Es curioso cómo un tono tan asociado a la temporada veraniega, como es el naranja, tiene en la práctica una presencia mínima en nuestro armario. Es el color del mango, del sorbete de mandarina que buscamos en el menú, del Aperol Spritz que tan bien entra cuando el sol se esconde... Es, en definitiva, el color de todo lo que nos apetece y gusta del verano. Sin embargo, nunca ha sido un habitual en nuestros looks, debido a una lastrosa fama de “complicado”.
“A menudo se percibe como un color difícil porque tiene mucha fuerza visual y, cuando pensamos en él, solemos imaginar sus versiones más intensas”, explica la experta en colorimetría Lledó Visenti sobre los prejuicios que lo acompañan. Hasta ahora, las pasarelas -donde empiezan las tendencias que luego vemos en las calles- no se atrevían a utilizarlo y nosotras, por inercia, tampoco a llevarlo.
Este año eso ha cambiado: la moda, con firmas como Valentino o Ermanno Scervino al frente, se han rendido a él, tiñendo sus colecciones con todas las declinaciones del naranja. Melocotón, coral, terracota y, sí, también su subtono más vibrante destacan en las propuestas estivales y alcanzan ámbitos anteriormente vetados, como los eventos y la oficina. No hay límites en su uso: maxivolantes, tejidos satinados, prints florales... Ninguna prenda se libra.
La cualidad táctil del naranja
Un punto en común entre firmas como Saint Laurent, Valentino o Ermanno Scervino está en trasladar el naranja a tejidos texturizados y con mucha personalidad.
Así se combina correctamente, según los expertos en colorimetría
La gran pregunta es: ¿Cómo integrar este color en nuestros estilismos para vernos favorecidas? “En personas con subtono frío, el naranja cerca del rostro no suele ser la opción más armónica, pero una buena estrategia es alejarlo del rostro y utilizarlo en pantalones, faldas, complementos o calzado”, aconseja Visenti.
“También a través de estampados, para integrarlo en diseños donde comparta protagonismo con colores más afines a nuestra gama cromática”, añade la experta. Las chicas con subtonos cálidos lo tendrán más fácil, pues esta tendencia jugará a su favor. Ellas podrán incluirlo incluso en su forma más atrevida y literal: sombras de ojos, coloretes y pintalabios.











