Christian Louboutin decía que los zapatos tienen el poder de transformar el lenguaje corporal y la actitud. "Te levantan física y emocionalmente". Esto, aunque suene a retórica, en realidad es biomecánica. Un tacón —sea sensato o vertiginoso— modifica literalmente la postura: eleva el talón, cambia el eje de gravedad, estiliza la columna y obliga a recolocar hombros y cadera. Mientras que el vestido acapara las miradas iniciales, son los zapatos los que dictan cómo se moverá la novia, cómo disfrutará y, en última instancia, redondearán el look. Por eso, si el vestido se elige con tanto mimo, ¿por qué no hacer lo mismo con el zapato y apostar por un accesorio personalizado que, además de favorecer, ayude a contar su historia?
El zapato personalizado tiene varias ventajas. La primera es la posibilidad de crear un diseño exclusivo, totalmente diferente a lo que llevan otras prometidas. "Durante años hemos visto novias con vestidos irrepetibles combinados con zapatos idénticos, y eso es algo que muchas ya no desean. Un buen calzado tiene la capacidad de elevar incluso el look más sencillo, y en una novia ocurre exactamente lo mismo", asegura María Fernández, fundadora de UniqShoes, una firma de calzado personalizado y made in Spain pionera en el sector —empezó su andadura en 2023—.
Comodidad vs. diseño
La segunda tiene que ver con el ajuste. "En un zapato personalizado elegimos el patrón que mejor funciona según cada tipo de pie y esto se traduce en una diferencia real en términos de comodidad", nos explica Irene Gil, fundadora de Just-Ene, que desde 2014 conquista a novias e invitadas con sus diseños. Y es que, aunque parezca que comodidad y diseño están reñidos, en el día de la boda es fundamental que funcionen juntos.
Tal como nos explica la diseñadora, la comodidad está relacionada, sobre todo, con la elección del tacón —de nada sirve elegir uno de 10 centímetros si no sabemos movernos con él— y que la horma y el diseño estén bien elegidos. "La comodidad no depende solo del material, sino también del patrón y de que el zapato esté pensado para funcionar bien según el tipo de pie". Por eso es importante contar con los consejos de un experto.
Cómo elegir los zapatos más adecuados para cada look
Son ellos, precisamente, quienes nos recuerdan que un look nupcial siempre se debe mirar en conjunto y elegir cada pieza teniendo en cuenta todas las demás —y también sabiendo cuál es el resultado que se quiere conseguir—. Los zapatos no son una excepción.
“El estilo del vestido es un elemento importante a la hora de elegir los zapatos ideales para cada novia. Siempre hemos de tener en cuenta que un diseño de líneas más sencillas nos permite dar más protagonismo al zapato, mientras que un vestido más recargado nos pide un zapato más minimalista”, asegura Pepe Amat, director creativo de Magrit, una firma española con más de 90 años de historia. Este, además, condiciona el largo del vestido, por lo que, si es personalizado, se deberá encargar unos dos meses antes de acudir a esa prueba. ¿El motivo? Así las opciones, que son casi infinitas, no se reducen.
Y es que a la hora de diseñarlos, se puede elegir desde el color y el material hasta otros detalles como hebillas centrales, lazadas o pompones, pasando por decoraciones con cristales de Swarovski o perlas. También en este terreno se puede hablar de tendencias.
Las tendencias que más gustan
Desde Dulce Castro by Raquel, Zapatos nos cuentan que el blanco se repite, por segundo año consecutivo, como el color más solicitado. Los tonos neutros, el burdeos y el rosa empolvado también gustan. "Las novias se están alejando de los adornos joya, buscan zapatos más clásicos y sencillos y se prefieren salones antes que sandalias".
El terciopelo empieza a desaparecer y se sustituye por materiales como linos, sedas, rejillas y tweeds que aportan textura al diseño, aunque la piel o el ante siguen siendo los más cómodos; los tacones se estilizan, pero no por ello son más altos —se imponen modelos de 5, 6,5 y 8,5 centímetros—; gustan sobre todo los diseños de carrete trompeta. Todo depende de lo que busque la novia y lo que ofrezca cada firma. Y aunque la personalización es sinónimo de libertad total, la mayoría de las novias que recurren a estas tres firmas buscan “un diseño clásico con un giro”; es decir, el zapato de siempre, pero con ese detalle que lo hace único y especial.








