Fue un día inolvidable, de "inmensa emoción y muchísima alegría". Carlos Felipe y Naomi de Orleans no pueden estar más ilusionados tras el bautizo de su hija Élisabeth Victoire Jeanne Marie. "Rodearla de las personas que queremos, en un lugar tan cargado de significado, ha sido una auténtica felicidad. En cuanto a ella, estuvo de una tranquilidad asombrosa: siguió toda la ceremonia con sus grandes ojos azules llenos de curiosidad y, justo cuando el arzobispo de Mónaco vertía sobre ella el agua bautismal, le dedicó una risa que hizo sonreír a todos los presentes", nos cuentan.
En la capilla de la Misericordia, en el corazón de la Roca de Mónaco, la pequeña, que nació el pasado 15 de abril, recibía el sacramento, y Monseñor Dominique-Marie David, arzobispo de Mónaco, se encargó de oficiar la ceremonia, que reunió a la alta sociedad europea. De hecho, entre sus invitados se encontraba el príncipe Alberto de Mónaco.
¿Por qué han elegido la capilla de la Misericordia de Mónaco? ¿Tenía un valor especial para ustedes?
Mónaco es hoy nuestro hogar, y es aquí donde Élisabeth está creciendo. La capilla de la Misericordia, en el corazón de la Roca, es uno de los lugares más antiguos y emotivos del Principado, íntimamente ligado a su historia y a su devoción. Queríamos que Élisabeth recibiera el bautismo en un marco a la vez íntimo y profundamente arraigado en la tradición monegasca.
El faldón que ha lucido la pequeña… ¿es familiar?
El faldón fue confeccionado por un diseñador andaluz, y para nosotros era una forma de rendir homenaje al saber hacer español, al que nos sentimos muy unidos. Se conservará para las futuras generaciones. La cruz es del joyero Chatila, y la acompañará toda su vida.
¿Cuál ha sido, para ustedes, el momento más emotivo?
El momento en que el agua del bautismo cayó sobre su frente. De repente, se hizo el silencio en la capilla y sentimos con mucha fuerza que nuestra hija entraba en una gran familia, la de la Iglesia, pero también en un largo linaje que siempre ha situado la fe en el centro de su vida. Otro momento muy emocionante fue cuando la soprano interpretó el Ave María de Gounod para confiar a nuestra hija a la Virgen María.
¿Y cómo fue para los padrinos?
Lo vivieron con muchísima emoción. Élisabeth tiene la suerte de contar con dos madrinas y dos padrinos, que nos han hecho un inmenso honor al aceptar este papel. Sus madrinas son S.A.I.R. la archiduquesa María de Austria, nacida princesa María de Borbón-Dos Sicilias, hija del infante Don Carlos, duque de Calabria, y de la princesa Ana de Francia, y la señora Candy Cécilia Kern.
Sus padrinos son S.A.R. el duque Philipp de Würtemberg, hijo del duque de Würtemberg y de la princesa Diana de Francia, y el señor Jean-Louis Billon, presidente del grupo marfileño SIFCA y exministro de Comercio de Costa de Marfil.
Todos ellos son muy queridos para nosotros, y sabemos que estarán presentes en la vida de Élisabeth siempre. Se tomaron su compromiso muy en serio, y se notaba.
Don Carlos Felipe, hemos visto a su hija, Isabelle, muy emocionada con su hermanita en brazos… ¿Cómo ha sido para ella este momento?
Para mí fue uno de los momentos más bonitos del día. Isabelle es una hermana mayor maravillosa: atenta, cariñosa y muy orgullosa. Le encanta ocuparse de Élisabeth, y ver a mis dos hijas juntas ese día me emocionó profundamente.
¿Y la abuela de la pequeña? Nos contaba que su madre, Beatriz, estaba viviendo la llegada de Élisabeth con una felicidad inmensa
Así es. Mi madre está feliz. Para ella, cada nacimiento es una bendición, y vivió este bautizo con muchísima emoción. Ya colma a Élisabeth de un cariño desbordante. Es una abuela absolutamente perfecta.
"Isabelle es una hermana mayor maravillosa: atenta, cariñosa y muy orgullosa", nos dice Carlos Felipe
"Queríamos que Élisabeth recibiera el bautismo en un marco a la vez íntimo y profundamente arraigado en la tradición monegasca"
Tampoco faltó el príncipe Alberto de Mónaco. Imaginamos que su presencia en un momento tan importante ha tenido también un gran valor para ustedes
Un valor enorme, sin duda. La presencia de S.A.S. el Príncipe Soberano nos conmovió profundamente. Es una muestra de amistad y de afecto que le agradecemos de corazón, y que da a este día una dimensión muy especial para nuestra familia, afincada en el Principado. Sentimos un gran cariño y respeto por el príncipe Alberto y por la extraordinaria labor que realiza, tanto para el Principado como en todo el mundo.
Este mes, además, ha sido su tercer aniversario de boda… ¿Ha sido, por tanto, una doble celebración?
¡En cierto modo, sí! Celebrar el bautizo de nuestra hija el mismo mes en que cumplíamos tres años de casados ha sido como recibir el más bonito de los regalos. Nos ha recordado todo el camino que hemos recorrido juntos.
Tras el acto religioso, ¿hubo una reunión posterior?
Sí, reunimos a nuestros seres queridos en un cóctel en la plaza del Palacio, a dos pasos de la capilla. Fue un momento sencillo y entrañable, en el que todos pudieron conocer a Élisabeth. La complicidad entre nuestras dos familias y nuestros amigos creó un ambiente maravilloso.
En estos primeros meses la pequeña ha cambiado mucho… ¿Cómo se encuentra? ¿Cómo es su carácter?
¡Está estupendamente y crece a ojos vista! Es una niña despierta, risueña y muy observadora. Le encanta que le hablemos, y ya tiene su pequeño carácter: dulce, pero sabe muy bien lo que quiere.
"Élisabeth es una niña despierta, risueña y muy observadora. Le encanta que le hablemos, y ya tiene su pequeño carácter: dulce, pero sabe muy bien lo que quiere"
¿Cómo están viviendo esta paternidad?
Con mucha alegría y gratitud. Cada día nos trae algo nuevo. Intentamos disfrutar de cada instante, porque sabemos que estos primeros meses pasan muy deprisa.
Naomi, nos confesaba que lo más 'difícil' había sido gestionar las pocas horas de sueño… ¿Poco a poco va durmiendo más la bebé?
(Naomi, entre risas) ¡Sí! Las noches son cada vez más largas, ya casi perfectas. Élisabeth ha encontrado por fin su ritmo, y nosotros también. Lo más bonito sigue siendo su sonrisa de ángel por las mañanas.
También recientemente nos comentaban que había heredado los ojos azules de los Orléans, y la belleza e inteligencia de Naomi. ¿A quién creen que se parece más ahora la pequeña?
(Don Carlos Felipe, entre risas) ¡Es un tema de debate en casa! Sigue teniendo los ojos azules de mi familia, pero cada vez más los rasgos y la expresión de su madre. Esperamos que conserve lo mejor de los dos.
Invitados de excepción
Al príncipe Alberto de Mónaco se unieron muchos otros invitados de excepción: el príncipe Manuel Filiberto de Saboya, las princesas Chantal de Francia y Clotilde de Orleans, Álvaro y Antonella de Borbón-Orleans...



















