Durante los meses de verano, terrazas y jardines se convierten en el corazón de la casa. Es ahí donde queremos estar. No dentro, con el aire acondicionado y las persianas bajadas, sino fuera, en una zona de estar con la luz natural, entre sombra, brisas y sobremesas infinitas. Lo mejor es que para crear ese salón de verano no necesitas ni mucho espacio ni un presupuesto desorbitado. Con muebles resistentes (diseñados para soportar la intemperie), tejidos outdoor, pequeños recursos decorativos y la inspiración que vas a encontrar en este artículo, te resultará fácil lograr un ambiente cómodo y lleno de estilo.
© WestwingSi el espacio es justo, piensa en soluciones a medida
Un banco de obra diseñado según las dimensiones del porche o de tu terraza te permitirá aprovechar ese rincón que con mobiliario convencional quedarían sin uso. Importante: el fondo mínimo debe ser de 60 cm, suficiente para sentarse a gusto. Remátalo con una encimera de madera que ponga ese puntito cálido y coloca unos cojines en el asiento para que sea aún más cómodo.
Completa el conjunto con unas mesas de diseño que eleven el ambiente. Las de la colección Rona de Westwing, realizadas en hormigón y fibra de vidrio, aportan un interesante contraste de materiales y un aire contemporáneo muy atractivo. Son resistentes para el exterior y suficientemente elegantes para meterlas en casa cuando acabe la temporada. Y si son dos, de diferentes alturas y tamaños, mejor. Queda mucho más dinámico y actual (además de resultar tremendamente práctico).
© El Corte InglésUn salón en toda regla, sin improvisaciones
Una de las decisiones más inteligentes al decorar un espacio exterior es apostar por un conjunto: sofá, sillón y mesa de centro del mismo juego. ¿La ventaja? Todo casa a la perfección desde el primer momento, sin estrés ni dudas. Luego, con los textiles, los complementos y algún que otro detalle, lo personalizas a tu gusto y rompes esa uniformidad de catálogo.
La colección Formentor de El Corte Inglés es un buen ejemplo de este enfoque: madera de teca, que es sin duda el material rey del mueble de exterior. Resistente al agua, a los hongos, a los cambios de temperatura y con una durabilidad que se mide en décadas, la teca envejece con una gracia que muy pocos materiales igualan. Con un mantenimiento básico, como aplicar aceite de teca una vez al año, se mantiene en perfecto estado temporada tras temporada.
© Maisons du MondeResistentes y con un look natural que nos encanta (¿y a quién no?)
Las fibras sintéticas de nueva generación han dado un salto de calidad enorme: aguantan el sol, la lluvia, la humedad, los cambios de temperatura, y lucen como si fueran materiales naturales.
En este caso se trata de colección Hilaya, de Maisons du Monde. Son muebles que combinan una estructura de acero con resina trenzada en tono beis y su original diseño en forma de tulipán (un poco setentero), aporta un toque bohemio de lo más atractivo.
© TalentiEl color entra por los tejidos
Cuando se habla de tapizados para exteriores, lo más importante es entender que todos los tejidos no son iguales. Los que llevan el sello outdoor están tratados para resistir la decoloración por el sol, la humedad y la suciedad: secan rápido, no crían moho y aguantan temporadas enteras a la intemperie sin perder el color ni el aspecto. Los que no tienen ese tratamiento, por muy resistentes que parezcan, es mejor reservarlos para terrazas cubiertas o guardarlos cuando llueve.
Dicho esto, los tejidos son también la forma más directa de darle vida y color a un espacio exterior. Y como muestra, la colección Icon, de la firma Talenti. Una fórmula especialmente efectiva consiste en elegir un sofá con tapicería a rayas y elegir uno de los colores del estampado para las butacas auxiliares. Así se consigue cohesión sin caer en el exceso de coordinación.
© La Redoute Interiéurs¿Una chaise longue o dos butacas?
Cuando toca decidir con qué completar el sofá, la opción más obvia suele ser un par de sillones o butacas. Pero antes de dar ese paso, merece la pena plantearse la chaise longue. ¿Por qué? Porque no hay nada como tumbarse a medias en una tarde de verano, con un libro o simplemente con los ojos cerrados. Dos butacas son más formales, más de estar en conversación.
Si te gusta la idea de montar un saloncito de verano similar a este, necesita dos asientos modulares (uno de dos plazas y otro rinconero) y una tumbona. Son muebles de la colección Brut de La Redoute Intérieurs, que también incluye una mesa de centro y un arcón, todo en madera de acacia certificada FSC con acabado aceitado tintado a teca y cojines de poliéster con aspecto de lino desenfundables y lavables a mano.
La acacia, además de su atractivo visual, tiene unas propiedades mecánicas excelentes: resiste los insectos, los hongos y los cambios de humedad con solvencia, lo que la convierte en una madera muy apropiada para el exterior.
© Juliettes Interiors LtdMódulos que se adaptan a todo tipo de planes
Los conjuntos modulares responden perfectamente a la forma en que utilizamos los exteriores. Un día necesitamos una distribución íntima para dos personas y al siguiente una reunión improvisada con amigos.
Las piezas de Juliettes Interiors Ltd son geniales para reorganizar el espacio en función de las necesidades del momento. Sus módulos independientes pueden agruparse alrededor de una mesa de centro, separarse para generar distintos rincones o convertirse en una gran zona de conversación. Además, son especialmente interesantes en terrazas pequeñas porque aprovechan mejor el espacio disponible. Y otra de sus ventajas es que admiten mezclas, como añadir un puf de otro color o una mesa de un material diferente y así evitar que el conjunto resulte excesivamente uniforme.
© DekoriaEl encanto de las mezclas
No todos los salones de verano necesitan parecer recién salidos de un catálogo. De hecho, algunos de los más atractivos nacen precisamente de combinar piezas encontradas en rastros, mercadillos o heredadas de nuestras abuelas.
Una mesa rústica de madera, unos taburetes metálicos, unas sillas recuperadas de diferentes procedencias… la clave está en encontrar un elemento unificador, y ahí los textiles juegan un papel fundamental. Y si no, fíjate en este ambiente: los cojines de Dekoria, con sus motivos en azul y blanco inspirados en los tradicionales azulejos mediterráneos, consiguen precisamente eso. Refrescan visualmente el conjunto, aportan coherencia y refuerzan ese ambiente desenfadado que recuerda inevitablemente a las vacaciones.
© Kave HomeUna alfombra para poner límites
Es uno de los recursos más eficaces para delimitar visualmente cualquier ambiente. Para acertar con las medidas, lo ideal es que al menos las patas delanteras del sofá y las butacas queden apoyadas sobre ella. Cuando la superficie lo permite, todavía mejor si todas las piezas principales descansan dentro de su perímetro.
En este ambiente, la alfombra Ardelia, en tonos verde y beis, establece un interesante vínculo con la cuerda verde de la mesa Dandara y con las piezas de la colección Menfi, que aúnan madera de acacia con un trenzado artesanal. Todo, de Kave Home. Así que ya sabes: la repetición sutil de materiales y colores es la mejor fórmula para crear sensación de continuidad.
© NedgisLa luz que alarga las noches de verano
La iluminación es lo que permite pasar de la tarde a la noche sin que el ambiente se rompa, y es también uno de los detalles más fáciles de resolver.
Para ambientes al aire libre, sin techo, las lámparas de mesa recargables son la solución más práctica: se colocan donde hagan falta, no necesitan instalación y dan esa luz cálida y tamizada que hace que cualquier noche de verano parezca especial. Coloca también velas en portavelas de vidrio, guirnaldas de luces colgadas con descuido calculado o faroles de mimbre para crear capas de luz a distintas alturas y que así el ambiente resulte íntimo y acogedor.
Y si el salón está en un porche, no hay duda: resuelve la iluminación general con una lámpara de suspensión. Esta es el modelo Fala Outdoor de la firma Loftlight (en Nedgis). Con clasificación IP65 –apta para uso exterior–, cable negro de 1,2 metros y compatible con bombilla E27, ofrece una luz directa y de calidad que resalta el entorno.
© Leroy MerlinLos textiles mandan
Si los muebles son la base, los textiles marcan el estilo decorativo. Solo con cambiar cojines, alfombras y plaids, un mismo salón puede parecer fresco, sofisticado, relajado o vibrante.
Para un ambiente fresco y luminoso, ve a blancos, azules y verdes con estampados geométricos o rayas como se ha hecho en este ambiente, decorado con muebles y complementos . Si prefieres algo más cálido y envolvente, apuesta por ocres, terracota, mostaza y tejidos con textura, y para un look natural y relajado, el lino crudo, el yute y los tonos tierra son imbatibles. Esta propuesta de Leroy Merlin deja claro que pequeños detalles bien escogidos transforman por completo cualquier rincón exterior.




