Del Festival de Venecia al de San Sebastián, las alfombras rojas europeas nos traen el mejor escaparate para empaparnos de las tendencias que vamos a llevar este Otoño/Invierno. Desde los recogidos pulidos de Irina Shayk o las hermanas Mara, al peinado de los años 60 que Blanca Suárez ha combinado con el maquillaje burgundy más noventero, las opciones son infinitas. Como corte estrella del momento destaca el flequillo lateral que le hemos visto a Maribel Verdú, Penélope Cruz o Natalia de Molina y del que los peluqueros nos hablan maravillas: "Es de los más agradecidos que existen. Suaviza las facciones, aporta movimiento a la melena y, además, tiene un efecto lifting muy sutil porque dirige la mirada hacia los pómulos y los ojos", explica el estilista de The Beauty Concept Hair, Manuel Zabaleta.
El experto añade que es un corte que puede mantener la longitud intacta, "se integra con cualquier corte y a diferencia del flequillo recto, no necesita retoque cada dos semanas porque crece con más gracia. Es la opción perfecta para quien quiere renovar el look sin dar un cambio radical". Razones que lo han convertido en el favorito de las actrices españolas.
El flequillo lateral que triunfa este otoño
Del corte de moda, Zabaleta nos cuenta que favorece especialmente a rostros redondos y cuadrados, "porque su diagonal rompe la horizontalidad de la frente y estiliza visualmente la cara". También lo recomienda en ovalados y alargados cuando se combina con volumen y una raya ligeramente más lateral, "para no alargar aún más la frente". Y lo mejor es que funciona con melenas midi, largas, bobs, desfilados suaves o pixies; "es versátil también en textura: en pelo liso cae con mucha elegancia y en pelo ondulado o rizado aporta un aire desenfadado, siempre que se trabaje con un producto que controle el frizz.
El corte versátil que se adapta a todo
Con el mejor ejemplo de las embajadoras del look, el estilista de The Beauty Concept Hair resalta lo mucho que se presta a adaptaciones en función de la estructura facial: "Penélope tiene un óvalo muy equilibrado, así que en su caso el flequillo se trabaja con más densidad y una caída algo más larga, casi rozando el ojo, para aportar ese toque sofisticado y atemporal sin restar apertura a la mirada; Maribel Verdú tiene rasgos más marcados y una frente ligeramente más ancha, por lo que en su caso se afina el flequillo, se deja más corto en la zona del entrecejo y se peina con más movimiento hacia el lateral, consiguiendo un efecto que suaviza los rasgos y aporta frescura al rostro".
Sobre el momento perfecto para estrenarlo, nos asegura que el flequillo lateral no tiene edad y que ahí reside precisamente gran parte de su magia: "En mujeres jóvenes aporta un aire desenfadado y actual sin necesidad de cambiar el corte de base. Pero donde de verdad marca la diferencia es a partir de los 40 y 50 años, porque suaviza las líneas de expresión de la frente, ilumina la mirada y disimula visualmente algunas arrugas sin necesidad de recurrir a nada más".
Además, nos cuenta que es un recurso muy socorrido en la peluquería para rejuvenecer de forma natural porque centra la atención en ojos y pómulos en lugar de la frente: "Por eso decimos en TBC que es un flequillo transversal, se adapta a cada edad simplemente ajustando la densidad y la longitud".
Cómo peinar el flequillo lateral
Para sacarle el máximo partido hay que secarlo bien desde la raíz con un cepillo redondo y el aire en dirección al lado contrario para darle cuerpo y que no quede pegado a la frente. "Una vez seco, se puede repasar con una plancha o unas tenacillas finas dándole una ligera curva hacia fuera, que es lo que le da ese aspecto natural y con movimiento".
Como trucos que aumentan la durabilidad, hay que aplicar un protector térmico antes del secado y una gota de sérum o spray ligero después para mantener a raya el encrespamiento. Para terminar, el estilista comparte un secreto profesional: "Si en algún momento del día pierde forma, basta con pasar el dedo con un poco de cera o una pizca de laca en seco para recolocarlo al instante, sin necesidad de mojarlo de nuevo".








