Un plátano, café y unos segundos de preparación en la batidora. Ese es el desayuno que Eva Longoria ha enseñado recientemente en sus redes, una mezcla sencilla que ha sorprendido a sus seguidores, pero que también ha despertado el interés de quienes buscan empezar el día con más energía. Sin embargo, más allá de la sorpresa de esta combinación, muchos de los usuarios de la red social se han preguntado si este mix (que bien podría ser una receta para aprovechar plátanos maduros) resulta recomendable.
Para responder a esta pregunta hemos hablado con Irene Amezcua (@nutricion.amezcua) una farmacéutica, nutricionista y experta en psiconeuroinmunología (PNIE), que insiste en que no existe un desayuno perfecto si no se tiene en cuenta quién lo toma y en qué circunstancias.
"Siempre me gusta analizar el contexto en el que hablamos a la hora de comparar cualquier alimento, plato o receta, pues cuando entendemos el momento del día de ingesta, tipo de actividad física, la intensidad de esta, o incluso sus antecedentes, podemos obtener una conclusión clara y coherente". A partir de esa premisa, explica qué ventajas puede tener esta mezcla y qué aspectos conviene revisar antes de incorporarla a la rutina.
Bátido de plátano y café: ¿un buen desayuno?
Aunque el batido puede parecer equilibrado, la experta pone el foco en un aspecto concreto: su impacto sobre la glucosa. "Sería interesante resaltar el azúcar añadido al mismo, pues es azúcar a pesar de ser moreno”, así como la calidad del café. Por ese motivo, añade que "iniciar el día con un índice glucémico elevado y de esta naturaleza igual no sería lo mejor para cualquier público, por ello sería interesante valorar por ejemplo tipo de actividad física e intensidad”. Es decir, la conveniencia de este desayuno depende, en gran medida, de lo que vaya a ocurrir después.
Cuando el objetivo es realizar un entrenamiento intenso, la lectura cambia. En ese contexto, la especialista considera que la combinación de plátano y café puede resultar útil porque proporciona energía de manera rápida. Así lo explica la experta: "Más allá de la naturaleza e ingredientes presentes, podría ayudar a nuestras mitocondrias a obtener energía de forma rápida, con lo que antes de un buen entrenamiento o actividad física de alta intensidad",
El café, explica, desempeña un papel importante en ese efecto: "El café, de hecho ,es un activador mitocondrial y nos ayuda a obtener energía. Es importante valorar la naturaleza del mismo para su aporte antioxidante, uno de los beneficios que nos podría aportar siempre y cuando haya un control de ingesta diario que realmente haga de su ingesta un beneficio para la salud. Una o dos tazas de café diarias serían óptimas".
La experta también recuerda por qué las mitocondrias son tan relevantes para el organismo: "Cuando hablamos de mitocondrias, hablamos del gran orgánulo que nos ayuda a obtener energía. Cuando realizamos actividad física, tomamos café o nos exposicionamos al frío, entre otros, creamos nuevas mitocondrias, con lo que estaríamos hablando de células más activas, con más energía, claves para un envejecimiento saludable y una óptima longevidad".
Por qué el desayuno es clave
Sin embargo, si la jornada transcurre sin una actividad física exigente, conviene replantearse esta elección. Según la especialista, el primer bocado del día puede influir mucho más de lo que imaginamos en el apetito, la energía o incluso el estado de ánimo de las horas siguientes: "Considero que valorar de forma aislada teniendo en cuenta el resto de factores, podría ser lo más coherente, pues siempre buscamos iniciar el día con un índice glucémico óptimo, que nos permita mantener unos niveles de glucosa e insulina estables que se traducen en más o menos antojos durante el día, ya que esto se traduce en la famosa inflamación y en un organismo más o menos oxidado. Esto también podría influir en tener o no energía estable durante el día", apunta.
Una idea que resume con una recomendación habitual en consulta: "Un consejo que suelo dejar a mis pacientes a lo largo de las sesiones clínicas es hacer hincapié en la idea de que la manera de empezar el día determinará el resto. Tendrán más o menos antojos o energía, mejor o peor estado de ánimo, mejor o peor descanso. Y aquí el momento de ingesta de alimentos tras el despertar, así como la combinación de alimentos serán claves entre otros para ello. Cada día es diferente, con lo que adaptar la rutina es clave para un envejecimiento saludable y lo más importante, con calidad de vida".
Cómo adaptar el batido para que sea una opción más equilibrada
Eso no significa que haya que renunciar por completo a la propuesta de Eva Longoria, sino que, como señala la experta, puede ajustarse en función de las necesidades de cada persona: "Este desayuno, a pesar de llevar azúcar moreno, podría ser una forma de obtener energía rápida antes de un ejercicio de alta intensidad, pues estaría dando un buen sustrato a la célula para producir energía en la mitocondria".
Ahora bien, si no existe ese gasto energético posterior, propone introducir algunos cambios: "de tratarse de una actividad de menor intensidad o simplemente tomar de forma rutinaria, optaría por realizar algunos cambios en el mismo, por ejemplo eliminar el azúcar, mantener el plátano, una fruta de la que podemos obtener energía rápida (si el plátano está bien maduro, tendrá más azúcares simples que ayudarán a obtener energía más rápida), por el contrario un plátano más bien verde, presenta azúcares naturales complejos que no te ayudaría de la misma forma".
La alternativa para quienes buscan energía más estable
Para la mayoría de las personas, la especialista apuesta por un desayuno diferente, pensado no solo para mantener la energía durante más tiempo, sino también para favorecer la salud intestinal: "Para un público general que quiere iniciar el día con energía, apostando también por una salud intestinal óptima, es decir, un buen equilibrio en la microbiota, elegiría alimentos que actúen como prebióticos (alimentos de las bacterias), proteína y antioxidantes".
Según explica la nutricionista, esta combinación "ayudaría a iniciar el día con niveles de insulina y glucosa estables, evitando “picos glucémicos” y por tanto oxidación e inflamaciones en el organismo, además de ayudar a mantener saciedad y energía estable el resto del día".
Más que copiar el desayuno de una celebrity, la clave está en adaptarlo a las necesidades de cada organismo. Como concluye la experta: "La forma en la que preparamos los alimentos o incluso el estado de maduración de algunas frutas como comentaba, podrían cambiar el “objetivo” del plato. Muchos de mis pacientes cuando cambian los alimentos con los que inician el día, evitan picar entre horas, ya que se sienten más saciados, con más energía, agilidad mental y afrontan el día muy diferente. Como comentaba, de lo más importante es valorar de forma individualizada a la persona".










