Después de siete años, el rey Juan Carlos ha regresado este verano a Mallorca, escenario de algunos de sus momentos más felices. Lo que no imaginaba es que escasas semanas después de esa visita a Palma que estuvo marcada por los reencuentros y los recuerdos, iba a perder a Josep Cusí, uno de sus mejores amigos, con el que vivió en la isla balear días inolvidables. La muerte del empresario y armador catalán ha supuesto un duro golpe para el anterior jefe del Estado, que se ha trasladado a Barcelona para estar presente en el funeral de un hombre con el que compartía mucho más que la pasión por el mar.
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