26 de agosto de 2024. Aquel día el corazón de Caritina Goyanes dejó de latir y la vida de su familia cambió para siempre. Dos años después de aquel doloroso verano, sus seres queridos intentan seguir adelante con una sonrisa y sin soltarse de la mano, porque eso es lo que ella hubiera querido. Si antes de la tragedia eran una auténtica piña, ahora su vínculo es todavía más fuerte. Aunque la herida sigue abierta, juntos encuentran las fuerzas necesarias para recordar a Caritina con una sonrisa y, sobre todo, para cuidar de sus dos hijos, Pedro, de 16 años, y MiniCari, de 13, nacidos durante su matrimonio con Antonio Matos.
Cari Lapique tuvo que enfrentarse a la muerte de su hija Caritina apenas dos semanas después de perder a su marido, Carlos Goyanes. Dos pérdidas devastadoras que ha afrontado arropada por el amor de los suyos y, especialmente, por el cariño y la compañía de sus nietos, en quienes encuentra un importante refugio. De hecho, "MiniCari es mi nueva mejor amiga", confesó recientemente en la revista ¡HOLA!. Abuela y nieta forman un dúo muy divertido y comparten numerosos planes, como ir juntas al cine o jugar a ser modelos.
Además, se siente muy arropada por el círculo más íntimo que rodeaba a su hija. "Es una cosa impresionante. Han estado todos pendientes de mí, de los niños. Tengo que decir que lo que sembró mi hija fue impresionante", declaró. A su lado también tiene a su hermana, Myriam Lapique. "Siempre pegada a ella, ahora mismo es mi pareja", contó muy agradecida. Y luego está su otra hija, Carla Goyanes, que "se ocupa de mí muchísimo, de todo lo mío y de mí". "Tengo una suerte con ella", afirmó emocionada.
Carla ha afrontado estos dos años sin su padre y sin su hermana, arropada por su marido, el empresario Jorge Benguría, y sus tres hijos, Carlos, Beltrán y Santi. "Hay que ser fuerte. Es un acto de amor hacia quienes aún caminan a nuestro lado", dijo. Con una entereza enorme, ha mantenido siempre la mirada puesta en su madre, sus sobrinos y su cuñado, cumpliendo así la promesa que le hizo a Caritina. "Voy a cuidar a tus hijos todo lo que me dejen, como si fueran míos. Voy a cuidar a mamá por las dos y voy a cuidar a Matos porque sé cuánto le querías". De su sobrino Pedro ha dicho: "No se puede ser más listo, más responsable y más disciplinado en los estudios. ¡Además de guapo por dentro y por fuera!. A Mini Cari, de 13, la describe como "única, lista y divertida".
Aunque el tiempo pase, Carla sigue teniendo muy presente a Caritina en su día a día. Así lo demostró en la conmovedora carta que le dedicó en las páginas de la revista ¡HOLA!, en la que la describía como una mujer "generosa, positiva y optimista, de fuertes convicciones, apasionada, buena y con una gran capacidad para perdonar. Eras todo corazón". También se dirigía a ella para asegurarle: "Estarás feliz y orgullosa de ver que tus hijos están siendo supermaduros, responsables y están rodeados de amor. Ten por seguro que, con tu ayuda, voy a cumplir con la promesa de cuidar de mamá y de tus hijos lo que me dejen. Con tanto amor a su alrededor, tengo mucha competencia". Y cerraba su carta con un mensaje tan emotivo como rotundo: "No dejes de darnos fuerzas desde el cielo".
Antonio Matos, por su parte, se refugió en sus hijos y en coger las riendas de la empresa de catering Sixsens by Cari, que fue el gran sueño cumplido de su mujer. Seis meses después de la muerte de Caritina, confesó con unas desgarradoras palabras lo mucho que la echaba de menos. "Mi mundo se paró en seco, de golpe...", escribió devastado.
Después, reprodujo varias estrofas de Pa, la balada que Tini Stoessel, dedicó a su padre, Alejandro Stoessel, cuando estuvo a punto de perderlo. Concretamente, estas: "El mundo seguía girando, pero no pa' mí. Pensando en todo lo que aún nos falta por vivir. Siempre fuiste tú lo mejor de mí. Me enseñaste a amar amándome a mí. No podía aceptar despedirme así. Por eso, de rodillas pedí. Por un ratito más. Porque sigas aquí. Porque, entre tanta gente, nadie me hace tan feliz. Y si un día te vas, nunca te vas a ir. Porque cada momento que me diste vive en mí. Porque soy parte de ti".
Según contó, el tema de Tini se ha convertido en una especie de himno para su familia. "Aunque esta no era una de nuestras canciones, siempre que la escucho con MiniCari nos acordamos infinito de ti", expresó con ternura. Por último, añadió: "Prefiero pensar en que Cari está en un sitio mejor. Que su padre la llamó porque la necesitaba con él a su lado. Así que ahora, solo puedo mirar al cielo y decir: 'Amor, échame una mano'".











