La declaración de Belén Rueda, "parezco indefensa y delicada", analizada por nuestra psicóloga


La actriz habla del precio de resultar perfecta a ojos de los demás y nuestra psicóloga nos explica cómo afecta el físico a nuestra personalidad


Belén Rueda en la preboda de su hija Belén Écija© bybelenrueda
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
20 de mayo de 2026 a las 7:00 CEST

A sus 61 años y después de muchos intentándolo, la actriz Belén Rueda dice haber encontrado la manera de alzar su voz. Así lo ha contado en el podcast La Script de la Cadena Ser con María Guerra, un programa centrado en cine, series y cultura audiovisual por el que han pasado muchos rostros conocidos. "Hay algo, quizá en mi físico, que soy rubia, que hace que parezca que soy indefensa y delicada", ha dicho la también mamá. 

Belén se considera una persona valiente y echada para delante, pero dice que a lo largo de la vida ha tenido que demostrar muchas veces ser así, porque su imagen y la vida que llevaba con los niños proyectaban en los demás una idea distinta. A raíz de las declaraciones de Belén nos hemos preguntad: ¿Puede nuestro físico y el juicio que la gente haga de nuestra apariencia determinar nuestra personalidad? ¿Cómo podemos poner límites al qué dirán? Nos hemos puesto en contacto con la Psicóloga clínica integradora, MªJosé Ortolà Sastre, de libelula_psicologia, para responder a estas preguntas y descubrir de qué manera puede una persona como Belén Rueda desplegar sus alas y alzar su voz para ponerse en valor y alcanzar sus sueños y metas.

Belén Rueda estudiando un guion© bybelenrueda

¿Te condiciona el qué dirán?

"Nuestra apariencia puede influir muchísimo en cómo nos relacionamos con el mundo, sobre todo cuando desde pequeños recibimos mensajes constantes sobre cómo "deberíamos" ser. El problema aparece cuando la mirada externa acaba teniendo más peso que nuestra propia identidad", comienza diciendo María José.

"Hay personas que aprenden a esconder partes de sí mismas para sentirse aceptadas, queridas o validadas. Y poco a poco dejan de preguntarse quiénes son realmente para empezar a preguntarse qué esperan los demás de ellas", advierte. "A nivel psicológico, cuando durante mucho tiempo sentimos que nuestro valor depende de cómo nos ven, es fácil construir una personalidad más defensiva, complaciente o perfeccionista", agrega. "Pero eso no significa que esa sea nuestra esencia. Muchas veces solo es una adaptación emocional para sobrevivir al juicio", matiza.

Belén Rueda estudiando un guion© bybelenrueda

Cómo romper con las expectativas ajenas

Para la especialista, el primer paso es empezar a observar cuánto de nuestra vida está guiado por el miedo al rechazo. "Hay personas que llevan tantos años interpretando un personaje que ya no saben qué desean realmente, cómo se sienten o qué les gusta de verdad", dice. "La autenticidad no aparece de golpe. Empieza en cosas pequeñas: atreverte a decir "no", mostrar una opinión distinta, dejar de exigirte perfección o permitirte descansar sin culpa", recomienda la experta.

Según María José, "cuando una persona deja de vivir constantemente pendiente de la aprobación externa, empieza a escucharse más a sí misma. Y ahí suele aparecer una sensación muy bonita: alivio". Nos cuenta que "muchas veces, detrás de la imagen "perfecta", hay muchísimo cansancio emocional".

Belén Rueda recuerda el peor momento por el que puede atravesar una madre: la pérdida de su hija© bybelenrueda

Poner límites al qué dirán

En este punto, María José repara en un aspecto importante: "El qué dirán suele tener más fuerza cuando nuestra autoestima depende demasiado de la validación externa. Por eso poner límites no consiste únicamente en repetirnos "me da igual lo que piensen", sino en fortalecer la relación con uno mismo". 

La terapeuta es clara: "Cuando una persona se siente más segura internamente, necesita menos aprobación fuera". Por eso, revela que una de las preguntas que conviene hacerse es: ¿Estoy tomando esta decisión porque conecta conmigo o porque quiero evitar el juicio?”. "A veces vivimos intentando no decepcionar a nadie y acabamos decepcionándonos constantemente a nosotros mismos o perdiendo esa esencia", recuerda.

Belén Rueda en la preboda de su hija© @bybelenrueda

El caso particular de Belén Rueda

"Cuando trabajas en una profesión donde la imagen está tan expuesta, la presión puede llegar a ser enorme", comienza explicando María José preguntada por el caso de Belén Rueda. "Cuanto más visible eres, más opiniones recibes. Y el ser humano no está diseñado para vivir bajo evaluación constante".

María José aplaude el mensaje de Belén: "Muchas veces olvidamos que detrás de las figuras públicas hay personas que también sienten inseguridad, miedo al rechazo o necesidad de aceptación, entre otras cosas. Y creo que hablar de esto con naturalidad es muy importante porque humaniza muchísimo algo que le ocurre a muchísimas personas, aunque no estén delante de una cámara".

Para terminar, la experta te invita a dar el paso. "Muchas personas, cuando empiezan a vivir de forma más auténtica, sienten algo muy reparador: dejan de sobrevivir para empezar realmente a vivir", aconseja.

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