El salón es, con permiso de la cocina, el corazón de la casa: el lugar donde se conversa, se recibe a las visitas y, muchas veces, también se trabaja o se lee en silencio. Pedirle que lo haga todo bien y, además, que tenga estilo no es sencillo, sobre todo cuando se trata de un salón pequeño.
El salón de la imagen que abre este artículo, obra del estudio ÁBATOn, es buena muestra de ello: lleno de luz, con una distribución fluida y desahogada, demuestra que un sofá gris no tiene por qué ser aburrido ni clásico. Es solo el primero de doce salones —pequeños y grandes— que hemos reunido por la misma razón: cada uno resuelve, a su manera, el reto de vivir con estilo sin perder comodidad ni personalidad.
© Erlantz BiderbostLa 'teoría del rojo inesperado' sigue de moda
Aunque puede parecer que la tendencia del elemento o la del azul inesperado le han quitado protagonismo, lo cierto es que la 'teoría del rojo inesperado' sigue siendo tendencia de decoración en 2026 y lo será también en 2027.
En este proyecto de BAT Architecture, la paleta neutra se ve interrumpida por un sofá rojo de Ditre, gesto escultórico que marca la identidad del espacio. Además, en este salón la luz tiene un papel esencial, gracias tanto a los ventanales como a las vidrieras, que actúan como tabiques de cristal y delimitan la zona social del dormitorio.
© Jordi CanosaUn mueble a medida que rentabiliza y funciona
Los muebles a medida son aliados de los salones pequeños, pero también de los grandes. Aprovechan cada centímetro, no dan rincón por perdido y se adaptan a las necesidades de sus habitantes, desafiando, en muchas ocasiones, cierta lógica espacial.
Esta propuesta de Pia Cadepvila Interiorismo, con estilismo de Mar Gausachs, crea una librería en la pared del sofá, una forma de aprovechar este espacio normalmente ocupado por cuadros o un espejo que ofrece, al mismo tiempo, espacio extra para libros, adornos o recuerdos.
© Nicolasfotografia.comUna superlibrería en la pared principal
Lo sabemos: tener una librería de suelo a techo ocupando la pared principal del salón es el sueño de muchos, sobre todo después de ver la de la antigua casa de Los Javis, antes de su separación. Por eso, las tendencias de decoración han convertido las superlibrerías en uno de los elementos estrella del salón, con permiso, eso sí, del sofá.
La de esta vivienda de John Taylor no solo nos enamora al instante, sino que, además, demuestra que puede ser moderna e integrar una chimenea. La chaise longue con espíritu de cama es otro acierto, sin olvidar la silla Barcelona de cuero blanco que siempre da un plus al ambiente.
© Jaime SalváUn mueble divisor detrás del sofá
A la hora de separar ambientes dentro de un espacio común, los muebles divisores pueden dar mucho juego. Lejos de ser un obstáculo, decoran, delimitan sin encerrar y son un buen punto de apoyo, perfectos para mantener el orden.
Puede ser una consola, una librería sin trasera o un mueble bajo, como el de este proyecto de Jaime Salvá Arquitectura & Interiorismo. Aquí se ha colocado un modelo de madera oscura que se funde con el sofá marrón. Los cestos que lo acompañan conectan a la perfección con la alfombra de fibras vegetales y el resto de la decoración.
© Ángeles MolinaUn sofá blanco como protagonista
No podemos evitar rendirnos al encanto y el estilo de un sofá blanco. Una pieza que se mantiene ajena a las modas y al color, sin perder en ningún momento su poder. Y aunque aún existen muchos prejuicios alrededor de mantenerlo limpio en una casa donde se hace vida, lo cierto es que los tejidos de última generación y una nueva manera de entender el diseño permiten su incorporación en el salón, sin miedo.
En este proyecto de Gio Estudio, el blanco encaja a la perfección en un ambiente moderno con base minimalista y algunos guiños japandi. No resulta ni frío ni soso gracias a la proporcionalidad, el equilibrio, la paleta cromática que le acompaña, la luz natural y las texturas. Todo un acierto.
© Enric CurtoConectado con el exterior
Como hemos comentado en numerosas ocasiones, los expertos lo tienen claro: la vivienda en 2027 vive abierta al exterior. Los límites entre fuera y dentro se difuminan, demostrando que la unión hace la fuerza, sobre todo a la hora de ganar amplitud y luminosidad.
En este proyecto de LUV Studio, el salón no solo se integra en el entorno, sino que forma parte de él. La clave está en la ausencia de paredes entre ellos, que han sido sustituidas por grandes correderas de cristal casi invisibles al abrirse por completo. Mantener el mismo estilo decorativo y estar abierto por dos lados también ayudan a crear una conexión estable y natural.
© Carla CapdevilaUna distribución abierta y flexible
La flexibilidad es una de las máximas de la vivienda en 2027. Se acabó el vivir encerrado y en tener solo una función. Ahora la casa es más abierta y los espacios adoptan distintas funcionalidades, ya no se diseñan pensando en un momento o una necesidad, sino con el fin de que te acompañen toda la vida.
En esta propuesta, la intención del estudio Mas by Arquesta, artífice de la reforma, fue crear una zona de día que incluye el salón, el comedor y la cocina. Con una circulación fluida y unos ambientes conectados, se logra camuflar la distribución alargada original sin sobresaturar el espacio. ¡Objetivo logrado con un plus de sofisticación!
© Oriol GómezMesas auxiliares que sustituyen a la de centro
Después del sofá, la mesa de centro es el mueble del salón que más protagonismo tiene. Sin embargo, el tamaño de las viviendas actuales o el deseo de disfrutar de ambientes más amplios y desahogados ha hecho entrar en escena a la mesa auxiliar. Un secundario que puede dar mucho juego y no solo en salones pequeños.
En este piso reformado por el estudio Júlia Brunet, la sustitución de la clásica mesa por dos modelos auxiliares logra que el estar de planta alargada se vea más fluido y ligero. Además, al ser dos puedes reservar una para los mandos de la tele o el teléfono y usar la otra según el momento: dejar un libro, una taza de café… Por cierto, este piso de 65 m² cuenta con otro valor añadido: decorar con plantas para aportar frescura, limpiar el aire y proporcionar, en definitiva, bienestar.
© Maria PujolDividir sin tabiques
El salón o el comedor ya no viven de espaldas al resto de la vivienda. Por ello, los tabiques clásicos se sustituyen por otras soluciones que separan sin encerrar ni empequeñecer. No se trata de tirar por tirar, sino de aliarte con esta nueva manera de entender la casa y adaptarla a tus estancias.
Este proyecto de Strada Interiors cuenta con dos buenas soluciones para dividir sin tabiques. Por un lado, una gran corredera acristalada tan práctica como bonita, y por otro, una celosía de lamas de madera tras el sofá que delimita, pero manteniendo la continuidad visual entre los distintos ambientes.
© Amador TorilBien vestido
Además de todas sus funciones prácticas, los textiles tienen la capacidad de imprimir calidez y sensación de hogar y de renovar una estancia sin obras y en tiempo récord. Por eso, debemos elegirlos con cuidado y jugar con sus muchas posibilidades.
Este salón diseñado por Leguina Collazo Interioristas, con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia, muestra y demuestra el papel esencial que tienen los textiles en la casa. Desde los cojines que abrazan, dan estilo y un plus de confort hasta las alfombras, que delimitan ambientes, realzan el estar y abrigan, o las cortinas que tamizan la luz, aportan sofisticación, ayudan a controlar el calor y el frío y terminan de vestir la estancia.
© Cosimo CalabreseUna buena iluminación
Cada vez lo tenemos todos más claro: una buena iluminación es clave para un buen proyecto de interiorismo. Por eso, debemos evitar ciertos errores como elegir un solo tipo de luz, apoyarse en exceso en las empotradas, no tener en cuenta la temperatura y el color de la luz o colocar las lámparas sin pensar en su funcionalidad.
En esta propuesta, el estudio Urban Interior apuesta por un proyecto lumínico a la medida del espacio. Por eso, aprovecha la luz natural, incorpora modelos de techo, pero también de pared y completa con lámparas de pie.
© Heidi CavazosEn gris: un básico a prueba de modas
Si durante mucho tiempo el blanco o el beige fueron los colores básicos de nuestro salón y de nuestra casa, hace tiempo que la decoración en gris se ha convertido en el neutro preferido por su capacidad para ser elegante y moderno, sin resultar frío.
Este tono, capaz de encajar en cualquier estilo decorativo, incluidos el minimalismo y el clásico, tiene la capacidad de aportar una pincelada de sofisticación, sin proponérselo. Como ocurre en este proyecto del estudio Coblonal, que demuestra que ni es frío ni es soso. La clave está en elegir bien el tono y en saber usarlo, como aquí donde la tapicería del sofá se coordina con la de las sillas de comedor.




