Aunque pertenecen a dos monarquías diferentes y sus estilos tienen personalidad propia, la reina Letizia y Kate Middleton comparten cada vez más códigos de moda como prendas de líneas depuradas, accesorios con carácter y joyas capaces de transformar cualquier look. Dos armarios reales que, sin necesidad de vestir iguales, coinciden en una misma apuesta por la elegancia atemporal y las piezas que aportan fuerza y sofisticación a cualquier look. Hoy, analizamos una de sus conexiones más inspiradores, la confianza en los collares de eslabones.
La historia de los collares de eslabones que llegaron a ser muy grandes en los 80
“Los collares de eslabones son para mujeres con fuerza, seguridad y carácter”, precisa Bianca Casanova, experta en moda. Y añade: “con ellos se elevan los looks porque aportan elegancia y una modernidad atemporal”. Sin duda, pueden ser claves estos detalles para que la reina Letizia y Kate Middleton hayan hecho coincidir sus joyeros con diseños muy similares.
Históricamente, los collares de eslabones se remontan a las primeras técnicas de orfebrería tras unir pequeños elementos metálicos para crear cadenas flexibles. Fue en los siglos XVIII y XIX cuando adquieren especial protagonismo en Europa. Sin embargo, se consolidó como pieza de moda en el siglo XX, cuando las grandes casas de joyería lanzaron creaciones de este estilo. Por su parte, en las décadas de 1970 y 1980, estos diseños adoptaron dimensiones más grandes y se asociaron a la seguridad de la personalidad de uno mismo. Actualmente, siguen siendo tendencia, configurándose como atemporales y aunando tradición y modernidad.
Kate Middleton tiene un collar de eslabones que ya figura como favorito
En el joyero de Kate Middleton, hay un collar de eslabones que ha ganado protagonismo y ya se ha convertido en uno de sus favoritos. En concreto, la princesa de Gales tiene el modelo Portrait de la firma estadounidense con influencia italiana Laura Lombardi. Esta creación se trata de una cadena gruesa compuesta por eslabones redondos y ovalados que se entrelazan entre sí. Está confeccionado en latón chapado en oro de 14 quilates y platino. Actualmente, tiene un precio de 169 euros.
La primera vez que la actual princesa de Gales llevó este collar fue durante su visita a Boston el 30 de noviembre de 2022. Posteriormente, lo recuperaría para acudir a unas fábricas de textiles en Leeds y Lancaster el 26 de septiembre de 2023, el 10 de junio de 2025 en East Storehouse, el 10 de septiembre de 2026 en el Día Mundial de la Prevención del Suicidio y el 24 de septiembre de 2026 en el Addiction Awareness Week en Southend. Sin embargo, uno de los looks más especiales en los que ha llevado esta joya fue durante el primer día del príncipe George en Eton College, donde sigue los pasos de su padre, Guillermo de Inglaterra.
La reina Letizia tiene un collar de eslabones de firma española
Por su parte, la reina de España tiene un collar de eslabones de la diseñadora y actriz Bárbara Goenaga, en quien comenzó a confiar en 2024. “Me emocionó mucho ver a doña Letizia con mis pendientes”, nos precisó a ¡HOLA! esta creadora hace dos años.
Tras sus pendientes, la reina Letizia incorporó a su joyero el collar Sidney (960 euros) con eslabones grandes y ovalados, el cual está confeccionado en plata de ley con baño de oro de 18 quilates. Confeccionado en España, la primera vez que lo llevó fue para mostrar su apoyo en el estreno del documental Los nietos del silencio en Madrid el 16 de abril de 2026. Posteriormente, lo llevó este mismo año el 23 de junio, el 8 de julio y el 27 de julio. En cuanto a la forma de combinarlo, tiene clara su fórmula: con chaqueta o chaleco sastre.
El collar de Parfois de la reina Letizia
También de grandes eslabones, esta vez en acabado bicolor (dorado y plateado), es el collar que doña Letizia llevó a la 42ª edición del Premio de Periodismo Francisco Cerecedo el 18 de noviembre de 2025. Combinándolo con un jersey de cashmere en tono burdeos y una falda de lentejuelas al tono, la Reina estrenaba ese día este modelo de la firma portuguesa Parfois que, hasta la fecha, no le hemos vuelto a ver.










