Un bocadillo puede ser mucho más que una comida rápida. Y el Paquito es una buena prueba de ello. Este bocado quiere recuperar la carne tradicional de cordero y demostrar que entre dos rebanadas de pan caben también la creatividad, la técnica y una buena dosis de cocina.
Desde hace tres años se busca el Mejor Paquito de España, el concurso impulsado por la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino (INTEROVIC) para reivindicar el cordero, el lechal y el cabrito a través de uno de los formatos más populares de nuestra gastronomía. Y ya tenemos ganadores del certamen 2026, con unos Paquitos que vas a poder probar en sus restaurantes e intentar emularlos en casa.
UN PAQUITO EXTREMEÑO QUE APROVECHA TODO EL CORDERO
El mejor Paquito de España 2026 se prepara en Vaova Gastro, en Mérida, y lleva la firma del cocinero Eduardo Cumbreño. Su propuesta parte de un fiambre de cordero elaborado aprovechando diferentes partes del animal y lo acompaña con pan de masa madre, mermelada de pimientos asados, jalapeño y bacon, queso extremeño de Acehúche DOP (de leche cruda de cabra) y unas verduras escabechadas que aportan el contrapunto ácido.
Una combinación aparentemente contundente que el jurado valoró precisamente por todo lo contrario: por su equilibrio, elegancia y redondez. Un Paquito pensado para gustar a un público amplio y que, además, tiene una ventaja: no es una creación efímera preparada exclusivamente para el concurso, sino un bocadillo que ya forma parte de la carta de Vaova Gastro y que se puede probar desde el pasado mes de septiembre.
EL SEGUNDO PUESTO: UN GUISO DE CORDERO
El segundo premio se ha quedado en Andalucía, concretamente en Lieva, restaurante situado en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, en Huelva, donde despliega su saber culinario el cocinero Javier Abascal, de Lalola, en Sevilla.
Su Paquito parte de una elaboración mucho más reconocible en la cocina tradicional: un guiso de cuello de cordero, brazuelo y pierna de lechal. En lugar de presentar la carne como un filete o una pieza asada, Abascal la convierte en un relleno jugoso y sabroso que después se introduce en un pan de masa madre de cristal, estilo chapata.
El cocinero incorpora una mayonesa elaborada con una emulsión de estragón fresco y yema de huevo, a la que añade brotes de wasabi. El objetivo es aportar frescura y un punto aromático y picante que equilibre la intensidad del guiso.
PACTO RAÍZ, TERCER PREMIO, CON CHIMICHURRI, QUESO Y CEBOLLA FERMENTADA
El tercer puesto del podio se queda en Madrid y vuelve a estar protagonizado por un cocinero que conoce bien este concurso. Alex Marugán, de Pacto Raíz, ya había ganado en dos ocasiones el concurso del Mejor Paquito de Madrid y este año consigue subir al podio nacional.
Su propuesta juega con sabores de diferentes procedencias y una técnica muy actual. Para empezar, utiliza una francesilla (panecillo de miga blanda) del obrador John Torres como soporte del bocadillo. Sobre ella coloca una mayonesa de chimichurri tradicional, queso curado de oveja y cabra y una cebolla que mantiene en proceso de encurtido y fermentación durante una semana.
La carne es pierna de cordero lechal, marcada a fuego fuerte y terminada con unas gotas de soja, miel y yoduro. Una combinación que busca intensidad, umami, dulzor y acidez y que demuestra hasta qué punto el Paquito puede funcionar como un pequeño campo de pruebas para diferentes cocinas y técnicas.
UNA CARNE RICA, SOSTENIBLE, MÁS ALLÁ DE LA PIERNA O LA PALETILLA
Aunque el concurso nacional celebra ahora su tercera edición, la historia de El Paquito comenzó unos años antes. En 2019, la iniciativa llegaba a unos 40 bares y restaurantes de Madrid con el objetivo de acercar el consumo de cordero a nuevos públicos, especialmente a los más jóvenes, a través de una receta sencilla y reconocible.
Siete años después, la dimensión de la iniciativa ha crecido de forma considerable. Durante la última edición de la Ruta del Paquito, más de 300 bares y restaurantes han ofrecido sus propias versiones del bocadillo de cordero durante un mes. La ruta ha pasado por más de 40 ciudades de 15 provincias españolas, entre ellas Madrid, Barcelona, Lleida, Valencia, Alicante, Badajoz, Cáceres, Toledo, Ciudad Real, Albacete, Cuenca, Teruel, Zaragoza, Huesca y Pamplona.
Uno de los retos de la iniciativa de INTEROVIC es precisamente cambiar la percepción de una carne que durante mucho tiempo ha estado asociada a determinados momentos del año, especialmente a celebraciones familiares, Navidad, Semana Santa o comidas de fin de semana. El Paquito propone otra relación con el cordero. Un bocadillo permite consumirlo de una forma más cotidiana y cercana, y al mismo tiempo abre la puerta a trabajar con diferentes piezas y elaboraciones.











