Rosa Benito está de vuelta. La colaboradora de televisión regresa a 'Supervivientes', el programa en el que su vida dio un giro radical. Después de su separación de Amador Mohedano, encontró la paz y la calma en el refugio de su hogar familiar. Una vivienda acogedora en Torrejón de Ardoz (Madrid), que es el centro neurálgico de toda la familia. En una urbanización, donde las zonas comunes como la piscina son compartidas, la cuñada de Rocío Jurado ha mantenido la tradición gracias a una decoración con aires ochenteros.
Clasicismo de los 80, muebles señoriales y un rincón místico con aire zen
El salón es el auténtico corazón de la casa, el escenario de grandes celebraciones con toda la familia, pero también el punto en el que Rosa Benito encuentra la serenidad que tanto necesita en su rutina. Dividida en varias estancias visualmente delimitadas, la zona de estar se articula a través de muebles de gran peso y rotundos, como la mesa ovalada en color caoba y flanqueada con un conjunto de sillas a juego, que destacan por su tapicería en rayas rojas y negras. En el techo, una gran lámpara de araña con cristales preside la escena, que acentúa ese aire palaciego propio de finales del siglo XX.
El aparador se presenta como el mueble estrella del espacio, donde no solo actúa como pieza fundamental para el orden y almacenamiento, sino que también sus repisas sirven para exhibir recuerdos a forma de fotografías en marcos de plata que recorren la vida de Rosa Benito y sus hijos. En las paredes, los lienzos y retratos se enmarcan en ricas molduras de pan de oro con paspartú de terciopelo, añadiendo una capa de sofocación y volumen.
Claves de interiorismo del salón de Rosa Benito:
- Atmósfera y tonos: Base neutra en crema que multiplica la luz natural y destaca sobre la tarima clara.
- Piezas icónicas: Mesa de caoba ovalada, lámpara de araña con lágrimas de cristal y consolas de mármol travertino.
- Puntos focales: Cuadros al óleo con marcos dorados y un rincón zen con espejo Sunburst y baldas invisibles de vidrio.
- Toque sentimental: Superficies con composiciones en masa de portafotos de plata y detalles en laca turquesa.
El recuerdo de Rocío Jurado preside una casa volcada en el maximalismo sentimental
Como no podía ser de otra manera, el recuerdo a la más grande se vive en cada rincón y aquí actúa como hilo conductor. Rosa Benito ha diseñado varias zonas en las que Rocío Jurado está más presente que nunca y que, además, dan un toque personal a la casa. Nada más entrar, vemos cómo un retrato clásico de la artista ya adelanta lo que es un interiorismo nostálgico. Además, un gran lienzo pop al lado del sofá integra una explosión de color, energía y carácter al espacio.
En los aparadores, se amontonan fotos acompañadas de velas para representar un pequeño altar que adquiere gran valor sentimental por la carga emocional y la memoria que preserva.




