Septiembre ha sido un mes especialmente complicado para Daniel Sancho. En las últimas semanas, el caso que le mantiene en prisión en Tailandia ha vivido varios acontecimientos relevantes. La Justicia tailandesa rechazó el recurso de apelación presentado por su defensa y mantuvo la condena a cadena perpetua por el asesinato de Edwin Arrieta. Además, han salido a la luz unos comprometedores audios en los que el joven plantea a su madre, Silvia Bronchalo, un insólito plan para salir de prisión.
A todo ello se suma ahora un factor completamente ajeno al proceso judicial, pero que también ha condicionado su día a día entre rejas: las intensas lluvias que han azotado distintas zonas de Tailandia, causando al menos 24 muertos. Aunque la prisión de Surat Thani en la que cumple condena no se ha visto afectada directamente por las inundaciones, las condiciones meteorológicas sí han obligado a modificar su rutina, limitando aún más la poca libertad que de por sí ya existe en una cárcel.
Según ha explicado a Informativos Telecinco el escritor e investigador Joaquín Campos, desplazado estos días a Tailandia y autor de varios libros sobre el caso Sancho, durante la temporada de lluvias los internos pueden salir de sus celdas, pero deben permanecer dentro de sus pabellones.
En la práctica, esto significa que no pueden acceder al patio ni a las zonas exteriores mientras llueve. "Cuando llueve y es época de lluvias, los presos no pueden salir del pabellón, aunque sí de la celda, pero no del pabellón. Es decir, no pueden salir al patio, no pueden ver la luz", ha explicado Campos al describir cómo las condiciones meteorológicas están afectando a la vida cotidiana de los presos.
El infierno de Daniel Sancho en prisión
Según contó él mismo en la conversación con su madre publicada por Okdiario, sus días en prisión son cada vez más complicados. Daniel está desesperado, angustiado y su único objetivo es salir como sea de esas cuatro paredes. De hecho, cuando su madre le pregunta cómo se encuentra, se derrumba y confiesa, con la voz rota, la realidad que vive desde que se levanta hasta que se acuesta. “Para que duerma tranquilo, no sabes lo que ha sido esta semana”, dice. "¿Qué ha pasado, Dani? ¿Qué ha sido?", pregunta su madre, con desasosiego. "Pues que ya he bajado y prefiero estar en aislamiento que estar ahí abajo con todo el mundo", cuenta.
Daniel hizo estas declaraciones hace justo un año, el 4 de octubre de 2025, cuando llevaba poco más de un año en la cárcel de Surat Thani, situada a unos 600 kilómetros del sur de Bangkok y con capacidad para más de 5.000 reclusos. "Hay hacinamiento en todas las cárceles de Tailandia, y en la de Surat Thani también", ha señalado Campos.
Así es la rutina de Daniel entre rejas
Antes de que llegaran las lluvias torrenciales, Daniel Sancho podía salir al exterior, disfrutar de unos minutos de luz natural y respirar aire fresco. Ahora, las condiciones meteorológicas le obligan a permanecer dentro de la prisión, haciendo todavía más restrictiva una vida ya marcada por las limitaciones propias de la cárcel.
El hijo de Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo comparte celda con 16 presos y duerme en el suelo sobre mantas. Según dijo él mismo en declaraciones a EFE, el entorno era "opresivo", especialmente por el ruido constante de la prisión. Además, el paso del tiempo le ha pasado factura. Ha dicho adiós a su melena, tiene canas y barba. "No tiene la misma envergadura porque no hace deporte tiene el pelo rapado y se le nota un poco la estadía, el paso por la prisión en la mirada, en la expresión... No es la mirada tan alegre como tenía antes. Se nota que su vida no es dulce ni lleva la misma vida que llevaba antes", desveló su madre en el programa De viernes, de Telecinco.






