Leo Messi apareció públicamente apenas cuatro días después de la muerte de su padre, Jorge Messi, y lo hizo de la manera más inesperada: se presentó por sorpresa en el Nu Stadium para acompañar al Inter Miami en su decisivo partido de la Leagues Cup ante León. Aunque inicialmente no estaba previsto que jugara, el capitán argentino habló con el entrenador Guillermo Hoyos, se incorporó al banquillo y terminó saltando al campo al comienzo de la segunda parte. Cuando lo hizo, recibió una inmensa ovación de los aficionados.
Según explicaron durante la retransmisión del partido, el argentino, de 39 años, salió de Rosario el martes a las 22:30 horas y viajó durante toda la madrugada rumbo a Miami. Tras aterrizar, se dirigió a su mansión, ubicada en Fort Lauderdale, Florida, y, sin haber podido entrenar con sus compañeros, tomó una decisión que nadie esperaba: presentarse en el estadio y ponerse a disposición del equipo. "Fue una sorpresa para todos, incluido para el equipo. Fue un shock. Y él dijo: 'Sí, voy a jugar'", contó el periodista Michele Giannone, de Apple TV.
La aparición de Messi sobre el terreno de juego fue muy aplaudida por sus compañeros. Casemiro, por ejemplo, destacó que el gesto del argentino en un momento especialmente complicado puso en valor su compromiso con el equipo. "Es un ejemplo. Seguro que está pasando una etapa muy mala, pero tuvo un compromiso no solo con los jugadores, si no con el club, que fue increíble; nunca había visto eso en mi vida. Lo único que tenemos es que darle las gracias por estar aquí", dijo Casemiro tras el partido. Además, destacó que por este tipo de gestos Messi "es tan grande" y "uno de los mejores futbolistas de la historia, si no el mejor".
El regreso de Messi, marcado por la dolorosa carta de despedida a su padre que había compartido horas antes, no pudo evitar la eliminación del equipo estadounidense, que perdió 3-2 ante el conjunto mexicano. Tras el pitido final, el jugador, de 39 años, se dirigió rápidamente al vestuario para refugiarse en los suyos, su mujer, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro.






