Visita fugaz pero significativa

Los detalles del encuentro entre la reina Sofía y el rey Juan Carlos en su regreso 7 años después a Mallorca


Encuentro en Marivent y cena en Flanigan


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28 de julio de 2026 a las 11:55 CEST

El reencuentro entre Juan Carlos I y la reina Sofía en el Palacio de Marivent marcó el momento más significativo de la visita del exmonarca a Mallorca. Doña Sofía llevaba días instalada en el palacio junto a las infantas Elena y Cristina y varios de sus nietos, en un verano especialmente sensible para ella tras la pérdida de su hermana Irene de Grecia y de su prima Tatiana Radziwill. En ese contexto familiar, la llegada de Juan Carlos I permitió recomponer una imagen que no se producía desde hacía siete años. Según Diario de Mallorca, el encuentro reunió a la reina, a sus hijas y a los nietos del matrimonio, en una escena que devolvió a Mallorca su papel tradicional como punto de unión.

Imagen de archivo: tomada en julio de 2019 en Sanxenxo© GTRES
Imagen de archivo: tomada en julio de 2019 en Sanxenxo

La reunión familiar se produjo antes de que Juan Carlos I cumpliera el motivo principal de su desplazamiento: asistir el domingo por la noche a la celebración del 80º cumpleaños del empresario Miguel Arias, amigo íntimo del exmonarca y figura clave en el desarrollo de Puerto Portals y del restaurante Flanigan. La fiesta, organizada en secreto por Juan Carlos I y Rafa Nadal, reunió a los miembros de la familia del rey y sorprendieron al homenajeado, que reaccionó con un espontáneo "Me la habéis liado", según el diario mallorquín. La complicidad entre el que fuera jefe del Estado hasta el 2014 y el tenista no es nueva: tanto el rey Juan Carlos como la reina Sofía fueron invitados a la boda de Rafa Nadal y Mery Perelló en 2019, última visita social del exmonarca a la isla.

Palacio de Marivent, imagen de archivo tomada en el 2017© Getty Images
Imagen del Palacio de Marivent

El regreso de Juan Carlos I adquiere mayor relevancia si se recuerda que no pisaba Mallorca desde hace siete años. Su última aparición institucional fue la misa de Pascua de 2018, marcada por la controversia en la Catedral de Palma. Desde entonces, la relación del padre de Felipe VI con la isla había quedado congelada, pese a que durante más de cuatro décadas Mallorca fue el escenario habitual de los veranos familiares y uno de los lugares más asociados a la vida pública de la Corona, ya que aquí también tuvieron lugar importantes encuentros institucionales. Tanto los Clinton como los Obama, fueron recibidos en la residencia balear, eso sin olvidar los míticos veranos de Carlos III, cuando era príncipe de Gales, en compañía de la princesa Diana y sus dos hijos, Guillermo y Harry.

La visita actual se desarrolló en un plano estrictamente personal. Procedente de Ginebra, tal y como contó La Vanguardia, Juan Carlos I viajó a Palma el domingo por la mañana y se fue unas 24 horas después, pero no pernoctó en el Palacio Marivent, cuya titularidad pertenece a la comunidad autónoma de las Islas Baleares, que lo tiene cedido a la Corona española como residencia de verano. En su lugar, según el citado medio, se alojó en casa de un amigo en Cala d’Or antes de abandonar la isla a primera hora del día siguiente en un avión privado que puso rumbo a Cerdeña (Italia). Las personas que compartieron su fugaz paso por la isla destacan que "el reencuentro significó un momento de felicidad" para el padre de Felipe VI, que se marchó "muy a gusto" tras la reunión familiar.

El Rey Juan Carlos a bordo del Bribón© Gtres
El Rey Juan Carlos a bordo del Bribón en una imagen de archivo

Mientras, Felipe VI, que había llegado a Mallorca días antes para iniciar las audiencias de verano con las autoridades baleares en la Almudaina, abandonó la isla el domingo por la mañana debido a la gravedad de los incendios en Madrid y Ávila. Tras reunirse con la Unidad Militar de Emergencias y visitar a los vecinos desalojados junto a la reina Letizia, Felipe VI continuó su agenda fuera de Baleares. En Marivent quedó la reina Sofía, acompañada por sus hijas y varios de sus nietos, manteniendo la tradición de pasar parte del verano en la isla. La visita de Juan Carlos I, aunque breve, permitió recuperar una imagen familiar que llevaba años sin producirse.