Para los profesionales, la diferencia está clarísima desde el mismo nombre: "El corrector se utiliza para corregir irregularidades en el tono de la piel (como manchas, ojeras, la rojez de los granitos, etc.) y el iluminador sirve para resaltar zonas del rostro que queremos potenciar, porque con la luz, esas partes se verán más altas", nos explica la maquilladora Inés Castaños. Ahora bien, cuando nos centramos en la zona de la mirada (más concretamente en la ojera) y nos ponemos "brochas a la obra"... la teoría se suele disipar.
Cómo disimular las ojeras
¿Qué debemos emplear entonces: corrector para camuflarla o iluminador para aclararla? La respuesta es que ambas, pero en una secuencia muy específiva: "Para dar luz a la ojera, primero hay que corregir", afirma la experta, que aconseja neutralizar el color primero y, después, iluminar.
Además, añade un aspecto esencial que no podemos obviar: "Hay que tener cuidado si existen bolsas marcadas porque si el iluminador queda muy brillante, resaltará los volúmenes", nos avisa. En esos casos, aconseja utilizar un corrector con acabado aterciopelado o sellar el highlighter con polvos matificantes como paso final.
Otros errores frecuentes con el corrector y el iluminador
Entre otros fallos frecuentes, la maquilladora menciona el de pensar que cuanto más blanco o claro sea el corrector mejor tapará lo ojera. "Nada más lejos de la realidad: lo que necesitamos es neutralizar el color oscuro". Para ello, recomienda elegir un producto con subtono anaranjado que compense el matiz morado.
En cuanto al amplio universo del iluminador, aconseja evitar los más cremosos si tenemos muchas arruguitas o poros, porque acentuarán la textura de la piel. "Yo siempre opto por highlighters más discretos para la ojera y aplico los de aspecto jugoso en otros puntos estratégicos, para que la piel se vea hidratada". Por ejemplo, puedes emplear tu iluminador líquido en la zona alta del pómulo y el centro de la nariz, en zonas donde puedes extenderlo muy bien.
En el caso del look de Magui Corceiro de la imagen, obra de Inés Castaños para Armani Beauty, la experta nos cuenta que, para maquillar la zona de la mirada, ha utilizado dos tonos de un mismo producto: Luminous Silk Concealer, de Armani Beauty, una fórmula "que corrige e ilumina con un acabado aterciopelado". "He usado el tono 4.5, que tiene un subtono salmón que neutraliza muy bien la ojera, y una vez cubierta, aplico un número 2 (mucho más clarito que su piel) mezclado con un poco de base", detalla sobre este producto multiusos.
La profesional también confiesa que si tuviera que elegir entre corrector e iluminador, "me quedaría con el corrector porque es más importante neutralizar y lo puedo usar de base ligera, es más versátil".
El orden en el que usar tus correctores e iluminadores
Esta es la secuencia en la que debes aplicar los productos de maquillaje para lograr un look natural. Recuerda que la clave es siempre comenzar sobre una piel bien hidratada y que irradie luz (un sérum de vitamina C puede ser tu truco). Después, si sigues estos pasos, es posible que ni siquiera necesites usar base:
- Ojeras y manchas: Cúbrelas con un corrector salmón, el tono que neutraliza marrones y grises. Extiéndelo muy bien con una brocha fina que no deje textura.
- Rojeces: Necesitarás un corrector con matiz verde para camuflarlas. Puedes aplicarlo a toques suaves si es solo un granito puntual.
- Zonas de luz: Con el iluminador, resalta "el alto del pómulo, la barbilla, el centro de la frente y los lados de la nariz", aconseja la maquilladora Inés Castaños.








