Agosto vuelve a ser un mes especialmente delicado para la familia Goyanes-Lapique. Se cumplen dos años de aquel verano de 2024 que marcó para siempre su historia: el 7 de agosto fallecía Carlos Goyanes, a los 79 años, víctima de un infarto mientras dormía en su casa de Guadalmina (Marbella). Apenas diecinueve días después, la familia afrontaba otro golpe devastador: la muerte de Caritina Goyanes, de 46 años, a causa de un paro cardíaco mientras disfrutaba de sus vacaciones familiares en la Costa del Sol. Dos pérdidas consecutivas que dejaron una huella profunda y que, desde entonces, han convertido estas fechas en un momento de unión familiar, donde los recuerdos por quienes faltan están más presentes que nunca.
Recientemente, Cari confesaba en una entrevista a Informalia: “Volver a Marbella aún me cuesta. Todavía no me siento con fuerzas y ¿para qué hacer esfuerzos sin necesidad? Todo llega y que sea así, poco a poco”. La localidad malagueña, donde la familia vivió algunos de sus momentos más felices, es hoy también un lugar cargado de dolor y memoria.
Una imagen para el recuerdo
Ayer, coincidiendo con el aniversario del fallecimiento de Carlos Goyanes, Cari Lapique quiso compartir en sus redes sociales una fotografía cargada de significado: una instantánea del matrimonio junto a sus dos hijas cuando eran pequeñas, tomada en Guadalmina “un día como hoy”, según escribió. La foto, recuperada por Facebook, fue publicada por ella hace diez años y ahora ha querido compartirla nuevamente con su comunidad virtual, donde ya supera los cien mil seguidores en Instagram: “Gracias Facebook por enviarme esta foto que publiqué hace 10 años y me ha encantado. Como entonces no tenía tantos seguidores quiero compartirlo con vosotros. La foto tiene muchísimos años y fue un día como hoy en Guadalmina”, escribió la empresaria.
La imagen, de lo más veraniega, muestra a un joven matrimonio con sus dos hijas pequeñas: relajados, felices y cómplices. Funciona como un puente emocional entre el pasado y el presente, un recordatorio de la vida familiar que construyeron desde que se casaron en septiembre de 1975, cuando —como ella misma ha contado en varias ocasiones— “nadie daba un duro” por aquella unión. Sin embargo, el tiempo terminó por desmentir cualquier pronóstico: su boda en la parroquia de la Virgen Madre de Marbella, con cerca de 600 invitados y figuras tan conocidas como Carmen Franco, Lola Flores, Lolita o Pitita Ridruejo, se convirtió en el inicio de uno de los matrimonios más sólidos de nuestro panorama social.
El homenaje deportivo: el Memorial Carlos Goyanes de Pádel
Pero este aniversario no solo se ha vivido desde la nostalgia. Por segundo año consecutivo, Carla Goyanes ha organizado el Memorial Carlos Goyanes de Pádel, un torneo que se ha consolidado como el gran homenaje familiar al empresario y como una celebración de una de sus grandes pasiones: el deporte.
La competición, celebrada en el Unicorn Racket Club, entre Marbella y Sotogrande, ha reunido a niños, jóvenes y adultos en un ambiente cercano y sin ánimo de lucro. El campeonato comenzó el lunes 3 de agosto y concluye este viernes 7, coincidiendo con la fecha del fallecimiento del empresario. Como recordaba Carla en sus redes, se trata de un torneo “organizado con muchísima ilusión para disfrutar del deporte y mantener vivo el recuerdo de Carlos”.
La competición, además, ha contado con unos participantes muy especiales: los hijos de Carla y Caritina. Carlos y Santi se han proclamado campeones en sus respectivas categorías, mientras que Mini Cari ha logrado el triunfo en el cuadro de consolación. Una presencia que añade un significado aún más emotivo al torneo y que subraya el vínculo de la familia con el deporte que tanto apasionaba a Carlos Goyanes.
La familia Goyanes-Lapique ha demostrado en estos dos años una gran fortaleza, sostenida por la unión inquebrantable y por el cariño de quienes les rodean. Los cinco nietos —Pedro, Mini Cari, Carlos, Santi y Beltrán— se han convertido en un apoyo fundamental para Cari, su refugio y su alegría cotidiana. Y este verano, marcado por el recuerdo, vuelve a ser también un espacio para celebrar la vida, el deporte y la memoria de quienes ya no están pero siguen presentes en sus corazones.









