La lactancia mixta o lactancia parcial o complementaria es aquella en la que el bebé lactante se alimenta con leche materna y leches de fórmula, en diferente proporción. Se suele utilizar en los casos que la madre, una vez iniciada la lactancia materna exclusiva, por diferentes circunstancias, no puede o no tiene suficiente leche para alimentar al bebé a medida que este crece y, por tanto, demanda mayor volumen de alimento.
Las causas por las que se tiene que acudir a este tipo de lactancia suelen ser variadas. Unas son de origen personal, anatómica, social o laboral, e impiden a la madre continuar de forma regular la lactancia materna iniciada al nacimiento. Otras son de adaptación al crecimiento del bebé, al aumento del volumen de la ingesta y a la producción de leche por parte de la madre.
El momento del inicio de la lactancia
La lactancia puede iniciarse nada más nacer, pues en el tiempo que se realiza el contacto “piel con piel” para consolidar el apego, la madre produce oxitocina y el bebé sube hasta los pezones para iniciar la succión, estimulando así la producción de los calostros y el inicio de la producción de leche. Es importante insistir que el éxito en la producción de leche y, por tanto, de la lactancia se basa en dos condiciones principales: el estímulo que sobre la glándula mamaria ejerce la succión que el recién nacido realiza sobre el pezón y el vaciamiento máximo y periódico de la mama.
La subida de la leche, si el parto fue eutócico, se produce 48 horas después del nacimiento. En el comienzo de la lactancia se recomienda la “alimentación a demanda”. El bebé dirige su alimentación. Se le pone al pecho cuando lo pide. Al principio cada tres horas. Idealmente no antes de tres horas entre toma y toma y nunca después de cuatro horas. La duración de la toma es variable, entre 10 y 15 minutos en cada pecho, comenzando siempre por el que terminó la toma anterior. Al principio, realiza siete tomas por día y a medida que aumenta la pausa nocturna, baja a seis tomas.
Es importante que la madre lleve una vida tranquila, que se acueste pronto, se levante tarde y que haga una dieta variada y sana con abundante aporte de líquidos y de agua. Conviene recordar que para producir suficiente leche es muy importante que el pecho se vacíe al máximo cada vez que el bebé mama.
Cuándo hay que recurrir a la lactancia mixta o complementaria
Cuando la lactancia está en curso y progresa adecuadamente, el bebé está tranquilo, duerme y come, come y duerme. Pero si comienza a estar más irritable, a dormir menos, pide comer a las dos horas y se estanca en el peso, estos son claros síntomas de que su alimentación es escasa e insuficiente, está más ajustada y será necesario complementar con leches de fórmula su dieta alimenticia.
La forma de administrar la lactancia mixta es variable y dependerá de las necesidades del bebé y de la situación de la madre. El pediatra será el especialista que regulará la forma de administrar los complementos de la leche de fórmula dependiendo de las causas que originaron su implantación. A veces es necesario dar un biberón nocturno para que la madre pueda descansar por la noche. En ocasiones, se puede complementar en las últimas tomas del día, que es cuando menos leche tiene la madre. Otras veces es necesario hacerlo en todas las tomas y, en otras ocasiones, es necesario sustituir tomas enteras por biberón.
En cualquier caso, la lactancia mixta facilita que la lactancia materna persista en el tiempo, pues beneficia al bebé y facilita a la madre la alimentación de su hijo. Cuanto más tiempo esté el bebé tomando leche materna, mayores beneficios obtendrá para su desarrollo y su salud. Complementar con leches de fórmula su dieta, no hace perder eficacia ni disminuye los beneficios que la leche de la madre reporta al bebé.
Es importante tener en cuenta que se pueden compaginar la lactancia materna y el uso de leches de fórmula en los casos en los que es necesario para el bebé
Beneficios que aporta la lactancia mixta
- Facilita la duración de la lactancia materna, la cual no altera ninguno de sus beneficios para la salud de la madre y del bebé.
- Mejora la nutrición del bebé, completando sus necesidades alimenticias.
- Facilita la dinámica de la lactancia.
- Aumenta las horas de descanso de la madre y la da libertad de horarios para realizar otras actividades.
- Permite la participación de otras personas en la administración de los biberones.
- Las leches de fórmula son compatibles con la leche materna, sin modificar ni alterar los mecanismos de digestión ni de nutrición del bebé.





