Consigue el efecto de 8 horas de sueño en sólo 10 minutos con esta técnica


Cómo y cuándo ponerla en práctica para aliviar tensión, reducir estrés y beneficiarte de otras de sus muchas ventajas


Una mujer descasando en la cama© Getty Images
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
4 de mayo de 2026 a las 15:30 CEST

Todos tenemos días ocupados, mentes saturadas y listas que nunca se terminan. El yoga, en este sentido, nos puede ayudar a reducir la sensación de no poder con todo. Y es que hay asanas que favorecen la relajación y surten en el organismo un efecto equivalente a varias horas de sueño. Carolina Escobar Arteaga es asesora en bienestar integral y asegura que hay una postura en concreto que, si se sostiene durante ocho minutos, despeja y relaja tanto como dormir 10 horas seguidas. Te contamos cuáles son sus beneficios según varias expertas y cómo se realiza.

"Solo 10 minutos en esta posición pueden calmar tu mente, liberar tensión y ayudarte a respirar mejor. Como si le dieras un descanso real a tu cuerpo", dice Carolina. La postura que recomienda hacer se llama Supta Sukhāsana.

Sergio García Herrero, fisioterapeuta experto en recuperación de Hyperice y propietario de TG Sport Clinic, nos explica que "el 95% de los españoles sufre dolores musculares por cargas excesivas de peso, estrés, malas posturas al dormir o estar mucho tiempo de pie". Por ello, esta es una postura que puede ayudar mucho si se practica diariamente. 

Postura de yoga para reducir el estrés© Getty Images

Por su parte, María Antonia Romaguera Massanet, profesora de yoga y nutricionista, indica que Supta Sukhāsana es una postura restaurativa que invita al descanso profundo desde la comodidad de estar tumbados boca arriba. A través de una apertura suave, estira el abdomen, mejora la movilidad de la columna y las caderas, y libera la región inguinal. 

"Es una asana accesible y reconfortante, casi irresistible incluso para quienes se sienten cansados, estresados o poco motivados para practicar", dice. La experta la define como una aliada perfecta para desconectar del ritmo diario y aliviar la tensión acumulada y asegura que es ideal en momentos de estrés. El nombre de esta asana, como nos ha confirmado Sandra Gutiérrez, de Yogasan&Moms, es Supta Sukhāsana y viene de "Supta", que significa "recostado" y "Sukha", que quiere decir "feliz". Algunos de sus beneficios son:

  1. Calma el sistema nervioso.
  2. Si se usa un bolster (rodillo) o cojines, se abre y amplia la zona pectoral y la caja torácica, con lo que se amplía y equilibra la respiración.
  3. Propicia descanso en los órganos de la caja pélvica.
  4. Descansa la zona de las ingles y caderas sobre todo si se ha pasado mucho tiempo en postura sentada.
Postura de yoga para reducir el estrés© Getty Images

Para realizarla correctamente, coloca tus piernas en una posición cómoda (cruzadas). "Si tienes vértigo, rigidez, dolor de espalda, alguna lesión o estás embarazada, mejor busca una versión más adaptada para ti", recomienda Carolina. La experta además recuerda que con esta asana puedes reducir la ansiedad y el estrés, mejorar tu postura y liberar la tensión de tu espalda.

Como dice María Antonia, esta postura demuestra que el yoga no siempre exige esfuerzo: también puede ser un espacio de pausa, cuidado y regeneración. Las posturas supinas, como esta, pueden adaptarse tanto a una práctica más intensa como a una experiencia profundamente relajante.

Una mujer con una postura de yoga restaurativa© Getty Images

Puedes complementar la práctica de Supta Sukhāsana prestando especial atención a la respiración: intenta inhalar de forma lenta y profunda por la nariz durante unos cuatro segundos y exhalar en seis, dejando que el abdomen se expanda suavemente y ayudando a activar el sistema nervioso parasimpático, responsable de la relajación. 

Esta postura resulta especialmente beneficiosa si se realiza al final del día, antes de dormir, después de una jornada de trabajo intensa o en momentos de estrés y saturación mental, ya que favorece una desconexión real del cuerpo y la mente. No obstante, conviene practicarla con precaución o adaptaciones en caso de embarazo, lesiones en caderas o rodillas, problemas lumbares importantes o dificultad para permanecer tumbado boca arriba, priorizando siempre la comodidad y evitando cualquier sensación de dolor.