Aunque sus primeras apariciones públicas estuvieron muy ligadas a las de su hermana mayor, Paris Hilton, Nicky no tardó en hacerse un hueco entre los rostros más conocidos de la alta sociedad neoyorquina. A principios de los 2000, ambas comenzaron a dejarse ver juntas con frecuencia, cuando Paris ya era una habitual de los eventos más exclusivos de Nueva York y Los Ángeles. Fue precisamente durante aquellos años cuando empezamos a seguir más de cerca a Nicky, que acompañaba a su hermana a todo tipo de citas, desde fiestas vinculadas a la industria de la moda hasta la MET Gala, a la que ya asistía en 2001.
Unidas por la moda desde pequeñas
Con sus melenas rubias, sus ojos azules y sus piernas kilométricas, las hermanas Hilton se convirtieron en dos de los rostros más reclamados de la época. Cada aparición juntas era una nueva oportunidad para presumir de su complicidad, sobre todo a través de la moda. Así, era habitual verlas lucir estilismos en perfecta sintonía, ya fuera con conjuntos idénticos o con propuestas que compartían colores, estampados y pequeños detalles con los que se hacían guiños la una a la otra.
Todo un referente de estilo de los 2000
Y si hablamos de tendencias, Paris y Nicky fueron dos de las grandes referentes de aquella década. Sus armarios reflejaban a la perfección la estética del momento, con propuestas arriesgadas y siempre con un punto sensual. En ellos no faltaban los pantalones de tiro extrabajo, las minifaldas más atrevidas, las camisas en tonos vibrantes y los estampados gráficos, junto a escotes pronunciados y una especial predilección por el color block. Un repertorio de prendas y combinaciones que las convirtió en trendsetters y que hoy sigue siendo una fuente de inspiración para las amantes de la estética Y2K.
Su pasión por la moda también las llevó a convertirse en dos invitadas habituales del front row de la Semana de la Moda de Nueva York. Desde Tommy Hilfiger hasta Diane von Furstenberg, las hermanas aprovechaban estos desfiles para sorprender con looks de impacto que mantenían la sintonía. De hecho, algunos diseñadores les enviaban conjuntos idénticos para que acudieran vestidas a juego. Con el tiempo, empezaron a apostar por estilismos similares que jugaban con diferentes colores y estampados.
De it girl de los 2000 a diseñadora: una faceta que comenzó a explorar con solo 17 años
Su etapa como diseñadora empezó con apenas 17 años, cuando creó su primera colección de bolsos de la mano de la firma japonesa Samantha Thavasa. Poco después, decidió estudiar en el Fashion Institute of Technology y Parsons, aunque finalmente optó por centrarse en sus propios proyectos. En 2004 lanzó su propia firma, Chick by Nicky Hilton, una línea de ropa juvenil. Tres años después, presentó Nicholai en la Semana de la Moda de Nueva York, esta vez con una colección mucho más sofisticada. Desde entonces, ha seguido explorando su faceta creativa a través de diferentes proyectos, desde colecciones de calzado hasta su propia línea de joyería fina, Theo Grace, bautizada en honor a sus dos hijas.
Su evolución de estilo y su reciente vínculo con la moda española
Si hay algo que ha experimentado una importante evolución a lo largo de los años, es su forma de vestir. Partiendo de aquellas propuestas mucho más casuales y sensuales que marcaron sus primeras apariciones, Nicky ha ido dando paso a un armario más sofisticado y atemporal, en el que predominan las prendas clásicas, los cortes elegantes y las combinaciones más discretas. Un cambio que refleja cómo ha ido adaptando las tendencias a sus propios gustos y que también podemos apreciar en sus elecciones más recientes. Prueba de ello, este vestido blanco de inspiración lencera, con lentejuelas y románticas aplicaciones de encaje, que combinó con sandalias metalizadas y un bolso azul cielo.
Una evolución que también viene acompañada de una conexión cada vez más estrecha con la moda española. De hecho, durante la última Semana de la Moda de Nueva York, Nicky ejerció de anfitriona de un exclusivo encuentro en el Rockefeller Center para apoyar a dos firmas de nuestro país: PARIS/64 y Flabelus. La velada reunió a grandes nombres de la industria y de la sociedad internacional, como su hermana Paris Hilton, Laura Ponte y las nietas de Carolina Herrera, Olimpia Báez y Carolina Lansing. Una cita con la que dio visibilidad al talento y la creatividad de ambas marcas, resaltando la artesanía y el saber hacer que caracterizan a la moda española.
La maternidad, una nueva forma de compartir su pasión por la moda
Mucho ha cambiado la vida de Nicky desde sus primeras apariciones públicas. Hoy está centrada en sus proyectos profesionales y en su familia. Su boda con James Rothschild en 2015 marcó el comienzo de una nueva etapa, al pasar a formar parte de una de las dinastías bancarias más conocidas. Juntos tienen tres hijos: Lily-Grace, Theodora y Chasen. Una pasión por la moda que ahora también comparte con sus dos hijas, con quienes disfruta vistiendo a juego, tal y como hacía su madre con ella cuando era pequeña. Una afición que incluso le sirvió de inspiración para crear una colección junto a la firma infantil La Coqueta.











