Escogemos varios vegetales: judías verdes, patata, pimiento, tomate, cebolla roja y aceitunas negras; le ponemos sardinas en aceite de lata; añadimos huevo cocido y aliñamos con una vinagreta clásica y un toque de pimienta negra. Muy fácil, ¿no? Este tipo de ensaladas son muy completas y están repletas de aportaciones nutritivas para nuestro organismo. Esta en concreto, tiene un cierto parecido con la clásica ensalada Niçoise.
Por qué esta ensalada es prima hermana de la Niçoise: qué comparte con la receta original de Niza y en qué se aleja
Nacida en Niza, una preciosísima ciudad de la Costa Azul, el rasgo más característico de la ensalada Niçoise es el uso de ingredientes frescos y locales: tomates, aceitunas y anchoas en sus inicios, pero con el paso del tiempo se fueron agregando otros como patatas, judías verdes, lechuga, atún, cebolla, lechuga, alcachofa, habas o acalparras. El aderezo que lleva es a base de aceite de oliva, zumo de limón o vinagre, sal y pimienta, que algunos complementan con mostaza, albahaca y estragón.
El toque distinto que aquí le ponemos son las sardinas de lata, un pescado azul riquísimo en ácidos Omega 3, grasas cardiosaludables que nos ayudan a controlar el colesterol. Aprovechamos su aceite para preparar nuestra vinagreta, que así tendrá un sabor más pronunciado a pescado. Las más pequeñas, conocidas como 'sardinillas' son más delicadas, y si en lugar de en aceite, son en escabeche o en tomate, también te sirven para esta receta.
La vinagreta clásica que lo une todo: proporción de aceite y vinagre, momento de aliñar y el papel de la sal y la pimienta negra
Con 3 partes de buen aceite de oliva virgen extra, la mezcla es untuosa y envuelve bien los vegetales, y si le añades 1 parte de un vinagre de calidad o de zumo de limón, alcanza el punto justo de acidez, pero sin dominar. Si aprovechas el aceite de la lata de sardinas, sustitúyelo por una de esas partes de aceite para sumar sabor sin romper el equilibrio. Aliña siempre justo antes de servir.
Y otro detalle importante es que, cuando prepares la vinagreta, añadas la sal y la pimienta recién molida antes de incorporar el vinagre para que queden bien integradas antes de emulsionar con el aceite.
Paso a paso de la receta
- Cuece las verduras (judías verdes, zanahoria y patata) hasta que queden tiernas pero firmes y los huevos.
- Prepara los huevos duros y córtalos en cuartos.
- Monta la ensalada con las verduras cocidas, peladas y troceadas, el pimiento y los huevos.
- Añade las sardinas en aceite por encima.
- Haz una vinagreta clásica y aliña justo antes de servir.
Variantes según lo que haya en la nevera: versión con bonito, con anchoas, con garbanzos o sin patata
Versión con bonito
Sustituye las sardinas por bonito en aceite o en escabeche. Aprovecha también el líquido de conserva para la vinagreta y añade cebolleta y pimiento verde para equilibrar sabores.
Versión con anchoas
Cambia las sardinas por anchoas de buena calidad y no eches sal a la vinagreta. Agrega tomates ligeramente dulces, como los cherry o los pera, para compensar la salinidad.
Versión con legumbres y sin patata
Añade 1 taza de judías, garbanzos o lentejas cocidos y elimina la patata. Como las legumbres absorben muy bien el aderezo, aliña 5 minutos antes de servir.
Versión mediterránea rápida
Utiliza judías, patata y zanahoria en conserva, todo ya cocido, e incorpora a la vinagreta hierbas típicas mediterráneas como orégano, tomillo, romero, etc.





