Sillones, hamacas y rincones 'chill out': cómo montar un espacio para desconectar en verano


Este artículo es la prueba de que para desconectar del resto del mundo, no hace falta irse muy lejos. Solo necesitas un ambiente que invite a bajar el ritmo y dedicar unas horas a lo único importante: disfrutar


Hamaca colgada entre dos árboles© Jacob Asker
19 de julio de 2026 a las 6:03 CEST

Las vacaciones tienen algo que el resto del año rara vez permite: tiempo. Dormir un poco más, leer ese libro que lleva meses esperando en la mesilla, echarse una siesta o alargar el desayuno simplemente porque sí. Y es que después de tantos meses de prisas, obligaciones y pantallas, el cuerpo agradece bajar la marcha… ¡y la mente también!

Ese pequeño "reseteo" no depende solo del destino elegido. También influye el lugar donde decides pasar esas horas de calma, un espacio donde realmente apetezca quedarse. Por eso, hemos reunido 10 propuestas para inspirarte y ayudarte a montar ese ambiente en que desconectar de verdad, ya sea fuera o dentro de casa, sola o con quién más te apetezca.

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Sillón huevo con mesa a juego© Baptiste Le Quiniou

Tu momento empieza con un buen sillón

Con un asiento como este, es fácil sentirte en tu propio mundo. La firma francesa Roche Bobois ha reeditado Ovalia, el sillón que Henrik Thor-Larsen diseñó en 1968 y que sigue pareciendo sacado de otra época, entre cápsula espacial y huevo cósmico. La nueva versión llega con seis lacados en tonos cálidos, un respaldo más inclinado, base suspendida sobre cinchas elásticas y reposacabezas integrado, además de un sistema magnético para colocar el móvil dentro de la carcasa y ver una serie sin sujetarlo.

Si puedes, colócalo junto a un ventanal con vistas al jardín o a una terraza. También queda espectacular en un porche cubierto o en una galería acristalada, acompañado por una mesa auxiliar y una lámpara de lectura. 

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Tumbona de madera con colchoneta de rayas© La Redoute Interiéurs

Piscina, sombrilla, una bebida fría y absolutamente ninguna obligación a la vista

El escenario ya promete, pero un pequeño detalle marca la diferencia entre estar cómodo y no querer levantarse en toda la tarde: una buena tumbona. Si el modelo resulta algo firme, complétala con una colchoneta para que resulte más confortable como se ha hecho en este ambiente, decorado por La Redoute Interiéus, y completa el conjunto con una mesa auxiliar, que siempre viene contar con una superficie de apoyo. 

Procura que todos los elementos compartan una misma gama de colores. Esa continuidad visual transmite orden y aquí el objetivo es que la vista no encuentre nada que distraiga... ni siquiera la tentación de abrir la tablet para buscar inspiración decorativa. Eso puede esperar perfectamente a septiembre.

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Mecedora pintada en color verde© Annie Sloan

La mecedora de la abuela

Si te relajas restaurando muebles, esta idea es la tuya. Recupera esa mecedora que lleva años cogiendo polvo en el trastero y dale una segunda vida: lija bien la madera, repara lo que chirríe y píntala en un color potente para actualizarla. El verde, por ejemplo, se asocia con la calma y la naturaleza, así que resulta un acierto casi seguro para un rincón pensado para bajar revoluciones. Si los tonos suaves no te convencen, prueba con una tonalidad que rompa con lo clásico –como esta, de Annie Sloan– sin perder esa sensación de sosiego. Y si no tienes mecedora heredada, no te preocupes porque las versiones actuales también tienen su encanto.

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Hamaca colgada entre dos árboles© Jacob Asker

¿Existe un plan mejor?

Si hay una imagen que resume el verano, seguramente sea esta: una hamaca colgada entre dos árboles, como vemos en este proyecto del estudio de arquitectura e interiorismo OMEO Design. Lo curioso es que este invento tiene siglos de historia. Mucho antes de convertirse en el símbolo por excelencia de las vacaciones, los pueblos indígenas del Caribe ya las utilizaban para dormir elevadas del suelo, protegidas de la humedad, los insectos y el calor. Hoy seguimos recurriendo a ellas por exactamente el mismo motivo: son un auténtico imán para la desconexión. 

Para colgarla bien, busca dos árboles separados entre tres y cuatro metros y usa cuerdas o cintas específicas para no dañar la corteza. Otra opción son los soportes autoportantes, que permiten colocarla prácticamente en cualquier rincón. Y si no cuentas con espacio al aire libre, tampoco renuncies a esa sensación de balanceo. Los sillones colgantes ocupan poco, aportan mucha personalidad y crean al instante ese ambiente ideal en el que sentarse con un libro, escuchar música o simplemente no hacer absolutamente nada.


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Sillón-puf y reposapiés a rayas verdes y blancas© Icon Bean Bags

Más que sentarse, aquí la idea es dejarse caer

Los sillones tipo puf –como este, de la firma Icon Bean Bags– tienen algo que ningún otro asiento consigue igual: te dejas caer y el relleno se amolda a ti, no al revés. Aunque eso sí, te resultará mucho más cómodo si lo acompañas de un reposapiés donde apoyar las piernas. 

Colócalos en un rincón tranquilo, donde no pase nadie a todas horas, ya sea en una esquina del salón, en un dormitorio con espacio de sobra o en el porche a resguardo del solTambién te resultará muy práctico tener cerca una cesta con un par de novelas o revistas atrasadas. El móvil, mejor en otra habitación.

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Tumbona doble de ratán sintético© Kave Home

Para cuando desees compañía (de la buena)

No todos los momentos de descanso piden silencio absoluto. Algunas de las mejores conversaciones del verano llegan sin planearlas, entre un café después de comer, un aperitivo improvisado o ese rato en el que el sol empieza a bajar y nadie tiene prisa por entrar en casa. Para esos momentos merece la pena reservar un espacio pensado para dos. 

La tumbona Olbia, de Kave Home, responde muy bien a esa idea. Fabricada en madera maciza de teca, con el respaldo trenzado a mano en ratán sintético y cojines desenfundables con tejido repelente al agua, reúne comodidad y resistencia para dejarla al aire libre toda la temporada. Colócala orientada hacia las mejores vistas del jardín o la piscina y, si quieres completar el conjunto, la colección incorpora sillas y butacas para crear un auténtico salón de verano

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Rincón chill out con banco de obra, muebles de ratán y cojines a rayas© Leroy Merlin

Un 'chill out' de lo más exótico

Basta con fijarte en esta propuesta de Leroy Merlin para entender por qué este tipo de ambientes triunfan temporada tras temporada. Un banco de obra con colchonetas en el asiento y cojines en el respaldo, muebles de mimbre, un par de cestitas de fibras vegetales, plantas frondosas, una luz cálida y tenue... y la cabeza se va sola a un hotel boutique frente al mar, aunque en realidad estés en el jardín de tu casa. Súmale algo de música a bajo volumen y una bandeja con algo fresco para picar, y el plan se monta prácticamente solo

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Terraza con muebles plegables© IKEA

Disfrutar de un desayuno contigo misma

Si eres de las que se despiertan pronto incluso en vacaciones, aprovecha ese rato. Salir a la terraza con el primer café del día, cuando todavía no se oye ni un ruido, tiene algo especial. Son apenas veinte minutos, media hora como mucho, pero saben a gloria. 

¿Tu terraza es pequeñaNo pasa nada. Una mesa y un par de sillas plegables como los muebles de la colección TÄRNÖ de IKEA, solucionan la papeleta sin ocupar espacio el resto del día. Sacas una silla, el café, unas tostadas... y listo. Que el resto de la familia ya se las apañará cuando empiece a levantarse. 

Para que el rincón resulte todavía más apetecible, bastan un mantel de lino, unas plantas aromáticas y una vajilla que te guste. No hace falta complicarse mucho más.

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Day bed con dosel de madera© OKA

Un day bed y poco más

Es uno de esos muebles que no necesitan demasiada compañía para lucirse. Lo colocas en una terraza, junto a la piscina o bajo un porche y, de repente, ya tienes el rincón más apetecible (y solicitado) de la casa. Dan ganas de tumbarse incluso antes de poner el primer cojín.

Si además incorpora un dosel con tejidos ligeros, el efecto es todavía más agradable. Filtran el sol, se mueven con la brisa y crean esa sensación de intimidad que tanto apetece en verano. Este modelo de la firma OKA tiene el respaldo dividido en dos secciones que se reclinan por separado, así que cada persona puede ajustar su postura sin molestar a la otra.

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Mecedora tapizada en amarillo con reposapiés a juego© Conforama

A veces, el rincón ideal está dentro de casa

Cuando el termómetro se dispara, pocas cosas sientan mejor que refugiarse en casa, con el aire acondicionado o un ventilador de techo a pleno rendimiento, un buen libro entre las manos y la sensación de que fuera puede hacer el calor que quiera. Para esos momentos, una mecedora tapizada como esta, de Conforama, con su correspondiente puf, es difícil de superar. El suave balanceo invita a relajarse casi sin darte cuenta y, además, resulta mucho más cómoda de lo que imaginas para leer, escuchar música o echar esa cabezada que nunca estaba en los planes.