La constancia define el estilo de vida de Elsa Pataky. La actriz comenzó a entrenar a los 18 años y, desde entonces, ha convertido el ejercicio en un pilar irrenunciable de su día a día. Su rutina combina fuerza, pilates, cardio, el exigente método noruego y actividades al aire libre, con una frecuencia de al menos cinco días por semana y preferencia por las mañanas.
“Es importante mantener una rutina durante todo el año y salir cansada de cada sesión, porque eso significa que lo has dado todo por tu salud”, dice Elsa Pataky.
Masa muscular y envejecimiento saludable
Más allá de la estética, la actriz pone el foco en la salud a largo plazo. En su discurso, cada vez más alineado con la evidencia científica, la masa muscular se convierte en un pilar clave del envejecimiento saludable.
“El músculo es el mejor agente antienvejecimiento, pero debe ir acompañado de estiramiento, equilibrio, relajación y recuperación”, subraya la actriz. “Lo ideal es empezar cuanto antes una rutina de entrenamiento que puede ir variando con la edad y las situaciones de cada momento. Yo lo hice con 18 años, pero nunca es tarde”, añade Pataky.
Entrenamiento de fuerza: la base de su físico
El entrenamiento de fuerza, que practica tres veces por semana, es la base de su físico. La actriz apuesta por ejercicios funcionales y sesiones intensas, con especial protagonismo del tren inferior.
“Yo hago ejercicio con mucho peso, me centro mucho en las piernas…mi reto es que cuando acabe no pueda subir las escaleras, que me tiemblen las piernas… si no te vas del gimnasio con la sensación de estar fatigada, es que no has hecho nada y no vas a crear con nada en músculo”, afirma Elsa Pataky.
A su rutina suma sesiones de cardio y el método noruego, un sistema de intervalos de alta intensidad que alterna esfuerzo máximo y recuperación. Además, recurre a actividades como el surf o la equitación para mantenerse motivada y activa.
Pilates, core y prevención de lesiones
El pilates ocupa también un lugar destacado en su rutina. Lo practica dos veces por semana para fortalecer el core, mejorar la postura y prevenir lesiones.
“Antes hacía yoga, pero para las articulaciones creo que empieza a ser demasiado con la edad. Me ayuda más el pilates, porque son estiramientos más delicados, más concentrados. Se centra muchísimo en el core, que es muy importante para mantenerte erguida, para mantenerte fuerte, en toda la parte torácica”, explica la actriz.
Por qué cambiar del yoga al pilates
Precisamente de este cambio del yoga al pilates por la edad hemos hablado con Teresa Vázquez de Castro, especialista en esta disciplina en máquinas y responsable de Educación y Producto de Club Pilates España. Y es que cada vez ve más casos de personas que llegan con la misma duda: seguir con lo de siempre o ajustar su rutina a lo que el cuerpo les pide ahora.
Lo primero que aclara es que el punto de partida no está en la edad. "No diría que una persona tenga que dejar el yoga por la edad en sí", explica. En su experiencia, lo que realmente marca la diferencia es cómo se encuentra cada persona. "Lo importante no es la edad, sino el estado físico, la movilidad, la presencia de lesiones o patologías y el tipo de práctica que se haga".
Con pilates se avanza de forma más controlada
Con el paso del tiempo, muchas personas buscan ejercicios que les permitan entrenar sin forzar. Ahí es donde el pilates empieza a ocupar más espacio. "El pilates puede ser una gran opción, porque permite ajustar mucho el trabajo y avanzar de forma muy controlada", señala la experta en esta disciplina.
Esa capacidad de adaptación es especialmente visible en el trabajo con máquinas. "El pilates, y especialmente el Pilates reformer, se puede adaptar muchísimo más al estado físico y a las limitaciones de cada cuerpo", apunta. Esto facilita que personas con molestias, rigidez o menor fuerza puedan seguir activas sin renunciar al ejercicio.
Esta disciplina también mejora la postura
Más allá del entrenamiento, el pilates tiene un impacto directo en cómo nos movemos fuera de la clase. "El pilates aporta un trabajo muy claro de control corporal, alineación, estabilidad y fortalecimiento de la musculatura profunda", afirma Vázquez de Castro.
Esto se traduce en mejoras visibles. "Ayuda a mejorar la postura, a moverse de una forma más eficiente y a desarrollar mucha conciencia corporal". Es un tipo de trabajo que se nota tanto al caminar como al pasar horas sentado frente al ordenador.
La respiración también forma parte esencial del método. "En el pilates, la respiración es uno de los principios del método y se coordina constantemente con el movimiento", explica. Esta coordinación obliga a mantener la atención durante toda la sesión y favorece una mayor conexión con el cuerpo.
Cómo cuida su alimentación
Pero Elsa Pataky no habría conseguido este cuerpo si no estuviera atenta también al plano nutricional. La actriz apuesta por una alimentación basada en la dieta mediterránea, en la que evita la cafeína, el alcohol y los azúcares, y complementa con ayuno intermitente.
“Rompo el ayuno con un desayuno muy fuerte que incluye huevos, carbohidratos, verduras…¡me gusta empezar con energía! y ceno pronto, sobre las seis y media”, cuenta la actriz.
Su interés por la suplementación la ha llevado a lanzar su propio producto desarrollado junto al laboratorio español Longevitas, pensado para mujeres activas. Se trata de una fórmula que incluye proteína y creatina para la recuperación muscular, además de extractos naturales como maca o ashwagandha, orientados a regular el equilibrio hormonal y reducir el estrés. También incorpora minerales como magnesio, zinc y selenio, así como antioxidantes, prebióticos y probióticos para el cuidado de la microbiota.











