Una boda ha llevado estos días a Carla Goyanes y a su marido, Jorge Benguría, hasta Menorca, donde la celebración se ha convertido también en una escapada de varios días junto a amigos. La propia empresaria ha compartido algunos momentos de este viaje y ha resumido el plan como “súper completo y non-stop”, con campo menorquín, playas, calas, mar, gastronomía y música. Entre todos esos escenarios, Carla ha dejado también uno de esos looks de invitada que parecen hechos para el paisaje de la isla: un elegante caftán largo en tono buganvilla, acompañado por un bolso de una segunda firma vinculada a Sassa de Osma.
Un caftán de seda en el color del verano
El protagonista del look es el Kaftan Mary de Philippa 1970, una pieza larga en un intenso tono buganvilla confeccionada en 100% seda. Su silueta amplia y envolvente cae con movimiento sobre el cuerpo y se ajusta de manera sutil mediante un cordón en la cintura, mientras las mangas vaporosas, de corte asimétrico, aportan ligereza.
Pero el detalle que hace especial al diseño está en la parte superior. El caftán incorpora un delicado bordado artesanal con aplicaciones florales y pequeños motivos de inspiración natural, que rompe la uniformidad del color y añade textura. Es una pieza llamativa, pero lejos de resultar excesiva: la caída de la seda y la amplitud de la silueta hacen que el vestido conserve ese aire relajado que funciona especialmente bien en una celebración de verano.
El buganvilla es un tono intenso, femenino y sofisticado que, además, tiene una relación visual inmediata con el Mediterráneo: las flores que sobresalen de las fachadas blancas, los jardines y las paredes encaladas de las islas. En Menorca, el contraste entre ese rosa violáceo y la arquitectura blanca hace que el caftán adquiera todavía más presencia.
El sello de Sassa de Osma
La elección de Philippa 1970 añade además una conexión especialmente interesante al look. La firma está vinculada a Alessandra de Osma, Sassa, junto al diseñador Jorge Vázquez y Pablo Galán, y su universo gira alrededor del espíritu libre de los años setenta, los colores vibrantes y una inspiración viajera. Sassa, princesa de Hannover y una de las mujeres más reconocibles de la aristocracia europea en el mundo de la moda, ha convertido también su propio armario en una referencia para los looks de invitada.
Carla conoce bien esa estética. De hecho, no es la primera vez que recurre a Philippa 1970: en junio de este mismo año, ella y su madre, Cari Lapique, coincidieron en los Premios SIE con dos diseños de la firma.
La sorpresa está también en el bolso
La conexión con Sassa no termina en el vestido. Carla ha completado el conjunto con el Bubble Bag Cosmo de MOI&SASS, la firma de accesorios que Alessandra de Osma fundó en 2018 junto a Moira Laporta. El bolso, de piel de ternera y con interior de lona, tiene unas características asas artesanales y unos laterales flexibles que pueden modificar su forma mediante cordones de piel. Además, puede llevarse al hombro, cruzado o como bolso de mano.
Para los pies, la empresaria ha escogido unas sandalias altas de esparto con tiras doradas, un complemento que encaja con la vocación veraniega del conjunto. El dorado aporta un punto de luz frente al buganvilla, mientras que el esparto rebaja la formalidad del vestido y lo acerca todavía más al paisaje mediterráneo
Un fin de semana “intenso y muy divertido”
La propia Carla ha descrito estos días en Menorca como un fin de semana “intenso y muy divertido”, aprovechado “de principio a fin”. Y su look parece seguir exactamente esa filosofía: una pieza sofisticada para una boda, pero con la ligereza suficiente para encajar en un destino de mar, amigos y celebraciones.








