La actriz se despedía hace unos días de Jessica Donoso, el personaje al que ha dado vida durante tres años de rodaje en Respira. Y sí, tocaba aquello de bajar el telón, apagar las luces del hospital Joaquín Sorolla y ponerse un poquito nostálgicos. Pero, queridos lectores, la pena nos duró lo justo. Porque, antes incluso de que pudiéramos echar de menos los pasillos del hospital, ya estábamos con un pie -y casi los dos- en su nuevo proyecto: En nombre de otro, todavía sin fecha de estreno cerrada, pero previsto para finales de este año y con un reencuentro que nos gusta especialmente: el de Blanca Suárez con su compañero de reparto en El Barco, Mario Casas.
Así que, ya sabéis: se nos pasó rápido. O, mejor dicho, antes de tiempo. Y, evidentemente, ¡HOLA! tenía que preguntarle por ello. Porque nosotros, que sabemos lo que piden las calles, no íbamos a dejaros con las preguntas en el aire. Pero no solo de nuevos proyectos vive una actriz. Aprovechando que coincidimos con Blanca en el evento de TAG HEUER y que, todo hay que decirlo, la vimos espectacular, quisimos saber también cuál es el secreto de esa rutina de deporte que parece no darle tregua.
Y no, no estamos ante uno de esos cumplidos de bienquedismo que se hacen en las alfombras rojas. Blanca Suárez estaba, sencillamente, impresionante. Que salgan ahora los valientes a decir lo contrario… o que callen para siempre.
Porque, siendo sinceros, que la actriz hace deporte no era precisamente un secreto. Lo que no esperábamos era descubrir cuál es la nueva disciplina que ha conseguido colarse en su rutina y convertirse en una de sus imprescindibles. ¿Os la desvelamos ya? Pues anotad, porque quizá acabemos todos agarrados a una barra antes de que termine el año.
“Pues hago entrenamiento funcional, puro y duro de gimnasio, que es una mezcla entre HIIT y CrossFit y demás, y estoy haciendo pole dance”, nos contaba ella.
Sí, pole dance. Ese deporte de la barra en el que, además de trabajar fuerza, coordinación y resistencia, una acaba sintiéndose la mar de sexy. Y si hay una referencia pop que nos viene inmediatamente a la cabeza es Shakira, que ya presumía de sus habilidades con el tubo allá por 2011 en el videoclip de Rabiosa. Una pionera, si nos preguntan. Porque todo vuelve, queridas, y esta disciplina parece estar viviendo una segunda —o tercera— juventud con más fuerza que nunca.
Y Blanca, por lo que nos cuenta, va muy en serio. Porque su relación con el deporte ya no es una historia de idas y venidas, sino una convivencia bastante más estable. “Ahora ya puedo decir que el deporte está totalmente integrado en mi vida. He tenido mis amores y mis odios con él, porque siempre ha estado presente, pero ha habido épocas y épocas. Pero ahora está absolutamente integrado”, nos confesaba.
Y no es la única celebrity que ha sucumbido a los encantos —y al esfuerzo— del pole dance. Jennifer Lopez se preparó intensamente durante semanas para interpretar a una bailarina exótica en Hustlers, demostrando fuerza y dominio de la técnica en la barra. También han pasado por ella nombres como Cardi B, Britney Spears o las Kardashian. Vamos, que de simple baile improvisado en una despedida de soltera, nada.
Además, que nadie piense que esto consiste únicamente en ponerse delante de una barra y dejarse llevar. El pole dance tiene tantas caras como vueltas puede dar una alrededor del tubo: Pole Kids, Pole Básico, Pole Sport, Pole Flow, Pole Coreográfico, Pole Competición o Pole Exotic. Modalidades que permiten trabajar desde la vertiente más deportiva hasta la más artística y sensual. Fuerza, flexibilidad, coordinación, resistencia y, por supuesto, bastante actitud.
¿Y el motivo de Blanca? Pues sí, claro que quiere verse así de espectacular. Sería absurdo negarlo. Pero hay algo bastante más importante detrás. La actriz también pone el foco en sentirse bien por dentro, no solo en verse bien por fuera.
“Es necesario para mi día, tanto física como emocionalmente”, nos decía. Y con esa frase nos dejó, literalmente, la última gota del vaso. Porque una cosa es ver a Blanca Suárez haciendo pole dance y otra muy distinta es escucharla hablar de cómo el deporte se ha convertido en una pieza más de su bienestar.
Conclusión: quizá mañana no tengamos rodaje, ni evento de TAG HEUER, ni una barra en casa. Pero sí tenemos una nueva misión: localizar un estudio de pole dance y comprobar si esto de sentirse fuerte, sexy y emocionalmente estupenda funciona también con el resto de los mortales. Prometemos informar.








