Educación

Qué documentos necesita tu hijo para viajar al extranjero a aprender idiomas, según un experto


La experiencia de inmersión lingüística en verano es elegida por muchas familias para que sus hijos avancen en un idioma y vivan otras realidades. ¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta, según los expertos?


Adolescente de viaje de estudios en el aeropuerto© Getty Images
19 de julio de 2026 a las 7:01 CEST

Según las estimaciones del sector, más de 50.000 estudiantes viajarán este verano a destinos como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido o Irlanda para realizar cursos de idiomas, campamentos internacionales o estancias académicas. Son experiencias que hay que planificar bien porque el niño o el adolescente se encontrará sin el apoyo familiar y por eso es muy importante que todos los requisitos sean cumplimentados.

Hablamos con Emilio Bordona, presidente de ASEPROCE (Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero), para que nos indique todo lo que hay que considerar antes de emprender el viaje.

Para cualquier destino, sea o no de la Unión Europea, hay un documento que ningún menor puede olvidar: el permiso de salida de menores, firmado por ambos progenitores

Emilio Bordona, presidente de ASEPROCE

¿Qué documentos tiene que llevar un menor que haga un curso de verano en la UE?

En primer lugar, el documento imprescindible, sin importar el destino o la duración del curso, es tener el pasaporte en vigor. Además, para cualquier destino, sea o no de la Unión Europea, hay un documento que ningún menor puede olvidar, el permiso de salida de menores, firmado por ambos progenitores. Dentro de la UE, la Tarjeta Sanitaria Europea debe formar parte de la documentación del menor, ya que garantiza el acceso a la asistencia sanitaria pública en condiciones equivalentes a las de los ciudadanos del país de destino. 

Emilio Bordona, presidente de Aseproce© Aseproce
Emilio Bordona, presidente de Aseproce

¿Y cuáles son necesarios si va fuera de la UE?

Fuera de la Unión Europea, la documentación se amplía y varía según el destino. Es conveniente destacar que, a diferencia de lo que ocurre con las estancias de año escolar, en el caso de cursos de verano no son necesarios visados especiales o permisos de estudio. No obstante, sí que determinados países, entre ellos los más demandados para estas estancias, exigen las llamadas autorizaciones electrónicas de viaje que varían en función del país. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos, es necesario completar el ESTA; en lo que respecta a Reino Unido, ETA, y en Canadá se denomina eTA. También recomendable contar con toda la documentación del curso, como la carta de aceptación, datos del alojamiento, teléfono de contacto de la organización y del responsable del menor. Aunque no obligatoria, es muy aconsejable llevarla.

Adolescente feliz en el avión para viajar al extranjero© Getty Images

¿Cuál es el tiempo mínimo con que se pueden obtener estos documentos

Los plazos de obtención de una ETA, ESTA, eTA u otras autorizaciones electrónicas de viaje suelen ser mucho más cortos que los de un visado, pero nosotros recomendamos solicitarlas con antelación porque puede haber retrasos o revisiones. Creemos que un tiempo mínimo de 4 semanas es aconsejable.

En relación al dinero, ¿qué aconsejan que lleve el menor?

Lo más práctico es que lleve una combinación de tarjeta y algo de efectivo. Una tarjeta de débito o prepago le permitirá pagar la mayoría de sus gastos con comodidad y, además, los padres podrán enviarle dinero de forma rápida si lo necesita. Aun así, conviene que lleve una pequeña cantidad de efectivo en la moneda local para los primeros días o para aquellos lugares donde no sea posible pagar con tarjeta. Más allá del medio de pago, esta también es una buena oportunidad para que aprenda a organizar sus gastos y a gestionar un presupuesto, una habilidad que forma parte de la autonomía y la madurez que desarrollará durante su experiencia en el extranjero.

Adolescentes sacando un billete de tren un una estación© Getty Images

¿Por qué se aconseja que el menor se inscriba como no residente en el Consulado? ¿Cómo se hace y qué duración mínima lo recomienda?

No es un trámite obligatorio aunque sí puede ser recomendable para las estancias de año escolar. En el caso de cursos de verano, no es necesario. En cualquier caso, para quien quiera hacerlo, es un trámite que se realiza de forma gratuita y en la mayoría de los casos online, a través del portal del Ministerio de Asuntos Exteriores (exteriores.gob.es).  

Si al menor le sucede algo durante su estancia en el extranjero, ¿quién es su responsable legal?

En ausencia de los progenitores, la responsabilidad legal del menor recae en la figura que estos hayan designado formalmente, habitualmente la familia de acogida, el tutor del programa o el representante de la agencia en destino. Por eso es fundamental que las familias firmen antes de la salida todos los documentos de autorización y tutela que el programa requiera, y que tanto el menor como su entorno más cercano tengan siempre localizados los datos de contacto de la agencia, la familia de acogida y el centro educativo.

Madre acompaña a su hijo adolescente al aeropuerto © Getty Images

Desde el punto de vista médico, ¿cómo se puede garantizar una buena asistencia?

La cobertura médica debe planificarse antes de salir, no cuando surge la necesidad. Para destinos dentro de la Unión Europea, la Tarjeta Sanitaria Europea ofrece acceso a la sanidad pública, pero tiene limitaciones, por lo que siempre recomendamos contratar un seguro complementario. Para destinos fuera de la UE, es conveniente conocer los requisitos necesarios. Desde las agencias que forman parte de ASEPROCE nos encargamos de informar a los padres de hasta el último detalle referente a la documentación y trámites necesarios para realizar estas gestiones.

Si hablamos de preparación emocional, ¿qué puntos importantes hay que tener en cuenta?

La preparación emocional es tan importante como la documental, y muchas veces la más descuidada. Nosotros recomendamos hablar con anticipación sobre las expectativas del viaje: qué espera el menor, qué puede encontrarse diferente a lo que imagina, cómo serán las primeras semanas. También es clave acordar con el estudiante una frecuencia de contacto que le permita ganar autonomía sin sentirse solo, evitando la sobreprotección desde la distancia, que puede dificultar la adaptación. Y antes de salir, tanto el menor como los padres, deben tener siempre a mano los datos de la familia de acogida, el centro educativo y la agencia.

Adolescente en clase de idiomas en el extranjero© Getty Images/Maskot

¿Qué le aporta al menor, en lo académico y en lo personal, vivir una experiencia así?

Es evidente que el objetivo principal es la inmersión lingüística y la mejora en el aprendizaje del idioma, pero los cursos de verano han evolucionado durante los últimos años y se han convertido cada vez más en un beneficio experiencial. Es fundamental que los estudiantes practiquen el inglés en un entorno verdaderamente internacional con profesores nativos, actividades íntegramente en ese idioma y con una inmersión real. Pero también es necesario que cuenten con actividades interesantes y estimulantes para el tiempo libre y, por ello, se demandan monitores con experiencia en esta clase de programas. Los cursos de verano desarrollan competencias que el aula tradicional difícilmente puede ofrecer como la resiliencia, la apertura cultural, la capacidad de adaptación y la autonomía personal.

Niña viendo su pasaporte en un aeropuerto© Getty Images

¿Desde qué edad la aconsejan?

No hay una edad única, ya que depende de la madurez del menor, del tipo de programa y del destino. Los campamentos de idiomas en grupos organizados son una opción muy adecuada a partir de los 8-10 años, ya que están diseñados específicamente para acompañar al menor en todo momento. Los programas de año escolar, que implican mayor autonomía y una adaptación más exigente, los recomendamos generalmente a partir de los 15-16 años. En cualquier caso, la conversación con la familia y con los profesionales del sector es siempre el mejor punto de partida. Desde ASEPROCE queremos que las familias lleguen al momento de la despedida con todo resuelto para poner el foco en la experiencia que les espera a los alumnos.