuita, ocurren milagros como este. Y el césped bajo los pies descalzos es como caminar por las nubes, y el café parece recién traído de una cantina napolitana, y las minicaracolas saben tan dulces como si llevaran pasas de Corinto. Como si por un momento el infortunio nunca hubiera pasado… Y eso es lo que ocurre cuando se dibuja ante tus ojos la fuerza del cariño; esa corriente tan eléctrica como azules son los ojos de MiniCari, y que se enciende cuando abuela y nieta se miran. O cuando, en realidad, la abuela, Cari Lapique, la matriarca, mira a su nieta y luego dirige sus ojos hacia su sobrina Almudena.

Cari Lapique, junto a su nieta MiniCari y su sobrina Almudena —hija de su hermano Manolo—, en un posado excepcional: resiliencia, moda y el arte de sanar entre tules y alta costura. Como nos dice Almudena: "Creo que una de las cosas más bonitas de nuestra familia es que sabemos estar mal cuando toca, pero también reírnos muchísimo, incluso en los momentos difíciles"© Chesco López
Cari Lapique, junto a su nieta MiniCari y su sobrina Almudena —hija de su hermano Manolo—, en un posado excepcional: resiliencia, moda y el arte de sanar entre tules y alta costura. Como nos dice Almudena: "Creo que una de las cosas más bonitas de nuestra familia es que sabemos estar mal cuando toca, pero también reírnos muchísimo, incluso en los momentos difíciles"

Da la impresión de que todo desaparece a su alrededor. Y… no, no es una impresión. Porque más allá de ellas, del círculo que han establecido, tampoco hay nada más. Solo ellas. En comunión. Porque forman parte de una familia que se quiere pase lo que pase, ocurra lo que ocurra. Como si el amor —que ya lo decía J. K. Rowling en todas sus entregas de Harry Potter— fuera su escudo protector, lo que les da aliento cuando parece que el oxígeno se acaba.

En ¡HOLA! hemos tenido el placer y el honor de invocar ese expecto patronum —por seguir con la inspiración literaria y juvenil, ya saben— y generar, entre trapos y fotos, ese espacio seguro en el que estas mujeres pueden dejarse fluir y ser ellas mismas. Por eso, esta no es una entrevista. O, al menos, al uso.

Si es lo que buscan, aquí tendrán… otra cosa. Este es un retazo de unas horas de un día en una vida. Quizá les parezca poco tiempo, pero ¿qué les vamos a explicar sobre la calidad y la cantidad? Lo que tienen delante es de verdad. Natural. Auténtico. Porque no sabemos si lo han pensado, y miren que nos dedicamos a esto, pero la gente no va por ahí entrevistándose unos a otros. La gente habla. Se relaciona. Comenta. Está en silencio y, a veces, reflexiona en alto. Y alguna vez ocurre la magia. Dos personas se paran, se miran, se atienden, se entienden y se ayudan. Aquí queríamos eso, aunque, a veces, lo que no se diga sea lo que verdaderamente importe.

Cumplir un deseo

Cari no quería dar una entrevista. Que sí. Que a lo mejor la han visto en la tele, delante de un reportero de televisión que hace su trabajo, y ella ha respondido. Porque es educada. También con el trabajo de ese chaval que se gana la vida en la calle micro en mano, pero ¿mostrar sus sentimientos? Eso, señores, es harina de otro costal. Porque tampoco hace falta que los verbalice, ¿no les parece? ¿Qué le vamos a preguntar? ¿Cómo está? ¿Cómo afronta su vida con las ausencias? ¿Ustedes qué creen? Con la mano en el corazón, ¿qué creen que puede contestar cuando, precisamente ahora, se cumplen dos años… de todo? Se hacen una idea, ¿no? Pues eso.

Cari quería que su nieta —que ama la moda sobre todas las cosas— pasara un día fabuloso como una top model (aunque todo puede ser que, mañana, quiera ser astronauta, y ¿pasado?, veterinaria, y ¿el mes que viene?, policía en los bosques de Canadá… Porque de eso va la adolescencia…), y que lo hiciera con los vestidos de su marca favorita (con permiso de Zara y Philippa 1970, luego la escucharán a ella mejor), diseñados por una de las mejores amigas de su madre, Inés Domecq, compañera de esta casa. Y que lo hiciera acompañada por su tía Almudena, enseñándole eso de poner morritos delante del objetivo. Aunque ya les decimos que la niña venía más que aprendida... Eso quería. Fin. Y eso tuvo. ¿Quiénes somos nosotros para no atender un deseo de una abuela con su nieta? Ea.

En casa de los Goyanes Lapique no hacía falta la disciplina para que los nietos cumplieran con sus obligaciones. Al revés, lo niños salieron unos "santos" y los abuelos, unos "maleducadores"

A decir verdad, Cari ya cumple todos sus deseos…. Todos, excepto ponerle a su nieta una cámara delante y el móvil, que podría ser una buena opción de no ser porque su padre, Antonio Matos, se lo ha tenido que requisar… Los bailes de TikTok están bien, pero un rato. Ahora, dile a una teenager que se dosifique… Su abuela comprende la desazón. Más que nada porque "MiniCari es mi nueva mejor amiga", dice entre risas. Y, por supuesto, esa relación de very besties lo abarca todo: o sea, las cosas buenas —tarde de compras y tortitas— y también las malas. 

O sea, los celos cuando la abuela decide encontrarse con alguien de su edad. "Mis planes son siempre los mismos —cuenta Cari en un receso del shooting—: tener todas las horas del día ocupadas. To-das. Y después, cuando termino de trabajar, procuro dedicárselas a MiniCari. La voy a buscar al cole, estoy con ella con los deberes… A ver, alguna vez salgo a cenar con una amiga, pero eso... le molesta. Que me vaya a cenar o que tenga un plan ajeno a ella no le hace ni pizca de gracia". 

Y es que compartirlo todo tiene también este tipo de dependencias cuando por "compartir" entendemos desde el melenón rubio al listado de aficiones. "Nos encantan las mismas cosas. Viajar, por ejemplo. Eso lo primero. Y lo segundo, comprar (risas), y lo tercero, la moda". Y obviamente el punto dos y el punto tres se complementan a la perfección cada lunes y cada martes. "En las tiendas la pierdo. La tengo que localizar por teléfono. Ella se quiere probar la tienda entera. Y no te digo nada cuando entramos en la boutique de 'tía Ine' (Domecq)... Tooodo le gusta y, tooodo, 'tía Ine' se lo hace en su talla".

Cari quería que su nieta —que ama la moda sobre todas las cosas— pasara un día fabuloso como una "top model", y que lo hiciera con los vestidos de su marca favorita, diseñados por una de las mejores amigas de su madre, Inés Domecq© Chesco López
Cari quería que su nieta —que ama la moda sobre todas las cosas— pasara un día fabuloso como una "top model", y que lo hiciera con los vestidos de su marca favorita, diseñados por una de las mejores amigas de su madre, Inés Domecq

Entiendo que las discusiones vienen por ahí… Por lo que a ella le gustaría ponerse y a ti te parece que aún no tiene la edad.

Exactamente.

Viéndola posar, parece que ha nacido para eso, aunque recuerdo que Cari me contó en su día que MiniCari quería ser actriz…

Creo que ya no… Luego se lo preguntas —dice bajando el tono.

¿Vais al cine o te tiene liada con alguna serie?

A mí el cine me gusta poco… A ella, mucho. Lo que sí hace es ponerme alguna peli de vez en cuando en el iPad. Y te tengo que decir que las cosas que me pone me divierten… Aunque a veces no vea ni un pimiento (risas), no es ningún sacrificio. En realidad, estar con mis nietos siempre es un premio.

"Soy la 'abuelona'"

Fue Pedrito, su nieto mayor, el hijo de Cari, quien la bautizó como "abuelona": "Y así sigo. Soy la 'abuelona'”. Y a diferencia de otras señoras estupendas, el apelativo nunca la ha hecho sentirse mayor: "Primero, porque yo no me siento nada mayor. Aunque lo sea (risas), yo no me siento así. Una cosa es serlo y otra cosa muy distinta es sentirse. Y que a mí me gusta mucho cuidarme. Supongo que habrá gente que piense que soy una frívola o yo qué sé, pero a mí me gusta estar bien. Sentirme bien con mis nietos. Por mis nietos… y por mí. Yo me arreglo hasta para ir a clase de pilates (risas)".

¿Sabes, Cari, que mi madre llevaba fatal eso de ser "abuela"? Era feliz con sus nietas y con sus bisnietos… pero la palabra "abuela" le repateaba. A mi padre, en cambio, no. Con los enanos, se convierte en un "enano" más…

Me encantaría a mí tener bisnietos… Carlos era igual que tu padre. Adoraba a sus nietos. No te lo puedes ni imaginar. Los malcriaba las 24 horas del día. Era terrible (risas). Yo no soy tan maleducadora, pero él era tremendo… Mi yerno se empeña en decirme que no debo, que tengo que ayudarlos, porque tengo que ayudarle a él. Pero es que te juro que mis nietos son ¡santos! ¿Y qué quieres que te diga? Yo creo que tengo que mimarlos. Y a los de Carla, pues igual. Son de un deportista que ni te lo crees. No sabes los sábados y domingos que se "echa" el matrimonio (Carla y Jorge Benguria)... Yo no sé si sería capaz de seguir esa rutina de entrenamiento…Cari, ya les decimos nosotros, podría. Vaya que sí… De hecho, sigan sus conversaciones. Con todos esos palabros que a los que superamos los 40 nos parecen swahili.

¿Tú dices fomo? —pregunta Cari—.

Alguna vez, sí (risas).

¿Y six seven?

Eso, menos…

Yo lo aprendí con el Papa… y todavía no lo he entendido bien... Lo de "bro", sí. Estos están todo el santo día, sobre todo los de Carla, "bro, bro, bro"... Y luego está el aura.

"MiniCari es mi nueva mejor amiga", confiesa Cari, la 'abuelona', de su nieta, a quien no solo recoge del cole o vigila mientras hace los deberes, sino con quien comparte shopping y aficiones

La fuerza de Las Lapique: Cari, Almudena y Mini Cari, cómo volver a sonreír después de la tormenta© Chesco López

¿El qué?

Aura. Todo es aura…

Perdóname, Cari, pero me he perdido…

MiniCari, cuéntale a Luis lo del "aura" —baja la voz—. Verás cómo te dice que no tiene definición y que esas palabras son las que saben los de su edad (risas).

Abue… —grita la nieta desde el otro lado del salón—. Aura es cuando algo mola. Y Laura es cuando no mola nada.

Prístino, ¿no les parece? Porque si algo tienen los nietos de Cari Lapique, según la abuela, es que tienen que currárselo (o sea, sacar unas notas increíbles) para poder ser algo en la vida. No hay discusión. Ni tampoco oscuridades en ese planteamiento. Todo prístino. "Gracias a Dios, todos los niños tienen la cabeza muy bien amueblada. Y los niños que los rodean son buenísimos también. Eso es muy importante. A mí siempre me ha preocupado mucho lo de los amigos". 

Porque qué importante es tener amigos…. El círculo que rodeaba a Antonio Matos y a Cari ha seguido ahí, y es  "una cosa impresionante. Han estado todos pendientes de mí, de los niños. Tengo que decir que… lo que sembró mi hija fue impresionante…".

¿Qué vas a hacer este verano, Cari? ¿Volverás a Marbella?

No, de momento, no. Iré unos días a Sotogrande, a Baleares… Yo, siempre pegada a mi hermana, que ahora mismo es mi pareja. Pero antes tengo mucho trabajo….Porque el trabajo la evade. Nos evade de los recuerdos…"El trabajo me hace feliz. Y trabajo mucho. Me permite ser independiente. Siempre lo he sido". Así que se reparte entre Unicskin, Nuba y Leandra; echa una mano a Diblos, "que tienen unos bolsos maravillosos con una calidad-precio que vamos, no sabes el éxito que tienen. Con mi ropa de Yowe de siempre... Todo lo que hago me apasiona… Y la parte inmobiliaria, el pan de cada día (risas), prefiero que lo haga Carla. Ella se ocupa de todo. Es una superjefa. La veo sin parar, eh, no te vayas a creer. Se ocupa de mí muchísimo. De todo lo mío y de mí… Tengo una suerte con ella…".

"A mí el cine me gusta poco… A ella, mucho —cuenta Cari de los ratos de ocio que pasa con su nieta—. Lo que sí hace es ponerme alguna peli de vez en cuando en el iPad. Y te tengo que decir que las cosas que me pone me divierten… Aunque a veces no vea ni un pimiento (risas), no es ningún sacrificio. En realidad, estar con mis nietos siempre es un premio", confiesa la empresaria, en las imágenes, con su nieta y su sobrina Almudena© Chesco López
"A mí el cine me gusta poco… A ella, mucho —cuenta Cari de los ratos de ocio que pasa con su nieta—. Lo que sí hace es ponerme alguna peli de vez en cuando en el iPad. Y te tengo que decir que las cosas que me pone me divierten… Aunque a veces no vea ni un pimiento (risas), no es ningún sacrificio. En realidad, estar con mis nietos siempre es un premio", confiesa la empresaria, en las imágenes, con su nieta y su sobrina Almudena

Su serie favorita

MiniCari espera su turno. Con esa cosa tan de teenager que mezcla la curiosidad con la timidez, la indolencia con la autoprotección… Hay que trabajársela, porque el terreno de los monosílabos lo tiene muy trabajado y solo se explaya con lo que le genera un poquito de rabia… Empezamos con cosas del colegio… Y obviamente, lo que más le gusta de las clases son… las amigas… ¿Estudiar? Estudia. Las asignaturas se las saca. ¿Buenas notas? En todo, pero donde esté el recreo y las amigas, que se quite Conocimiento del Medio. Con las compis habla de… "nuestras cosas". Obvio. ¡¿Quiénes somos nosotros para inmiscuirnos ahí?! Pero entre esas cosas está la serie Vampire Diaries.

Para Cari, su hija Carla es su pilar: "Es una superjefa. Se ocupa de mí muchísimo. De todo lo mío y de mí… Tengo una suerte con ella…", agradece con emoción© Chesco López
Para Cari, su hija Carla es su pilar: "Es una superjefa. Se ocupa de mí muchísimo. De todo lo mío y de mí… Tengo una suerte con ella…", agradece con emoción

"Una cosa es ser mayor y otra es sentirse. Me arreglo hasta para ir a pilates", reivindica con coquetería Cari, a la que su nieto Pedrito bautizó como "abuelona"

O sea, ¿te gusta el terror?

Me gusta Vampire Diaries.

Ah, ok. ¿Por?

Porque es la mejor serie que he visto en la vida…

¿Ah, sí? Tiene varias temporadas, ¿no?

Ocho.

¿Y tú por cuál vas?

Cuarta.

Pero no me has dicho por qué te gusta tanto…

Pues por el actor.

Porque es guapo, entiendo.

Claro.

Pensaba que te gustaba —mentimos— porque, como futura actriz, te hubiera gustado protagonizar tú esta serie…

No, no, me gusta la serie porque me gusta ver la serie… Me gustaría estar en la serie… pero no interpretándola, sino estando, que esa fuera la vida.

"El trabajo me hace feliz. Me permite ser independiente", asegura Cari, para la que mantenerse activa es su gran salvavidas

Incontestable. De ahí nos vamos a la moda. O sea, a Zara, a IQ y a Philippa, su "uni, universo", que diría Blas Cantó. Y dentro de ese universo, los crop tops son una red flag

Ya no me gustan.

Uy, qué mentirosa eres… —Corta la abuela.

No los llevo desde la cuarentena, abue.

¿Cómo que no? —Vuelve a intervenir Cari.

Abuela, ¿tú sabes qué es un crop top?

Cuando se te ve la tripa —responde.

Pues ya no me lo pongo.

Básicos y skincare

Hay que reconducir.

MiniCari, cuéntame cuáles son tus básicos, eso que no puede faltar en tu maleta cuando te vas de vacaciones…

No sé. Supongo que un short y una camisa mona.

Tus colores, ¿cuáles son los que más te gustan ahora?

Supongo que el burdeos y así.

Con tus amigas hablas ¿de ropa?

Nos la prestamos. Pero no hablamos de ropa; compramos en Vinted. Y en esta batalla, por fin, encontramos su submundo que, ¡oh Dios mío!, para el que suscribe, un señor de 50 años, es como arenas movedizas: la skincare coreana…

En una imagen de archivo, MiniCari con su madre, la añorada Cari Goyanes© Esi Seilern
En una imagen de archivo, MiniCari con su madre, la añorada Cari Goyanes

La he descubierto en Sephora.

Le gusta mucho Charlotte Tilburi… —Apoya la abuela.

Pero tienes que tener cuidado con la piel, que tú eres muy joven.

Sí, claro. Ayer me hicieron en Sephora un diagnóstico de cara. Gratis. Y me dijeron que tenía que coger la Magic Cream de Charlotte Tilbury.

Y ese es… ¿tu must-have?

Claro. Es lo más. Escapemos y refugiémonos en sus relaciones familiares.

Oye, MiniCari, ¿cómo te llevas con tu hermano y con tus primos? Todos chicos, además…

Con Carlos es con el que mejor me llevo; luego con Santi, pero a veces está un poco pesado, y Beltrán… pues también (risas).

Pero ¿cómo va a ser?

Es. Y mi hermano es igual.

Cari, a lo mejor pasa que tu hermano es mayor y no estáis en el mismo rollo…

(Silencio).

O que estáis en un impasse de vuestra relación de hermanos…

A lo mejor…

MiniCari, que mira a la cámara con una seguridad apabullante, comenta que con sus amigas no habla de ropa, "nos la prestamos". Aquí, con su tía Almudena, que le da lecciones de cómo posar ante el objetivo© Chesco López
MiniCari, que mira a la cámara con una seguridad apabullante, comenta que con sus amigas no habla de ropa, "nos la prestamos". Aquí, con su tía Almudena, que le da lecciones de cómo posar ante el objetivo

Cari ejerce de abuela…

Abue, es que contigo es simpático… Pero conmigo es un borde.

¿Te imaginas que alguien viera tus fotos en ¡HOLA! y, como tu tía con Don Algodón, te convirtieras en imagen de marca?

Estaría… bien. Sí, es una opción. Con Almudena todo fluye más. Ahora mismo, está creando una marca que es un poco top secret, pero es mencionarlo y se le ilumina (aún más) la cara. Se va a llamar Petitminí y está trabajando las redes: "Cuando estás construyendo una marca, son una herramienta muy importante. Lo curioso es que hay días en los que me miro y pienso: 'Madre mía, ¿de verdad alguien quiere verme haciendo cosas todos los días?'.(Risas). Me cuesta mucho esa sensación de tener que generar contenido constantemente… No me considero tan interesante como para documentar mi vida las 24 horas del día…". 

Pero sí, sí que lo es. Sobre todo, por esa decisión tan poco común de ser jovencísima y, de repente, dejar la gran ciudad por… otra cosa. "Después de perder a mi padre, cambiaron muchas de mis prioridades y empecé a valorar más la tranquilidad, el tiempo y las cosas que realmente importan. La casa en la que paso temporadas en Extremadura me la dejó él, así que tiene un significado muy especial para mí. Además, estoy inmersa en un proceso de reforma y me hace muchísima ilusión cuidarla y darle una nueva vida. El campo me ha enseñado a bajar revoluciones, observar más y encontrar inspiración en cosas mucho más sencillas".

MiniCari posa espectacular © Chesco López

Más que ser actriz, a MiniCari le encantaría vivir en Vampire Diaries. ¿Y ser imagen de una marca como su tía con Don Algodón? "Estaría bien", responde la adolescente

TEXTO

Luis Nemolato

PRODUCCIÓN

 Inés Domecq

FOTOGRAFÍA

Chesco López

FOTOGRAFÍA ADICIONAL

Esi Seilern

LOOK 1 CARI

Vestido: Iq Collection

LOOK 1 MINICARI

Con blusa y cinturón de Iq Collection y pantalón de Zara

LOOK 2 CARI

Vestido Philippa 1970 y joyas de Leandra Studio

LOOK 2 MINICARI

Vestido de Philippa 1970

LOOK 2 ALMUDENA

Vestido: Zimmermann

LOOK 3 CARI

Vestido de Johanna Ortiz

LOOK 3 MINICARI

Camisa y falda de Iq Collection

LOOK 3 ALMUDENA

 Vestido: Missoni de Yowe

LÁMPARA

Antigüedades Pinto y Alvarado

LOOK 4 ALMUDENA

Vestido: Simorra

LOOK 4 Y 5 MINICARI

"Total looks" de Iq Collection

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

Ramón Ríos

AYUDANTE DE PRODUCCIÓN

Sara Suárez

AYUDANTE DE ESTILISMO

Candi Cabral y Paola Plaza

ASISTENTE DE FOTOGRAFÍA

Rocío Rudilla