Aunque aún no ha empezado el frío, poco queda para tener que encender la calefacción. Es entonces cuando algunas plantas pueden comenzar a mostrar algunas de sus puntas marrones. Y muchas veces no es por la falta de agua. Lo que sucede es que en invierno el ambiente dentro de casa cambia: el aire suele ser más seco y, aunque el interior esté más caliente, llega menos luz natural. La clave está en elegir plantas que soporten el ambiente seco y dar a cada una la luz y el riego que necesita.
Las suculentas parten con ventaja porque almacenan agua, pero necesitan una buena ubicación. Otras plantas, como el poto o la aglaonema, pueden vivir en casas donde la calefacción se enciende a menudo, aunque agradecen que las apartes del calor directo. Aquí te damos diez opciones perfectas para sobrevivir el invierno con una imagen espléndida y te explicamos todo lo que conviene saber antes de ponerlas junto a una ventana… o demasiado cerca de un radiador.
© April PlantsSansevieria (Dracaena trifasciata)
Si tu salón tiene calefacción y buscas una planta que no te obligue a vigilar el riego, empieza por la sansevieria. Sus hojas carnosas almacenan agua, lo que la convierte en una especie muy adecuada para soportar periodos secos. Además, no necesita un ambiente húmedo para prosperar.
Pon la maceta con tu sansevieria en una zona luminosa con luz filtrada, aunque también aguanta rincones con menos claridad. Eso sí, no confundas su resistencia con dejarla pegada al radiador: el calor directo no le conviene. Antes de regar, comprueba que el sustrato se ha secado y vacía el agua sobrante del plato. En invierno, cuando crece más despacio, suele necesitar todavía menos agua.
© Feey / UnsplashZamioculca (Zamioculcas zamiifolia)
La zamioculca es una buena elección si, además de aire seco, tienes un espacio que no recibe sol directo. Esta planta almacena agua en sus rizomas carnosos y en sus hojas, una reserva que le permite pasar tiempo sin riego. Tolera la humedad habitual de una vivienda y se adapta a distintas condiciones de luz. Aun así, crecerá mejor si recibe luz indirecta en vez de relegarla a un rincón oscuro. Deja secar bien la tierra entre riegos, porque sus raíces llevan peor el exceso de agua que un olvido puntual. ¿No sabes dónde ponerla? Evita tanto las corrientes frías como los focos de calor intenso.
© tanya - stock.adobe.comAloe vera
El aloe vera encaja especialmente bien en una casa con el ambiente seco, siempre que tengas una ventana luminosa para él. Sus hojas gruesas almacenan agua, por lo que no necesita una humedad ambiental alta ni riegos frecuentes. Tolera bien la calefacción, aunque conviene mantenerlo a cierta distancia del radiador para que no reciba un golpe de calor directo.
Proporciona a tu aloe vera un sustrato con buen drenaje y espera a que se seque por completo antes de volver a regar. En invierno, necesitará todavía menos agua. Si lo colocas en una estancia sombría o mantienes la tierra húmeda, sus raíces pueden pudrirse y las hojas perderán firmeza.
© Marina Kaiser - stock.adobe.comÁrbol de jade (Crassula ovata)
Las gruesas hojas del árbol de jade son la razón por la que esta planta puede prosperar en una habitación con poca humedad: son parte de su reserva de agua. Es perfecta para decorar una zona soleada, no el rincón más oscuro de la casa. Colócalo cerca de una ventana luminosa y protégelo si el sol de la tarde incide con demasiada fuerza.
Los riegos deben ser con moderación y cuando la tierra esté seca. Reduce la frecuencia durante los meses fríos. También es importante una maceta con buen drenaje, ya que el exceso de agua puede provocar la caída de las hojas y dañar las raíces. Aunque tengas la calefacción puesta, fíjate en el sustrato antes de regar: que el aire esté seco no significa que la tierra también lo esté.
© Momo Land / PexelsPortulacaria o árbol de jade enano (Portulacaria afra)
Aunque a veces se vende como “jade enano”, la portulacaria es una especie distinta de la Crassula ovata. Tiene hojas pequeñas y carnosas que le permiten soportar la sequedad mejor que muchas plantas de follaje fino. Puede vivir en una habitación cálida, siempre que esté colocada en una zona con bastante claridad.
Puedes usar el mismo sustrato que usas para los cactus, lo importante es que tenga un buen drenaje. Y colócalo en una zona con luz brillante indirecta. Durante la época de crecimiento necesita más frecuencia de riego, pero en los meses fríos conviene mantenerla casi seca. Si la pones en una estantería alejada de la ventana, su resistencia al aire seco no compensará la falta de luz.
© Feey / UnsplashPalo de Brasil (Dracaena fragrans)
El palo de Brasil aporta altura sin ocupar demasiado espacio, pero conviene matizar su fama de todoterreno. Se adapta bien al interior y tolera cierta sequedad ambiental, aunque prefiere más humedad que las suculentas de esta lista. Busca para él un lugar con luz indirecta y aléjalo de la corriente de aire caliente del radiador. Durante la temporada de crecimiento, deja que la superficie del sustrato se seque ligeramente entre riegos; no permitas que todo el cepellón permanezca seco durante mucho tiempo.
Eso sí, si las puntas de las hojas se vuelven marrones, no des por hecho que le falta agua. Puede deberse al aire seco de la calefacción, a riegos irregulares o a la acumulación de cal y sales en el sustrato. Prueba a alejarla del radiador y utiliza agua filtrada, de lluvia o reposada. Una bandeja de guijarros húmedos bajo la maceta –sin que la base toque el agua– también puede ayudar en un salón especialmente seco.
© April PlantsAspidistra (Aspidistra elatior)
La aspidistra es ideal para una habitación con luz escasa o filtrada y no buscas una planta de crecimiento rápido. Sus hojas firmes soportan condiciones menos favorables y algún descuido con el riego. Pero hay un límite importante: prefiere los ambientes frescos y no es la mejor candidata para una estancia muy calurosa. En una casa con calefacción, colócala lejos del radiador y del sol directo. Durante el invierno, reduce algo el riego, sin dejar que la tierra se seque por completo durante periodos prolongados. Es una elección más acertada para un pasillo templado o un salón poco soleado que para la repisa sobre un calefactor.
© Be GreenPoto (Epipremnum aureum)
¿Quieres una planta colgante para dar vida a un rincón del salón? El poto tolera las condiciones habituales de muchas viviendas y, a diferencia de otras tropicales, no necesita una humedad ambiental muy alta. Crece mejor con luz brillante indirecta, aunque puede vivir con algo menos de claridad.
Si tienes la calefacción puesta, sepáralo del radiador para evitar el calor directo sobre sus hojas. Comprueba la tierra con el dedo y riega cuando la parte superior se acerque a la sequedad, sin mantenerla siempre mojada. También puedes limpiar el polvo de las hojas con un paño húmedo: así aprovechan mejor la luz disponible en invierno.
© Rungphailin - stock.adobe.comAglaonema (Aglaonema spp.)
La aglaonema puede funcionar en un interior con calefacción, pero necesita una ubicación más cuidada que la sansevieria. Algunas variedades toleran la sequedad ambiental y los espacios con luz moderada, aunque lucen mejor con humedad y luz indirecta. Elige un lugar apartado del radiador y de las corrientes de aire frío.
En invierno puedes espaciar el riego, pero evita que el sustrato permanezca completamente seco durante demasiado tiempo. Si los bordes de las hojas se vuelven marrones, revisa si el aire de esa zona está excesivamente seco. Es una opción para sumar verdor a tu casa donde no llega el sol directo
© Strannik SK / PexelsCactus de Navidad (Schlumbergera)
Aunque su nombre puede despistarte, el cactus de Navidad no pide los mismos cuidados que un cactus del desierto. Procede de ambientes tropicales y prefiere el aire húmedo, por lo que no lo elegiría para el punto más seco de la casa. Aun así, puedes cultivarlo en un interior con calefacción siempre y cuando lo mantengas lejos del radiador y reciba luz filtrada.
Durante el crecimiento y la floración, necesita riegos regulares, sin que el sustrato quede encharcado ni se seque por completo. Una bandeja con guijarros húmedos puede ayudarle si notas que el ambiente es demasiado seco. Para favorecer las flores, también le viene bien un periodo más fresco en otoño: una razón más para no dejarlo junto a la calefacción.




