Madrid se ha convertido este fin de semana en la capital mundial del automovilismo con la celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1, una cita marcada por el entusiasmo de los aficionados y una reaparición de lo más especial. Tras el regreso de don Felipe del funeral del rey Harald V de Noruega, los miembros de la Familia Real han puesto rumbo a uno de los acontecimientos deportivos más esperados de la temporada.
En una de las estampas más familiares y distendidas de los últimos tiempos, el Monarca ha asistido al nuevo trazado acompañado por la princesa Leonor y la infanta Sofía, compartiendo con ellas su conocida pasión por el motor. A pesar de la notable ausencia de la reina Letizia, esta aparición conjunta refuerza la complicidad de las hermanas con su padre en un plan tan inesperado como elegante en el recién estrenado nuevo curso escolar.
Para esta señalada ocasión en los boxes, la Familia Real ha vuelto a dar una lección de estilo relajado y sofisticado al posar junto a los dos grandes ídolos del automovilismo español, Fernando Alonso y Carlos Sainz. Para su debut en el paddock, la princesa Leonor ha destacado con una propuesta fresca y juvenil, luciendo un delicado top sin mangas en tono rosa empolvado con talle entallado de nido de abeja, combinado con unos fluidos pantalones anchos de tiro alto en blanco y un bolso de mano a juego.
A su lado, la infanta Sofía ha apostado por la elegancia del total look blanco con una favorecedora blusa de manga larga con escote en 'V' y pantalones de pernera ancha, rompiendo el monocolor con un fino cinturón de piel en tono café a juego con su cartera de mano. En perfecta sintonía con sus hijas, el rey Felipe ha derrochado su habitual elegancia distendida con una chaqueta en tono beis sobre camisa azul clara sin corbata y pantalones marinos, completando una estampa familiar impecable para una jornada de alta competición.
La confirmación oficial de este encuentro se produjo a través del comunicado transmitido por la institución: "Don Felipe, acompañado de la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, asistirán el domingo, 13 de septiembre al Fórmula 1 TAG Heuer... en el nuevo circuito". Asimismo, la Casa Real remarcó el carácter de la cita con las palabras: "Su Majestad el Rey acompañado por Sus Altezas Reales la Princesa de Asturias y la Infanta Doña Sofía asistirán al Gran Premio de España".
Esta cita deportiva representa una de las últimas postales familiares antes de que las jóvenes retomen definitivamente sus respectivas rutinas académicas. Leonor tras iniciar su Grado en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, y Sofía antes de poner rumbo a Francia para afrontar su segundo año universitario, ahora en la sede parisina del Forward College.
Un estreno histórico para la capital tras 45 años de espera
La presencia de la Familia Real en el recién inaugurado circuito semiurbano Madring acentúa la trascendencia de una prueba que trae de vuelta la máxima categoría del automovilismo a Madrid 45 años después, desde que el trazado del Jarama acogiera en 1981 el triunfo de Gilles Villeneuve. Con sus 5,4 kilómetros de recorrido y la ya célebre curva 'La Monumental', el evento genera una enorme expectación. La afición vive este fin de semana con enorme fervor, arropando tanto a Fernando Alonso como al madrileño Carlos Sainz, quien tras una compleja jornada de clasificación no ocultaba su amargura reconociendo abiertamente: "Fue una calificación muy mala".
La pasión por el deporte en la agenda de Leonor y Sofía
Las citas deportivas se han consolidado como una constante muy cercana en la agenda pública de la princesa Leonor y la infanta Sofía. Su presencia en los boxes del trazado madrileño no es una casualidad, sino el reflejo del auténtico fervor deportivo que han demostrado desde muy pequeñas. Ambas ya mostraron su entusiasmo durante la victoria de la Selección Española en la final del Mundial 2026 y la posterior celebración junto al equipo, compaginando estos momentos de espontaneidad con actos institucionales de calado, como la recepción tradicional en el Palacio de Marivent o el encuentro con el Papa León XIV en el Palacio Real.
Su historial como las aficionadas más entusiastas de los equipos españoles se remonta a 2010, cuando con apenas cuatro y tres años celebraron en Zarzuela la victoria en el Mundial de Sudáfrica intentando levantar el trofeo junto a Iker Casillas, una imagen icónica que repetirían en la Eurocopa de 2012. Con los años, este compromiso ha ido creciendo: en 2022 realizaron en la Eurocopa femenina de Brentford su primer viaje oficial al extranjero sin sus padres para apoyar al equipo, y en 2023 la infanta Sofía se consagró como el gran talismán de la Selección al celebrar a pie de campo en Sídney el triunfo en el Mundial femenino.
Ese espíritu forofo volvió a quedar patente en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde arroparon con cercanía a figuras de la talla de Rafael Nadal y Carlos Alcaraz. Su grado de implicación es tal que, durante la celebración de los Premios Princesa de Girona de 2026, la propia organización adelantó el acto para que toda la Familia Real pudiera seguir al completo el decisivo partido de La Roja previo a la final del Mundial. Desde las gradas de los grandes estadios hasta el paddock de la Fórmula 1, las hijas de los Reyes han demostrado ser unas apasionadas del deporte de élite, compartiendo con el rey Felipe, quien ya en marzo asistió a la Fórmula E en el Jarama, un entusiasmo genuino que hoy vuelve a brillar en el circuito de Madring.
*Noticia en elaboración*












