Médico de familia, Compañeros o Periodistas son algunos de los apasionantes proyectos que han contado con la presencia de Blanca Portillo. La actriz madrileña, eso sí, alcanzó la fama más absoluta con su participación en la icónica serie 7 vidas, donde daba vida a Carlota Pérez. Una mujer que se caracterizaba, entre otras cosas, por su gran carácter y su inseguridad y que la catapultó al estrellato. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce.
Aunque han pasado más de dos décadas desde que 7 vidas llegó a su fin, en pleno 2026 hay detalles de aquella época desconocidos para el gran público. Esta misma semana, Portillo ha concedido una sincera entrevista a Mara Torres en El Faro, el programa de Cadena Ser, donde se ha sincerado sobre la cara oculta de la fama.
Las consecuencias que tuvo la fama en la vida de la actriz
"Yo ya llevaba muchos años haciendo teatro y por aquel entonces ya había gente que venía a verme porque ya me habían visto en otras funciones. Se puede decir que tenía unos seguidores fieles. Pero no es lo mismo el público que te va a ver al teatro que el público que te ve en televisión, que está sentado en su casa mientras cena. Entras en su hogar, en su sofá, y te conviertes en alguien suyo. Y yo eso lo llevé muy mal", ha asegurado la intérprete madrileña, rememorando aquellos años.
El éxito de 7 vidas, así como de Carlota Pérez, su personaje, fue tal que Blanca Portillo se vio obligada a vivir una serie de situaciones incómodas en su día a día. "Recuerdo que una persona me agarró en un semáforo y me dio un abrazo porque interpretaba a Carlota. Luego otro día, me estaba besando con mi novio en la Puerta del Sol y alguien que pasaba por allí en coche me dijo que era una guarra y que se lo iba a contar a Gonzalo. Me he convertido en otra señora que no soy yo y, además, pertenezco a la gente; o sea, se toman la libertad de decirme cosas que le dirían a un familiar o a un amigo", ha desvelado. Todo esto, cabe señalar, terminó causándole una profunda depresión.
El éxito desmesurado le ocasionó una grave depresión
"Dejé de sentir que la gente se te acercaba por mí. Sentía que se acercaban por el personaje o porque eras más o menos conocida. Yo siempre había sabido por qué ligaba, pero ahora ya no lo sabía. Y luego está lo de los amigos y lo de esa gente que se te acerca mucho y no sabes muy bien por qué. Y eso me produjo una situación muy desequilibrante. Por un lado, me sentía muy feliz de que la serie tuviera éxito, porque te conocía todo el mundo y veía tu trabajo mucha gente, pero por otro lado se te acababa tu privacidad", ha relatado Blanca, ante la atónita mirada de Mara Torres. Acto seguido, ha confesado que, en ciertas ocasiones, anhela el anonimato: "Yo por eso sueño con que algún día inventen una cosa que des a un botoncito aquí en la nuca y cambies la cara, y le vuelvas a dar y vuelvas a aparecer. Porque hay veces que me encantaría... A veces se me olvida que la gente me puede conocer".
A diferencia de otros aclamados actores españoles, Blanca Portillo no descubrió que su verdadera pasión era la interpretación hasta los 17 años. Fue entonces cuando se matriculó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, donde se graduó en Arte Dramático. Desde ese preciso instante, productores teatrales vieron en ella algo distinto a lo común. Cuatro décadas más tarde, puede aseverarse sin temor a equivocarse que es una de las actrices más exitosas de nuestro país.






