Cuando los primos son como hermanos, como ocurre en la familia de Eva González: "Entre ellos existe una sensación de confianza y permanencia"


Recientemente, la presentadora ha destacado la relación que mantienen su hijo Cayetano y su sobrino Martín


Eva González se emociona al ver a su hijo crear recuerdos en el pueblo donde ella creció, en Mairena del Alcor © GTRES
19 de mayo de 2026 a las 15:02 CEST

Eva González ha vuelto a mostrar su faceta más íntima con una imagen que ha enternecido a sus seguidores, una escena luminosa en la que posa junto a su hijo Cayetano y su sobrino Martín, los dos pequeños que se han convertido en los niños de sus ojos. “Hoy me han preguntado si se pueden llamar hermanos”, escribe la presentadora, una frase que revela la ternura del vínculo que han creado los primos, entre juegos y confidencias.

Porque hay primos que se convierten en compañeros de vida, esos que crecen casi al mismo ritmo, que se buscan, que se pelean, que se reconcilian y que construyen una relación tan intensa que parece heredada, aunque en realidad es elegida. Cayetano y Martín, separados por apenas un año y medio, se están criando así. La presentadora, orgullosa de esa mezcla de amor, humor y complicidad, lo celebra con emoción: “Mis niños… qué bonito es ver la relación que tienen los dos”. A veces, los primos son los primeros amigos y los hermanos que la vida regala, como nos cuenta la psicóloga Leticia Martín Enjuto (@leticiamartin.psicologa).

Leticia Martín Enjuto, psicóloga© Leticia Martín Enjuto
Leticia Martín Enjuto, psicóloga

Hay primos que se quieren como hermanos, ¿qué aporta esta relación cuando los niños son pequeños?

La relación entre primos puede convertirse en uno de los vínculos afectivos más significativos de la infancia. Cuando existe cercanía emocional y frecuencia en el contacto, los primos representan compañeros de juego, de descubrimiento y de crecimiento dentro de un entorno familiar seguro. Al compartir historias, celebraciones y momentos cotidianos, se crea una conexión que combina confianza, diversión y sensación de pertenencia.

Además, este tipo de relación suele vivirse con menos rivalidad estructural que entre hermanos, ya que no conviven de forma permanente ni compiten constantemente por la atención de los padres. Esto permite que muchos niños experimenten el vínculo desde un lugar más libre y espontáneo, favoreciendo recuerdos positivos y una sensación de apoyo emocional muy valiosa desde edades tempranas.

¿Qué diferencia este vínculo del que se establece con otros niños del entorno, como compañeros de escuela?

Los primos ocupan un lugar diferente al de los amigos o compañeros de clase porque forman parte de la historia familiar del niño. Con ellos existe una continuidad emocional y una sensación de familiaridad que no depende exclusivamente de intereses comunes o dinámicas escolares.

Aunque haya diferencias de edad o personalidad, el vínculo suele mantenerse a lo largo del tiempo gracias al contexto familiar compartido.

Las relaciones entre primos suelen desarrollarse en espacios menos exigentes socialmente. No hay tanta presión por “encajar” o mantener determinados roles sociales como ocurre en otros entornos infantiles. Esto facilita que muchos niños se muestren más auténticos, relajados y espontáneos, favoreciendo una conexión emocional más profunda y estable.

Eva González con su hijo Cayetano y su sobrino Martín© © evagonzalezoficial
Eva González con su hijo Cayetano y su sobrino Martín

¿Qué papel pueden ocupar los primos en la vida de un niño que crece sin hermanos?

Para un hijo único, los primos pueden convertirse en figuras muy importantes de referencia emocional y social. Muchas veces representan los vínculos horizontales más cercanos dentro de la familia, ofreciendo experiencias de complicidad, juego y aprendizaje compartido que habitualmente se asocian a las relaciones entre hermanos. También, pueden ayudar a reducir sentimientos de soledad o exceso de atención adulta que algunos hijos únicos experimentan. Compartir tiempo con niños de edades similares les permite practicar dinámicas de cooperación, negociación y convivencia en un contexto afectivo y seguro, enriqueciendo enormemente su desarrollo emocional y social.

¿Qué beneficios tiene para un hijo único tener primos cercanos en edad?

Tener primos de edades similares permite a los hijos únicos disfrutar de experiencias compartidas muy importantes para su desarrollo. El juego espontáneo, las conversaciones entre iguales y la posibilidad de crear recuerdos conjuntos favorecen el desarrollo de la empatía, la flexibilidad y el sentido de compañerismo. Asimismo, les ofrece oportunidades naturales para aprender a gestionar frustraciones, esperar turnos, compartir atención y resolver pequeños conflictos cotidianos. Todo ello ocurre dentro de un entorno familiar protector, donde las diferencias o discusiones suelen vivirse con menor intensidad que en otros grupos sociales externos.

Este tipo de relación suele vivirse con menos rivalidad estructural que entre hermanos, ya que no conviven de forma permanente ni compiten constantemente por la atención de los padres

Leticia Martín Enjuto, psicóloga

¿Cómo influyen los primos en el aprendizaje de habilidades sociales como la negociación, el compartir o la resolución de conflictos?

Las relaciones entre primos son un escenario muy rico para entrenar habilidades sociales fundamentales. Durante el juego aparecen desacuerdos, preferencias distintas y momentos en los que es necesario negociar normas, compartir objetos o adaptarse al otro. Estas pequeñas experiencias cotidianas ayudan a los niños a desarrollar tolerancia, autocontrol y empatía.

Al existir un vínculo afectivo previo, los niños suelen sentirse más seguros para equivocarse, expresar emociones o reparar conflictos. Aprenden que una discusión no implica necesariamente la pérdida del vínculo, algo muy importante para construir relaciones sanas y seguras en el futuro.

¿Qué aporta jugar con primos que no siempre aporta jugar con amigos?

El juego entre primos suele desarrollarse en un clima emocional diferente al de las amistades. Existe una sensación de confianza y permanencia que permite mayor espontaneidad, imaginación y libertad emocional. Muchos niños sienten que pueden mostrarse tal y como son sin miedo a ser juzgados o excluidos. Los encuentros familiares suelen reunir niños de diferentes edades, lo que enriquece mucho las dinámicas de juego. Los mayores aprenden a cuidar y guiar; los pequeños observan, imitan y desarrollan nuevas habilidades. Esta convivencia intergeneracional favorece aprendizajes muy valiosos que no siempre se dan entre compañeros de la misma edad.

Eva González lleva a su hijo a las grabaciones de 'La Voz'© evagonzalezoficial
Eva González lleva a su hijo a las grabaciones de 'La Voz'

¿Por qué los primos suelen ser un espacio seguro para experimentar roles, límites y autonomía?

La relación con los primos permite a los niños explorar distintas formas de relacionarse dentro de un entorno emocionalmente contenido. Pueden probar roles de liderazgo, cuidado, cooperación o independencia sintiéndose protegidos por la estructura familiar que rodea el vínculo. Al no existir la convivencia diaria propia de los hermanos, muchas dinámicas se viven con menor intensidad emocional. Esto facilita que los niños experimenten límites, diferencias y pequeños conflictos desde un lugar más flexible y menos amenazante para su autoestima.

¿Qué papel juegan los primos en la construcción del sentido de pertenencia familiar?

Los primos ayudan a los niños a entender que forman parte de algo más grande que su núcleo familiar inmediato. Compartir tradiciones, reuniones, historias y recuerdos fortalece el sentimiento de identidad familiar y continuidad emocional entre generaciones. Este sentido de pertenencia resulta especialmente importante en la infancia porque aporta seguridad y estabilidad emocional. Saber que existen personas cercanas con quienes compartir experiencias y raíces comunes contribuye a construir una autoestima más sólida y una mayor sensación de apoyo social.

Los primos ocupan un lugar diferente al de los amigos o compañeros de clase porque forman parte de la historia familiar del niño

Leticia Martín Enjuto, psicóloga

¿Cómo pueden ayudar en momentos de cambios familiares, como separaciones, mudanzas o duelos?

En situaciones de cambio o dificultad familiar, los primos pueden convertirse en figuras de estabilidad emocional. Mantener vínculos conocidos y espacios de juego habituales ayuda a los niños a sentir cierta continuidad cuando otras áreas de su vida están cambiando. Compartir tiempo con otros niños de la familia puede reducir sentimientos de aislamiento o tristeza. Los primos ofrecen compañía, distracción emocional y una sensación de normalidad que muchas veces ayuda a afrontar mejor procesos como separaciones, mudanzas o pérdidas familiares.

¿Qué importancia tiene que los adultos fomenten estos vínculos?

Los adultos cumplen un papel fundamental en la construcción y mantenimiento de las relaciones entre primos. Facilitar encuentros, celebraciones compartidas y espacios de convivencia ayuda a que los niños desarrollen vínculos afectivos significativos y duraderos.

También es importante que los adultos eviten comparaciones, etiquetas o favoritismos que puedan generar rivalidades innecesarias. Cuando las familias promueven relaciones basadas en el respeto y la cercanía emocional, los niños suelen vivir estos vínculos como una fuente muy positiva de apoyo y bienestar.

¿Es normal que haya celos o rivalidades entre primos?

Sí, es completamente normal que entre primos, especialmente cuando tienen edades similares o comparten espacios familiares frecuentes. Los niños están aprendiendo constantemente sobre atención, reconocimiento y pertenencia, y estas emociones forman parte natural de su desarrollo.

Lo importante no es evitar completamente los conflictos, sino acompañarlos de forma saludable. Cuando los adultos ayudan a validar emociones sin alimentar comparaciones ni competir entre niños, las diferencias pueden convertirse en oportunidades de aprendizaje emocional y fortalecimiento del vínculo familiar.